viernes, 13 de mayo de 2022

Sin vuelta atrás: el Gobierno seguirá dividido hasta el fin del mandato

La funcionaria -del más cercano entorno presidencial- dijo la semana pasada ante los periodistas acreditados en Casa Rosada: “No hay viaje”. No llegó a completar la frase, y mientras miraba su celular (esta vez sin lentes) se retractó rápidamente y espetó: “¡Ah, no! esperen, se hace, pero no a Bruselas y Francia, sino a España y Alemania”.

Acting o no, esa fue la información oficial sobre lo que se venía con respecto a la agenda internacional de Alberto Fernández, tan improvisada como la local, según se observa en el devenir cotidiano.

Ni la Cancillería sabía cuál iba a ser la actividad en esos países europeos. Eso de “búsqueda de inversiones e inserción del país en el mundo”, fue la frase hecha, elegida para salir del paso en medio de las consultas que no recibieron respuestas, sino hasta que la travesía sin propósitos claros estaba en marcha.

El cambio de último momento fue anunciado así: “Al final el avión no sale a las 15 de hoy (lunes), sino a las 17 hs porque Alberto va a un acto en Sanidad”.

Se trataba del 57° Congreso Ordinario de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), junto a uno de los aliados del mandatario, Héctor Daer, integrante de la conducción de la CGTSería el comienzo de una serie de mensajes a Cristina Kirchner -y a sus acólitos- que continuaría desde el otro lado del Atlántico.

Entre quienes lo avalan, el hombre ungido por la actual Vicepresidente en la primera magistratura que ocupa luego del triunfo de 2019, se animó a decir: “En mi gobierno no he ocultado nada, toda la verdad está sobre la mesa (…) “Yo a los problemas no los oculto”.

Lo hizo con un doble objetivo; cubrirse del dato de la inflación que se venía y lanzar un tiro por elevación a CFK, criticando épocas del gobierno de ella -y antes de Néstor Kirchner- cuando las cifras del INDEC no eran confiables. La consideración inevitable, es que el actual titular del Poder Ejecutivo fue jefe de Gabinete durante toda la administración del primero, y más de un año y medio en la gestión de la segunda.

El martes, Fernández llegó a Madrid y recibió el favor de su par español, Pedro Sánchez y el Rey Felipe VI, quienes lo recibieron protocolarmente. No se realizaron reuniones con empresarios ni nada vinculado a incrementar las exportaciones argentinas, como se había sugerido desde la usinas comunicacionales albertistas.

El embajador argentino en la península ibérica, Ricardo Alfonsín, ya les había adelantado que no había intenciones de los CEOs mediterráneos de jugarse en ningún negocio fuera de sus fronteras en el marco del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

Algo con sustancia había que enviar a la prensa vernácula, y fue que ambos presidentes conversaron sobre una posible inversión española (a futuro) en Argentina, con la finalidad de construir una planta gasificadora para producir Gas Natural Licuado (GNL). Agregado, el hecho de que Fernández le ofreció a Sánchez productos agrícolas y energéticos debido a la falta de proveedores debido a la guerra.

La sorpresa negativa que se dio apenas se largó la semana fue la suba del 12 por ciento –promedio- en las naftas (tercer incremento en el año). No faltó el reclamo de uno de los empleados rasos de Balcarce 50 que en uno de los baños de la Casa pensó en voz muy alta: “¿Pero qué hacen? antes los aumentos se adelantaban, ahora te levantás a la mañana y te desayunás con esto?!”.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, acató la orden de sumarse al grupo de respondedores a la senadora Kirchner. Así fue que el cuestionado discípulo de Stiglitz se preguntó en una entrevista que se emitió por una radio afín al presidente: “¿En qué país del mundo ha funcionado, para encauzar un sendero de desarrollo con inclusión social, tener subsidios energéticos por 3 o 4 puntos del Producto?”.

En esa misma línea, insistió con el autointerrogatorio: “¿En qué país del mundo funciona que haya déficits persistentes financiados por una moneda que la gente, por la inflación, empieza a dejar de querer?”.

Faltaba poco para que el propio Fernández redoblara la apuesta contra el kirchnerismo desde el diario El País de España. En esa nota, el jefe de Estado criticó la “visión parcial” de su Vice, denunció obstrucción a su gobierno, y afirmó que no es un títere de ella sino que es él quien toma las decisiones. Al respecto, desde el Instituto Patria dejaron entrever una frase en off: “Simple, parece que Alberto se fue hasta allá para romper”. 

