jueves, 4 de julio de 2013

Julián Delgado, el periodista desaparecido y olvidado. Fue director Comercial del Cronista en 1976

A las tres de la tarde de aquel domingo 4 de junio, Julián José Delgado estaba ansioso por hablar con el especialista en logoterapia que le había recomendado su psiquiatra. No andaba bien de ánimo. Tenía miedo. Sufría de insomnio. Creía que ese profesional podría ayudarlo.
Quería pedirle un turno, cuanto antes. Llamaba pero nadie atendía el teléfono. Decidió entonces ir en persona a dejar una nota. Iría con su esposa María Ignacia Cercos. Se adelantó a la cochera del edificio de Guido y Rodríguez Peña, pero a los pocos minutos volvió a subir porque el Ford Taunus 75 gris metalizado y techo vinílico negro no arrancaba. "Llamá al Automóvil Club", le pidió a la mujer, ya con el abrigo puesto.
En eso estaba ella cuando Delgado volvió y le dijo: "Dejá, no llames, ya está. Pero quedate que voy y vengo con algo para el té". Palabras más, palabras menos, esas fueron las últimas antes de que Delgado iniciara el camino que lo convertiría en un detenido desaparecido, recordado por familiares y algunos pocos amigos. Olvidado por decenas que lo conocieron y lo trataron. De hecho, la mayoría de los peridoistas jóvenes no saben ni siquiera quien fue. Y su rostro, su estampa era hasta hoy desconocida.
Fue el 4 de junio de 1978, dos días antes que cumpliera 44 años y tres del Día del Periodista.
Desde el comienzo de aquel mes, la Argentina vivía una gesta deportiva sin igual, el Mundial de Fútbol, a cuya inauguración -una fiesta gimnástica y un aburrido empate en 0 entre Alemania Federal y Polonia- Delgado fue junto a su esposa.

Borrini, Martínez de Hoz y Delgado
Las Fuerzas Armadas llevaban más de 26 meses en el poder y el aparato represivo había sido desplegado en su totalidad. Delgado era el director editor del diario El Cronista Comercial desde julio de 1976 y el de la revista Mercado, desde 1969.



No sólo era uno de los voceros del establishment, también frecuentaba a figuras encumbradas como el entonces ministro de Economía cívico militar José Alfredo Martínez. Eso quizá explica que otro poderoso miembro de la 

Junta, el ministro del Interior Albano Harguindeguy, se interesara por el caso y recibiera a las 48 horas de su desaparición a su esposa y los socios editoriales de Delgado, Alberto BorriniMario Sekiguchi y Raúl Sarmiento.


"Con esto del Mundial no sería conveniente difundirlo. Déme una semana, se lo vamos a encontrar", la despidió el funcionario como si hablara de una mascota extraviada.

Mario Sekiguchi
María Ignacia Cercos cumplió, pero a los siete días, sin noticias del marido, avisó que comunicaría la desaparición. Ese día, Sekiguchi la citó en un bar de Callao, entre Guido y Vicente López que frecuentaban los servicios de inteligencia, y le dijo que se olvidara del marido, que si aparecía ya no sería el mismo. "Vos que lo conoces, ¿crees que un tipo como Julián va a aguantar?".
Ni El Cronista ni Mercado dieron la primicia, sino el Buenos Aires Herald que el martes 13 anunciaría en tapa la novedad.

El Buenos Aires Herald, unico diario que anunció la desaparición del periodista Delgado
 El diario dirigido por Robert Cox se había convertido desde el golpe en el único en dar cuenta de algunas desapariciones. Cercos conocía a Cox y además Mercado era uno de los anunciantes del matutino escrito en inglés, que al día siguiente y también en la portada, aseguró que Delgado había sido encontrado muerto dentro de su auto, en base a una fuente de la Casa de Gobierno.
Eso provocó que en la edición del 15 de junio El Cronista Comercial se viera obligado a dar cuenta del tema, pero a través de un recuadro publicado en el centro de la portada que reproducía la desmentida de la Secretaria de Información Pública de la Nación:
“Ante la versión de la posible aparición del señor Julián Delgado, la Secretaría de Información Pública comunica que la misma es inexacta, siendo su origen una información que cobró cuerpo en el día de ayer (por anteayer)”. El recuadro agregaba que "consultadas las autoridades policiales manifestaron no tener novedades hasta el momento con respecto al señor Julián Delgado. Como se recordará, el director editor del periódico El Cronista Comercial y de la revista Mercado se encontraba bajo tratamiento médico y desapareció el domingo 4 de junio con su automóvil, luego de haber visitado a un especialista”.