Los adláteres de Alberto celebraron en Balcarce 50 que su jefe -por fin- tomara la iniciativa de embestir contra Cristina, especialmente cuando advirtió que va a echar a los funcionarios kirchneristas que no acepten la suba de tarifas energéticas, que promediarán otro 20% y recaerán sobre el 60 por ciento de los usuarios.

Intentando encontrar respuestas entre los kirchneristas -después de los dichos de Fernández en Europa- consultamos desde PolíticaYMedios a algunos dirigentes del sector.

Hubo una declaración de uno de ellos -que pidió el anonimato- que arrojó un dato desconocido hasta ahora: “Antes del viaje (de AF al viejo continente) ofrecimos poner a Carlos Tomada en lugar de (Claudio) Moroni -otra vez en el ministerio de Trabajo- y no lo aceptaron, ahora entendemos los porqué”, sentenció.

Entretanto, llegaban reclamos desde la Cámara alta en la voz de la titular del bloque de Unidad CiudadanaJuliana Di Tullio.

La legisladora manifestó que “Cristina es una de las líderes mundiales más importantes, que tiene la experiencia que nadie tiene, una inteligencia que es extrema, que estudia todo el tiempo y es muy difícil -con ese nivel de rigurosidad en sus datos- poder revertirla. ¿Por qué no le dan pelota, ya que es parte del gobierno que gobierna? ¿No es más fácil darle bola que cualquiera le conteste? ¡Denle pelota y punto!”, cerró en una de las emisoras del ex albertista, Víctor Santa María (SUTERH y Grupo Octubre).

Esos “cualquiera”, a los que hizo mención la senadora son Guzmán, Matías Kulfas, y a su entender, el mismo Alberto Fernández. Es en esa línea alejada del palacio gubernamental, Máximo Kirchner pidió desde Diputados que se adelantaran las ampliaciones del Salario Mínimo, Vital y Móvil. Algo que pese a las diferencias, fue acatado por la Casa de Gobierno. 

También en la Cámara baja se presentó un proyecto kirchnerista, por ahora resistido por los oficialistas de Alberto y los opositores de Juntos por el Cambio. Se trata de una ley de salario básico universal, que alcanzaría a unas 9 millones de personas y rondaría los 13.000 pesos.

En esta jugada mueven Juan Grabois -en esta partida con línea directa desde Roma- y referentes de las organizaciones sociales nucleadas en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), como Esteban “Gringo” Castro, que pese a pertenecer al Movimiento Evita capitaneado por Emilio Pérsico Fernando Navarro, tiene diálogo individual con referentes políticos de otros espacios, y hasta -con los hoy disociados- Fernández.

Ya en Berlín, llegó el miércoles la audiencia (y una pintoresca declaración a la prensa) con el canciller alemán, Olaf Scholz, donde el presidente argentino cuestionó las sanciones económicas a Rusia. Sobresalió -por sobre todo- la repercusión que tuvo la idea reeleccionista de Fernández.

Algo que algunos diplomáticos de carrera cuestionaron en charlas privadas a las que tuvo acceso PolíticaYMedios, ya que en ese mundillo se estila que cuando un jefe de Estado visita otro país no toca temas de política local, sino que se atiene a hacer referencia a cuestiones de carácter global.

En ese tren del “segundo tiempo” de Alberto, como ironizan algunos camporistas, se subió el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, al notar el silencio de radio de los gobernadores del PJ (salvo el fueguino Gustavo Melella que apoyó), a la vez que desafió a Cristina Kirchner a competir en las Primarias.

La dificultad se presentó cuando el mismísimo presidente, aterrizado en Francia -después de que cancillería consiguiera que Emmanuel Macron lo recibiera en París- afirmó en una conferencia de prensa en la embajada argentina: “Yo no estoy discutiendo con Cristina ni en ninguna interna. No estoy pensando en la reelección”.

Los mismos que festejaban la rebelión de Alberto en la Rosada escucharon las palabras de su jefe y nuevamente caminaron por las galerías decepcionados. Sin embargo, un asesor presidencial argumentó algo en una de las flamantes cafeterías de la sede ejecutiva: “Es que hay que tener una mejor correlación de fuerzas para plantarse con CFK, eso va a pasar si los números de Martín mejoran”.

A más de 10 mil kilómetros, Fernández sintió la necesidad de seguir hablándole a su ex socia.  En una señal televisiva germana aseguró que él no decepcionó a su electorado. Algo que el cristinismo denomina “afirmar por negación”.

Punto seguido, fue la Unidad de Gestión de Comunicación de la Presidencia la que circuló entre los enviados especiales unos diálogos del mandatario con su equipo, que sin dudas tenían como objetivo Rodríguez Peña 80 (dirección del Instituto Patria). En esa charla el mandatario habría señalado que “no le preocupa una reacción del kirchnerismo” y que “no tiene previsto hablar con la Vice en el corto plazo y tampoco asoma en el horizonte una reunión”.

La Marcha Federal de las organizaciones sociales y políticas de todo el país llegó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con muchos reclamos para un presidente que no estaba en su despacho ni en Olivos, sino que extendió su gira mundial con el fin de saludar a su par francés Macron -después del triunfo electoral que obtuvo el pasado 25 de abril- y volver a la Argentina recién este viernes por la noche.

Entre los pedidos, estuvo el de trabajo y sueldos dignos contra la pobrezay una exigencia a la Confederación General del Trabajo: un paro nacional contra el ajuste. La multitudinaria movilización se complementó con el nuevo dato de la inflación que llegó al 6%. De todos modos, en Rosada leyeron positivamente el índice de Precios al Consumidor, comparando con el 6,7% de marzo.

Más allá de esa posición frente a los periodistas acreditados, la preocupación siguió oculta en los despachos, porque de esta manera se llega a un 58 por ciento en 12 meses (y es la más alta en 30 años). Para el Patria esto refuerza la idea de que Alberto Fernández ha decepcionado a su electorado.

La bienvenida de Emmanuel Macron a Alberto Fernández.

El derrotero de enunciados del jefe de Estado continuó en tierras galas. Así fue que expuso en Le Monde Diplomatique -con respecto a CFK- que “ella tiene una forma especial de expresar que escuchemos sus propuestas”, y reiteró que “ella no es mi enemiga. Mi combate es contra (Mauricio) Macri”, algo que añadió después de reconocer la inteligencia de la ex presidenta.

Fernández incorporó declaraciones y ofrecimientos con respecto a la conflagración bélica que azota a Europa del Este, pero Macron sólo se comprometió a analizarlas. Tampoco hubo, en este último destino, cónclaves con inversionistas o posibles compradores de commodities locales.

La semana próxima, la del miércoles con el feriado del Censo Nacional, el presidente podría visitar Santa Cruz y San Juan, data a confirmar. Algo que como se dice casi siempre desde los cotos informativos oficiales -y en tono de broma- podría variar porque “es todo muy dinámico chicos!”.

En los días por venir, los rumores sobre la salida de Guzmán se irán a acrecentando por obvias razones, pero en particular porque es el propio entorno presidencial el que ahora empieza a temer que la promesa del 4% promedio de inflación para lo que resta del año sea simplemente una entelequia que refuerce las diatribas de Cristina y Máximo Kirchner, así como de otros referentes del kirchnerismo, quienes desde el Parlamento seguirán impulsando iniciativas propias, que no serán consultadas con Casa Rosada. Una agenda legislativa que reforzará el alejamiento de “la moderación” albertista hasta el 2023.

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para Política y Medios (PYM). Más información exclusiva de Balcarce 50 en @JuamPaPeralta

jueves, 12 de mayo de 2022

El ministro de Seguridad argentino, Aníbal Fernández, salió a apoyar la reelección de Alberto Fernández en 2023

El ministro de Seguridad nacional, Aníbal Fernández, manifestó que el Presidente Alberto Fernández “se ganó el derecho a competir por la reelección” y adelantó que va a colaborar para que el actual jefe de Estado “vuelva a ser" jefe de Estado de los argentinos de cara a la contienda electoral del próximo año.
El funcionario afirmó que “el Presidente se ganó el derecho a competir por la reelección y voy a acompañar esa decisión” a través de una emisora porteña.