La reacción de la revista Mercado no fue menos llamativa. En el número posterior a que se comunicara la desaparición, la habitual carta al lector firmada por la dirección decía:
“A los buenos periodistas, a los periodistas de raza, nos les gusta ser protagonistas de las noticias. La función del periodista es comunicar, es poner a los verdaderos protagonistas en contacto con el público. Es informar e interpretar con responsabilidad. Es estar cerca de los hechos, pero lejos de las candilejas. Julián Delgado nunca quiso ser protagonista; sin embargo, en estos momentos tenemos el penoso deber de comunicar su desaparición, ocurrida el domingo 4 de junio, por la tarde. Desde entonces se desconoce su paradero.
“Delgado desapareció con su automóvil después de visitar a un especialista. El hecho fue oportunamente informado al Ministerio del Interior, General Albano Harguindeguy, a quien se puso en conocimiento, asimismo, que Delgado estaba bajo tratamiento médico. Pese al interés y preocupación demostrados por el Ministro, y a la diligencia de la Policía Federal, que merecen el reconocimiento de Mercado y de El Cronista Comercial, el diario hermano del cual Delgado también era director editor, no hay rastros suyos, ni de su automóvil, hasta el momento de cerrar esta edición.
“Julián Delgado nunca quiso protagonista; tampoco aprueba, estamos seguros, las versiones apresuradas que algunos tejen sobre su desaparición, enturbiando quizá sin proponérselo la imagen del país en momentos en que estamos expuestos a las miradas de todo el mundo.
“Se trata de un hecho que afecta profundamente a la familia Delgado, a sus amigos y a los lectores, que decidimos hacer público para facilitar su búsqueda. Mientras esta búsqueda continúa, Delgado aprobará que no terminemos esta carta sin recomendarle la buena edición que usted tiene en sus manos, en la cual todo el equipo ha puesto de sí lo mejor. Del contenido del números nos permitimos señalar especialmente la nota de tapa, dedicada a formular un balance de la situación del comercio exterior argentino...".

Tanto El Cronista como Mercado mantuvieron un reclamo esporádico por la desaparición hasta el primer año y siempre a través de pequeños espacios. El lector de Mercado se encontró en el número siguiente con un recuadro en la página 6 que daba cuenta de los 17 días transcurridos desde la desaparición de apenas dos párrafos, que se duplicaron al cumplirse un mes. El texto era más o menos similar pero incluía la preocupación expresada por el Consejo Ejecutivo de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentina (ADEPA).
La información siguió en un recuadro hasta que dejó de publicarse. En el primer número de agosto siguiente, un aviso a toda página anunciaba el festejo por los nueve años de la revista. Un Jorge Videla de perfil y vestido de traje acompañaba el título de tapa “La continuidad del Proceso”.

  En ese informe se incluía "Ganar la Paz" que daba cuenta de una reunión que los directores de la revista habían mantenido con Videla y el secretario de Información Pública y hombre de confianza de Emilio Massera, contralmirante Rubén Franco donde los editores habían entregado “los 25 avisos creados por las agencias de publicidad a pedido de la revista sobre el tema 'Ganar la Paz'”, una campaña que ya habían realizado en otras oportunidades.


La información publicada no mencionaba nada sobre Delgado. Pero en el número siguiente, la carta al lector anunciaba la cancelación del cóctel aniversario por la desaparición de Delgado