También expresó  que “que se presente y compita en las elecciones” la actual vicepresidenta, Cristina Kirchner. A quien respondía hasta que fue derrotado en la provincia de Buenos Aires y quedar fuera de altos cargos ejecutivos, algo que Fernández le habilitó con la importante cartera que hoy ocupa. A su vez el dirigente peronista garantizó que el mandatario tendrá de su parte “toda la vocación de colaborar para que su Gobierno llegue a buen término, que compita por su reelección y vuelva a ser el Presidente de los argentinos”.

Sobre las duras críticas que recibe la administración albertista desde el Frente de Todos, el ministro apuntó que: “no me quita el sueño” y sostuvo que el oficialismo tiene una visión “de a dónde tenemos que ir y lo estamos haciendo todos los días”. Agregó además que “no dejaría solo a un presidente peronista”.

"El Presidente fija una política y, si hay alguien que mete palos en la rueda, llega el momento donde debería correrse e irse a trabajar a otro lugar”, advirtió Aníbal y cerró haciendo referencia a la Marcha Federal de organizaciones sociales que se convocaron desde todo el país este jueves en la Plaza de Mayo en la puerta de Casa Rosada, Fernández indicó que el operativo de seguridad está todo ordenado y revisado, y remarcó que el rol del Gobierno nacional es preservar los espacios federales, ya que el resto corre por cuenta de la Policía de la Ciudad.

“Esto no se soluciona haciéndose el pesado como sucedía en los cuatro años del gobierno de Cambiemos. Nosotros definimos los lugares donde se puede llegar pero no hacemos ningún gesto de represión ni ninguna cosa que se le parezca”, aseveró el hombre que ocupó infinidad de cargos en las épocas de Néstor y Cristina Kirchner.

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).

miércoles, 11 de mayo de 2022

Fernández amenaza al kirchnerismo con echar a los funcionarios de ese sector que rechacen subas de tarifas acordadas con el FMI

 

Alberto Fernández potencia desde Europa la interna del gobernante Frente de Todos. La agenda internacional con líderes del viejo continente no tiene mayor relevancia ni resultados específicos en materia de inversiones e importación. 

El jefe de Estado, que se mantuvo en silencio con respecto a las críticas directas de su Vice en Argentina -e inclusive envió a contestar a algunos de sus funcionarios pero impuso responder con gestión- ha demostrado cambiar su estrategia desde el otro lado del Atlántico. Ahora es él que habla desde medios europeos criticando a Cristina Kirchner por tener que tenía una “mirada parcial” de la situación.

El distanciamiento total entre ellos ya lleva más de dos meses y no hay previsto un encuentro ningún cónclave con ella. Fernández envía a su portavoz a decir que no lo perturba no dialogar con su compañera de fórmula triunfante en 2019, cuando él mismo prometía que no se iba a pelear nunca más con la ex mandataria. 

“No es un problema de tensión, sino de fijar posiciones”, afirman sus voceros que le dice a su entorno. Para él fue un gesto un positivo de CFK no hablar del FMI en su última presentación pública. Todas lecturas subjetivas de la mesa chica albertista.

Algo que se dice desde que empezaron los enfrentamientos es lo que hacen circular las usinas comunicacionales del Presidente: "las diferencias se terminarán de resolver en las PASO". La otra visión del peronismo, hoy cercano a Fernández, es que aún hay chances de ganar en el 2023, en el kirchnerismo esa idea suena a una entelequia.

Esta flamante postura de emancipación, que pretende ser el puntapié de una administración sin condicionamientos del cristinismo, lo precipitó a advertir a través de medios afines, que si algún funcionario nacional, vinculado al recorrido que debe gestarse para que se concrete la suba de tarifas, se interpone con su decisión de aumentarlas, será removido del Gobierno. Sin titubeos. Y sin acuerdos previos con otros sectores de la coalición. Algo que el propio titular del Ejecutivo sabe que podría tener efectos adversos de inesperada magnitud.

La funcionaria que debe firmar la reestructuración final de las tarifas, es la titular del ENRE (Ente Nacional de Regulación de la Energía), Soledad Marin, una funcionaria vinculada al subsecretario de Energía, Federico Basualdo, integrante de La Cámpora y enemigo íntimo del ministro de Economía, Martín Guzmán, quien ya intentó desplazarlo pero tuvo que retroceder debido a la defensa que hizo de él ala leal a Cristina.