Episodio corresponsal Clarin en Neuquén

El 23 julio siguiente, los diarios dieron cuenta de la desaparición del corresponsal de Clarín en Neuquén Enrique Esteban y su esposa; y de un abogado de Misiones, Rubén Vera.
La difusión del caso ayudó a que se los liberara a los pocos días, pero no ocurrió lo mismo con DelgadoHarguindeguy declaró entonces a la prensa que Delgado padecía problemas de salud y que debería descartarse cualquier motivación política o criminal.
Aquel domingo 4 de junio, Cercos esperó a su esposo hasta que anocheció. Entonces decidió ir a buscarlo al domicilio adonde iba. Tocó el portero y una mujer le aseguró que de allí se había ido cerca de las 19. Volvió a la casa y ya sobre la medianoche repitió el camino. Esta vez atendió el médico. Primero hizo como si no supiera nada, pero cuando se dio cuenta que Cercos había hablado con su esposa reconoció que se reunió conDelgado un par de horas, que estaba muy angustiado, que había llorado mucho, que luego bajaron juntos pero como Delgado no se sentía bien se quedó sentado en la escalera y él se fue. Ese mismo relato repetiría en la comisaría 17 una y otra vez.
Delgado no figuraba en los hospitales. A los pocos días, la patente del Ford Taunus (707553) apareció en un Torino mal estacionado y abandonado. Cercos lo supo cuando le llegó la infracción a su domicilio. La noticia alimentó la certeza de que su marido estaba secuestrado, aunque la confirmación también llegaría con los llamados extorsivos que recibió la mujer.
Cercos lidió con la indiferencia de su cuñado (militar retirado) y de los socios editoriales, pero la sangre vasca no la hizo abandonar la búsqueda: Además de Harguindeguy se reunió con Martínez de Hoz y el general Roberto Viola antes de que asumiera la presidencia y con el nuncio apostólico Pío Laghi, quien jugaba al tenis con Armando Lambruschini, sucesor de Massera en la Armada y la Junta.
El ministro de Economía dijo de esperar; Viola sólo le confirmó que el Ejército nada tenía que ver con el tema y le mandó un abogado del servicio de inteligencia del Ejército, que le sugirió avanzar en las negociaciones de los llamados extorsivos y le robó la agenda Morgan del esposo.
El representante del Vaticano en Buenos Aires le confió a Cercos que había un grupo de prisioneros de la ESMA a los que no se sabía si matar o liberar y se ofreció averiguar si Delgado estaba entre ellos. Pero la consulta dio negativo. Muchos años después, Cercos recordaría que su marido le había confiado que Massera quería hacerse del diario, pero ella no le dio relevancia entonces.

Contexto de la desaparición

Hasta la llegada de los militares al poder, Delgado era un editor que padecía los vaivenes económicos que repercutían en la revista Mercado, pero en 1975 recibió ayuda del grupo Sasetru, un holding de decenas de empresas de distintos rubros y accionistas, que en julio de 1976 compraría El Cronista a Rafael Perrota en un millón de dólares de entonces.
Los nuevos dueños ofrecieron al cuarteto de Mercado dirigir el periódico con la promesa de darle a cada uno 10% de las acciones sino lo saneaban. Delgado sintió alivio en el bolsillo, pero las vicisitudes políticas comenzaron a preocuparlo.
Primero, una bomba que estalló frente Alsina 547, donde estaba El Cronista; luego el secuestro del delegado sindical, el periodista Héctor Demarchi; y hacia fines del semestre se enteró por los diarios de que David Graiver -muerto en agosto- era socio de Perrota.
En junio de 1977, fue el secuestro de Perrota, que junto al resto de las cuestiones minaron el espíritu de Delgado, quien comenzó a padecer de insomnio y miedo. En diciembre de aquel año llegó un día a la casa con sobres de papel madera del archivo de la revista que en su interior tenían fotos de él junto a los ex dirigentes de la Confederación General Económica José Bel Gelbard y Julio Broner.
Esa noche, mientras rompía el material nervioso y sin dar explicaciones, le avisó a la mujer que cambiarían el destino tradicional de las vacaciones, Mar del Plata, por Punta del Este.
Esas decisiones ni la reunión que tuvo con Jorge Born ni bien llegó al balneario uruguayo le contó Delgado a su mujer. El miedo se acrecentó al punto de no querer salir de su casa. Hasta junio cuando quiso ir al médico. Nunca más volvió.
En abril se conoció la muerte de Miguel Padilla, un colaborador muy cercano al ministro Martínez de Hoz, lo que alimentó la sensación de que nadie estaba a salvo.

Cercos publicó avisos en todos los diarios en marzo de 1979 -destaca que La Nación no se lo cobró y que le costó publicarlo en El Cronista-; recibió más llamados extorsivos y la visita de un grupo de militares que le sugirió no presentarse ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que visitó el país en junio de 1979.
La esposa de Delgado llegó incluso a consultar a un vidente; escuchó comentarios de que a su marido podrían haberlo secuestrado por la compra de El Cronista o porque lo creían vinculado a Perrota y lidió con los socios de su esposo que desarmaron su oficina antes de que terminara julio del 78, el mes en el que Sasetru cumplió su promesa y pagó las acciones de El Cronista, menos las de Delgado.
Cuando regresó la democracia, la viuda demoró en aceptar la muerte y pedir el certificado que le permitiría realizar varios trámites como la sucesión (y cobrar dinero por El Cronista y Mercado).
En el primer año de la democracia naciente se entrevistó con Graciela Fernández Meijide en la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) que elaboró el “Nunca Más”.
Allí supo que el nombre de su marido figuraba en un libro como una de las víctimas de la “subversión”, como se denominaba por entonces, persecutoriamente a los grupos mayoritariamente juveniles que se habían volcado en la Argentina -a partir de la década del 60- a la guerrilla luego del golpe de 1955.
La publicación, que tenía la foto de un cadáver desfigurado con un epígrafe que decía Julián Delgado, estaba en español, francés e inglés y fue uno de los elementos para contrarrestar las denuncias por violaciones a los derechos humanos en Europa. El autor intelectual del libro no era otro que el general Harguindeguy. 


Tucumán al 600, Massera

Un día de los 90, Cercos caminaba por la porteña calle Tucumán al 600 cuando vio en la vereda de enfrente la figura inconfundible de Massera que salía de un edificio y subía a un auto.
Con un ardid logró que en la portería le dijeran en qué piso tenía oficinas el almirante. Subió al ascensor con un hombre de aspecto militar que enseguida sospechó algo raro y le preguntó a qué piso iba. Ya en la puerta del departamento, la mujer confesó sus intenciones: dijo no pertenecer a ningún organismo de derechos humanos ni ser militante política y que sólo quería saber el destino final de su marido. El desconocido prometió consultar en una computadora y le pidió que volviera en unos días. La mujer cumplió, pero cuando regresó, la oficina ya había sido desmantelada sin dejar ningún rastro visible.
“Julián desapareció dos veces -comenta hoy la mujer-. Desapareció físicamente y se hizo un vacío por el miedo de la gente, que apisonó la tierra por donde había pasado”.

Nota Relacionada


Así recuerdan al director editor de El Cronista Comercial


Fuentes

Entrevistas personales
María Ignacia Cercos; Alberto Dearriba y Gerardo López Alonso
Consultas o testimonios obtenidos por correo electrónico o teléfono
Héctor D'Amico, Ricardo Frascara, Hugo Murno, Luis O'Donnell y Roberto García.
Bibliografia:
El enigma Perrota, María Seoane, 2012
El silencio, Horacio Verbitsky, 2006
Timerman, el periodista que quiso ser parte del poder, Graciela Mochkofsky, 2003
Paren las rotativas, Carlos Ulanovsky, 1997
Periodistas desaparecidos. Con vida los queremos. Las voces que necesitaba silenciar la dictadura. Asociación de Periodistas de Buenos Aires, 1986
Nota del director de El Cronista Comercial, Fernando González, publicada en 2011.

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martes, 2 de julio de 2013

No me perdí la noche mágica del lunes en el Marabú celebrando los 76 años del debut de la orquesta del genial PIchuco