La amenaza de Alberto Fernández, difícilmente concretable, asegura que si el kirchnerismo pone trabas para que se concrete el aumento, la decisión será avanzar rompiendo barreras. “Esto es una decisión política. Si alguien no puede tomar esa decisión política, no podrá seguir en el Gobierno”, replica el círculo mediático sobre el que opera la vocera Gabriela Cerruti, Gustavo Beliz (Secretario de Asuntos Estratégicos), el canciller Santiago Cafiero, Julio Vitobello (Secretario General de la Presidencia), y desde este lado del océano: Juan Manuel Olmos (Jefe de Asesores), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), Juan Zabaleta (Desarrollo Social) y otros factótum del denominado "albertismo". 

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).

martes, 10 de mayo de 2022

Fernández inició otra gira europea de seis días en medio de la crisis económica, política y social que azota a la Argentina

El presidente Alberto Fernández inició una nueva gira europea en medio de las tensiones en su fuerza política y de una crisis económica, política y social, que se potencia cada vez que el enfrentamiento entre él y su Vice, Cristina Kirchner, salen a cuestionarse públicamente.

La primera actividad protocolar, anunciada sobre la marcha, fue una reunión con su par español Pedro Sánchez-Castejón en el Palacio de la Moncloa (Madrid). La entrevista duró poco más de una hora y y fue allí donde el mandatario argentino le ofreció al titular del Ejecutivo español producciones, que según entiende Fernández, el país de la península ibérica necesita a través de nuevos proveedores, y de manera urgente debido bélico en el este europeo, que persiste y crece diariamente.

Fue el canciller Santiago Cafiero quien dio detalles una vez concluido el encuentro, del cual también participó junto a su análogo español. “El presidente español nos comunicó que piensa en un escenario donde las consecuencias de la guerra en Ucrania, en materia de precios en alimentos y energía se van a extender en el tiempo y donde España necesita encontrar nuevos proveedores, sobre todo para el trigo, el aceite de girasol, los fertilizantes y el gas natural”.

Según fuentes oficiales, se iniciaron conversaciones entre ambos mandatarios para que España realice una inversión en Argentina con la finalidad de construir una planta gasificadora para producir Gas Natural Licuado (GNL) que pueda ser exportado a esa nación

A las 17 hs (12 hs de la Argentina), el titular del Ejecutivo rioplatense se encontrará con el rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela. Se trata de las dos primeras actividades que llevará adelante el jefe de la Casa Rosada en tierras españolas. Mañana se espera que arribe a la ciudad Berlín, en Alemania, donde va a reunirse con el canciller de ese país, Olaf Scholz.

En la gira por España y Alemania, Alberto Fernández va acompañado por el canciller Cafiero; los secretarios de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca; de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, y su portavoz, Gabriela Cerruti. Más integrantes de ceremonial y protocolo junto a un equipo de prensa propio y de seguridad.

Al llegar aeropuerto madrileño, el jefe de Estado fue recibido por el embajador argentino en España, Ricardo Alfonsín (hijo del ex presidente radial, Raúl Alfonsín), con quien se trasladó a la residencia de la representación diplomática en la ciudad y donde se alojará durante la jornada de hoy.

No hubo ni hay referencias claras la motivo de esta estadía en el viejo continente de Fernández, sin embargo la vocería que lo representa afirma que "busca escuchar de primera mano de los líderes europeos por el impacto que la guerra está dejando en esos países en materia económica y comercial, y ver de qué manera la Argentina puede colaboraren la provisión de alimentos y energía". Con respecto al tema de la supuestas inversiones que fue a buscar, ya hubo reconocimiento de los propios representantes argentinos allí que por el conflicto bélico no hay posibilidades de que los empresarios se arriesguen en una situación de padecimiento internacional.

"Vamos a conversar sobre la nueva situación geopolítica, de las consecuencias que está teniendo la guerra y también para volver a posicionar a la Argentina como un lugar de paz de donde pueden surgir tal vez soluciones", señaló con muy poca información concreta la vocera Cerruti antes de emprender el vuelo.

A esto se agregó que el próximo viernes 14 y el sábado 15 de mayo, Alberto Fernández haga una tercera escala en la capital francesa, donde se reunirá con el presidente recientemente reelecto, Emmanuel Macron. Un evento que se complicó desde el principio ya que luego de su triunfo electoral, aún el líder galo no había conformado gobierno. París será el cierre de un inexplicable recorrida de casi siete días en tierras alejadas de la realidad argentina.