Gracias a la invitación que me hizo mi querido amigo y compañero Marcelo Guaita y su esposa y compañera de vida y trabajo, Inés de Reyes, con quienes compartí más de cinco años del hermoso ciclo tanguero "La Fonola" en Radio Nacional y unos cuantos meses en la radio de tangos de la Ciudad "La 2x4", estuve presente en el 76 aniversario del debut de la primera orquesta del inigualable Anibal Carmelo Antonio Troilo una noche del 1 de julio de 1937 en ese reducto porteño ya mítico de la calle Maipú 635 a metros de la histótica calle Corrientes, el viejo Cabaret Marabú. Allí estuvimos compartiendo un momento inolvidable con ellos y mi amigaza Alicia Goyeneche, cuñada del gran Roberto, el Padre Daniel, un sacerdote de la Iglesia de San Cayetano bien tanguero y macanudísimo, Alicia Pometi y su simpática pareja, María José Mentana con su marido, Miguelito Spaltro, productor y colega muy querible, y músicos gloriosos como el "Chino" Hidalgo, José "Pocho" Palmer, un bandeononista del carajo, el cantorazo que participó en la típica de Pichuco, Julio César Fernán, la maleva cantora Lucrecia Merico, y los amigazos que son sobrinos nietos del Bandoneón Mayor de Buenos Aires, Juan Carlos, junto a su señora Marcela y el hermano "Pancho Torné, entre otros. Celebro que este lugar que estuvo años cerrado, abandonado haya sido reabierto en el microcentro de la Ciudad que nunca duerme y que sea por tur´ristas o milongueros autóctonos está siempre habida de Tango.. No se lo pierdan y vayan a disfrutarlo. Abre los viernes, sábado y domingos, se puede bailar Tango, Milonga, Vals y otros ritmos tropicales o más modernos, todo acompañado por excelentes picadas, comidas y bebidas a muy bajo precio, les repito, El Marabú está imperdible, podrán disfrutar entre otras miles de cosas piezas fabulosas como ésta!.

lunes, 1 de julio de 2013

Por qué la Stevia es el edulcorante más sano

En nutrición, cómo en todos los ámbitos, hay modas. Y hoy en día la stevia parece ser la reina de la pasarela. Si bien tiene una larga historia de uso alrededor del mundo (sobre todo en Paraguay, de donde es originaria), se destaca por ser el endulzante más novedoso del mercado. Se trata de un arbusto de la familia de los crisantemos. Mediante un proceso, extraen de sus hojas los glucósidos de esteviol, que son entre 200 y 300 veces más dulces que el azúcar de mesa y son 100% libres de calorías. Le da sabor a muchos productos: desde tés, bebidas, jugos, yogures y leche de soja hasta alimentos horneados, cereales, aderezos para ensaladas y golosinas. El boom creció con el lanzamiento mundial de Coca-Cola Life, que tuvo sede en nuestro país y contó con la presencia de Entremujeres. Allí se presentó a la primera bebida cola endulzada naturalmente con azúcar y stevia, que aporta solo 36 calorías por porción de 200 mililitros. Si bien es una novedad para este tipo de gaseosas, la compañía ya usaba stevia en más de 45 productos alrededor del mundo. Pocos días antes se realizó un seminario sobre edulcorantes organizado por la Universidad ISALUD, el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida (ILSI Argentina) y el Instituto Argentino para la Calidad (IAPC). Al comienzo hicieron una encuesta entre los asistentes, alrededor de 100 médicos y nutricionistas, y la stevia lideró el ranking de los endulzantes más aceptados. Todos los presentes dijeron que la recomendarían. “Es uno de los aditivos más novedosos y popular por ser 100% de origen natural. Los estudios indican que los edulcorantes con stevia no tienen ningún efecto sobre los niveles de azúcar en sangre y han demostrado su seguridad en todas las poblaciones, incluidos niños y mujeres embarazadas o en período de lactancia”, señaló la doctora Patricia Sangenis, reconocida médica cardióloga y deportóloga, quien participó en el simposio. 

Más usos, más opiniones

Otro experto que analiza sus beneficios es el doctor Alberto Cormillot, famoso médico y educador para la salud. En su sitio Web señala: “la stevia, llamada también yerba dulce, no aporta calorías. Como deriva de una hierba, es totalmente natural. Es muy estable a altas temperaturas y no es absorbida por el intestino". También es presentada como una opción ideal para las personas con diabetes. Así lo destaca Susana Zurschmitten, especialista en nutrición naturista y fitoterapia, en su libro La dieta inteligente (editorial Grupal). “Este endulzante ejerce un efecto diurético, disminuye la glucemia o azúcar en sangre, baja la presión arterial y es vasodilatador”, enumera. Sin embargo, y como sucede con todos los productos o alimentos, un paneo por la Web nos lleva a varias controversias y a posibles efectos colaterales. Por ejemplo, el sitio Ehow en español publica: “para la forma general de stevia, la Universidad de Nueva York reporta que las dosis muy altas pueden elevar la presión sanguínea. También hay algunos estudios realizados en animales que muestran efectos de infertilidad, pero esto es raro en dosis normales”. Para evitar complicaciones, hay un punto fundamental a tener en cuenta: “sólo se han aceptado internacionalmente las preparaciones purificadas de glicósidos de steviol”, alerta Fernando Cardini, doctor en ciencias químicas y director académico de la Maestría en Gestión de la Seguridad Alimentaria de la Universidad ISALUD. “Por lo tanto, la seguridad que respalda el uso de stevia es aplicable solo a las formas purificadas”, concluye.

Fuente: www.entremujeres.com

domingo, 30 de junio de 2013

Un físico argentino ganó un premio millonario

El físico argentino Juan Martín Maldacena se enteró ayer de que había ganado un galardón de 3 millones de dólares. Se sorprendió y alegró. Pero aún desconoce qué destino le dará a esa gran cantidad de dinero. El premio fue creado por el millonario ruso Yuri Milner para reconocer a científicos que investigan en física fundamental con ideas que aún no han sido corroboradas. Es el reconocimiento académico que más dinero otorga en el mundo, incluso más que el Nobel, que no supera el 1,2 millón de dólares. Maldacena fue premiado junto a otros ocho científicos de otros países con el galardón de la Fundación Milner, que es la primera vez que se entrega. Cada uno deberá dar una charla para todo público en Moscú, donde tiene sede la fundación. El próximo año, el argentino y los otros ganadores formarán parte del jurado para las futuras ediciones del concurso cuya meta es dar “más libertad y oportunidad para conseguir mayores logros en el futuro”, según se afirma en el sitio de la fundación. “Todavía no sé qué hacer con el dinero”, contó ayer Maldacena por correo electrónico a Clarín , desde Alemania, donde participó como expositor en un congreso científico. El premio lo tomó por sorpresa. Y dijo que no le pasa lo mismo que al millonario que creó el premio: Milner abandonó sus investigaciones en física teórica porque estaba disconforme consigo mismo. En cambio, Maldacena, de 43 años, sigue tan apasionado como el día en que empezó a estudiarla en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en el Instituto Balseiro, en Bariloche. “Me dediqué a la física porque me interesaba saber cómo funcionaba la naturaleza –explicó–. Desde chico me interesaba cómo funcionaban los aparatos que nos rodean: el televisor, el teléfono, el lavarropas. De allí me fui interesando en las leyes de la física que hacían posible su funcionamiento. Siempre me fui interesando más en las leyes fundamentales, que explican el comportamiento de los componentes más chicos de la materia. También me interesa la matemática. Y la física teórica es un área que involucra una buena dosis de matemática”. ¿Qué lo sigue atrapando de la física? “Me sigue interesando el desafío apasionante de entender cuáles son las leyes fundamentales del universo”, contestó. Una de las principales contribuciones de Maldacena a la física se relaciona con un desafío que ni Einstein pudo resolver: la unificación de la física. “La teoría de la gravitación, descrita por Einstein en 1915, es incompatible con la física cuántica. En 1997, Maldacena publicó un trabajo que conjeturó la posibilidad de que si uno rodeara el Universo con una pantalla imaginaria, todos los fenómenos de gravedad cuántica podrían estar descritos por una teoría de partículas en esa pantalla, del mismo modo en que los hologramas bidimensionales contienen toda la información del objeto tridimensional al que representan”, explicó a Clarín José Edelstein, físico argentino que investiga en España. Aún la conjetura de Maldacena no fue comprobada. “Queda mucho camino por recorrer, pero como dice Milner, seguir buscando las respuestas es lo que nos define como seres humanos”, agregó. Mientras sigue pensando el destino de su premio, Maldacena tiene planes concretos. Seguirá estos meses como profesor visitante de la UBA, dará conferencias en el Instituto Balseiro en Bariloche el 23 de agosto para todo público, y volverá a vivir en Princeton, Estados Unidos. “Allí –expresó Maldacena– recibimos excelentes estudiantes de doctorado y a los mejores investigadores post-doctorales. El ambiente es muy propicio para el desarrollo de nuevas ideas. Porque nuestros colegas corrigen nuestros errores y nos dicen por qué muchas de nuestras ideas están equivocadas”.