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lunes, 9 de mayo de 2022

Cristina Kirchner y Alberto Fernández siguen sin diálogo personal pero se cuestionan a través de actos públicos


Después de los dichos de Cristina Kirchner en la provincia del Chaco el viernes pasado, donde manifestó el viernes pasado que: “en unos días se cumplen tres años de aquel video en el cual le comuniqué a todos la decisión que había adoptado, en referencia a elegir a Alberto Fernández para que lo acompañara en la fórmula que obtuvo el triunfo sobre Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto, y agregó en ese contexto que si eso hubiera sido una decisión de poder habría elegido al presidente del Frente Renovador (Sergio Massa) que había sido candidato a presidente, o a Héctor Daer, de la CGT, o a Emilio Pérsico de los movimientos sociales”, llegaron algunas respuestas débiles del primer mandatario a horas de partir hacia una nueva gira a Europa en medio de la crisis del Frente de Todos y una derivada de ella que atraviesa la Argentina. 

La actual titular del Senado de la Nación manifestó también que “elegí a una persona que hoy es Presidente que no representaba a ninguna fuerza política que conformaba el frente, pero que además me había criticado duramente desde el año 2008. ¿Alguien piensa que puedo decidir las cosas por enojo o poder? Esa decisión política, a la que no considero como dicen algunos compañeros erróneamente generosa, fue un acto inteligente”, y apuntó que “sí fue una acción generosa, creo, que quien resultó electo presidente con el voto de la ciudadanía, pudiera decidir quién era su gabinete económico, todos los hombres y mujeres de ese gabinete económico”.

Uno de los segmentos más duros hacia la gestión económica del equipo que sostiene Fernández fue en el que la ex jefa de Estado señaló: “No le estamos haciendo honor a tanta confianza, tanto amor y tanta esperanza que depositaron en nosotros” (..) “Hoy hay una insatisfacción democrática grande, la plata no alcanza, no llega a fin de mes y se produce un fenómeno que no habíamos conocido que es el de los trabajadores en relación de dependencia pobres. Esto nunca había pasado en la Argentina”.

La declaración de la senadora en la provincia del gobernador Jorge Milton Capitanich, potencial candidato en 2023 por el kirchnerismo, tuvieron otros fragmentos que cuestionaron la administración de su ex jefe de Gabinete y el de Néstor Kirchner, Alberto Fernández. Este esperó hasta este lunes para responder en  el 57° Congreso Ordinario de Federación de Asociaciones Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA).

Allí aseveró que “en mi gobierno no he ocultado los problemas de la Argentina, nunca me hice el distraído: ni frente a la pobreza, ni frente a la desigualdad, ni frente a la falta de trabajo. Soy peronista y cuando me entero de un problema le pongo el pecho”.

La frase parece estar dirigida a la senadora Kirchner, quien durante su segundo mandato como Presidenta dejó de medir la pobreza. Su entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, defendió la decisión al asegurar que el indicador resultaba estigmatizante para esos sectores de bajos recursos.

Además durante la Presidencia de Cristina estuvo intervenido el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC). La propia ex mandataria reconoció que la inflación era mayor a la que se informaba oficialmente y convalidó números que difundía la oposición. En su alocución el máximo funcionarios de la Casa Rosada, repitió en dos ocasiones el concepto de que su gestión no miente, en un tiro por elevación a la jefa política del FdT.

“A los problemas no los oculto. Yo sé que la economía crece, sé que el trabajo aumenta, sé que la distribución está teniendo problemas por los índices de inflación que tenemos”, apuntó el Presidente y prometió: “tengo dos obsesiones: recuperar el trabajo, que sé que se está cumpliendo, y recuperar el salario”. El jefe de Estado consignó que durante la Presidencia de Mauricio Macri el salario real cayó 20 puntos y les pidió a los “poderosos” que “distribuyan la riqueza”. “Además de ganar ellos, tienen que ganar los que trabajan”.

“Yo les hablo con esta franqueza porque antes de Presidente soy un militante político y la política no es otra cosa que administrar la desigualdad”, y subrayó que “vamos a poner todo nuestro empeño para que la igualdad la recuperemos en la Argentina; voy a trabajar incansablemente para que cada vez haya más dinero en el bolsillo de los que trabajan”.

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).