Fuente: Clarín

sábado, 29 de junio de 2013

Saludo a todos los cumpas camarógrafos y recordemos porque se los homenajea hoy


El día que mataron a Leonardo Henrichsen Chile amaneció de golpe. En la fría y soleada mañana del 29 de junio de 1973 se escucharon gritos, tiros, frenazos de autos y la corrida angustiosa de mucha gente por calle Agustinas, a sólo dos cuadras de La Moneda. Era el «Tanquetazo». El tiro fatal vino después. Para Leonardo Henrichsen, periodista argentino de ascendencia irlandesa y 55 años, que cubría los hechos para la televisión sueca y el Canal 15 de Buenos Aires, fue el último golpe que pudo filmar. Además fue su golpe periodístico. Leonardo sorprendió al mundo por haber mostrado, en seis minutos y medio de filmación, que Chile se desgarraba para dolor de toda América Latina y que él, ajeno a cualquier militancia política, mas no al mundo que lo rodeaba, era parte del sacrificio. Y lo fue: la saña calculada con que lo mataron por el simple hecho de reportear, signaba el rumbo que condujo a la barbarie del 11 de septiembre. Quienes lo acompañaban esa mañana en el hotel Crillón de Santiago cuentan que, como el resto de los corresponsales, saltó desde la mesa en que desayunaba, manoteó la cámara y salió corriendo, se puso la batería cinturón marca "Cine 60" que alimentaba la energía, bajó a la calle y se instaló... Así lo relató el cronista de la televisión sueca Jan Sandquist, según testimonio de Juan «Mono» Flores, uno de los mejores amigos de Henrichsen. Allí en Agustinas filmó el rostro de la muerte, que lo sorprendió mirándola de frente. La cinta recorrió el mundo en los ' 70 y todavía impresiona mirar detenidamente cada cuadro, cada movimiento, cada acto y al camarógrafo invisible que filmó los últimos minutos de su vida.

viernes, 28 de junio de 2013

Esto decía Roa sobre el morboso y macabro Diario Muy de Clarín que hoy publicó algo repugnante

La prensa popular crece en muchas partes Es un fenómeno potente que seduce con propuestas de alto impacto periodístico y visual. Que apuestan a lo interesante por sobre lo importante y con una agenda temática distinta. El Grupo Clarín se suma a este mercado. Lanzará este lunes MUY , que aparecerá de lunes a viernes, a $ 2,50 y con un promedio de 44 páginas. Estará dirigido por el editor general adjunto de Clarín , Ricardo Roa, quien explicó que “hace años venimos estudiando la posibilidad de lanzar un diario popular. Aunque hay muchos diarios en Buenos Aires, creemos que existe un espacio para una propuesta innovadora. La nuestra tendrá una configuración que privilegia la espectacularidad informativa. Y una valoración periodística basada en lo interesante, lo útil y lo cercano. Es un diario emotivo, que transpira sensaciones. El modelo gráfico está pensado para que todas las páginas sean distintas y con muchos detalles. Y la fotografía ocupa un lugar preeminente. Creemos que la diagramación y la edición son tareas inseparables. Nos planteamos que la lectura de Muy sea como un paseo agradable, con ritmo y con sorpresa. El servicio al lector es uno de los ángulos principales . Y el lenguaje buscará la máxima comprensión: sencillo y sin complicaciones. Escribimos para la gente común sin caer en la chabacanería. Y sin pretender ser arrogantes ni intelectualizados”. MUY tendrá dos ediciones: una general y otra para la zona Sur . En un comienzo, se distribuirá en la Ciudad y el gran Buenos Aires. Junto a Roa trabajarán periodistas de larga experiencia. Horacio Convertini, ex editor de Policiales de Clarín será Editor General. Y Marcelo Guerrero, ex secretario de redacción de Olé y Gonzalo Abascal, ex director de Paparazzi serán Editores Jefes. La redacción tendrá en total 45 personas. En simultáneo con MUY , la editorial Perfil anunció la salida de Libre, que también se editará de lunes a viernes.

Fuente: Clarín.com