miércoles, 26 de noviembre de 2014
martes, 25 de noviembre de 2014
Los gestos y su significado
En la actualidad, existen al alcance de la mano múltiples formas para expresarse, interactuar y manifestar un modo de pensar. Los teléfonos inteligentes, las redes sociales y los foros, por nombrar algunos, están a la orden del día.
Sin embargo, la conversación 'cara a cara' seguirá siendo la más importante y a la vez, la más complicada. Entrevistas, eventos sociales, ventas directas, discursos, debates, reuniones laborales o conferencias son muestras diarias de que se necesita saber "decir" lo que se piensa de la manera más efectiva. (Nota Completa)
Fuente: Belén Castellino para Infobae
lunes, 24 de noviembre de 2014
domingo, 23 de noviembre de 2014
El mapa de los países que permiten el trabajo infantil
Este mapa elaborado por el Centro de Análisis de Políticas Mundiales (WORLD Policy Analysis Center), clasifica los países del mundo según la edad máxima en la que los niños están protegidos de trabajar por tiempo completo, esto es, 35 horas semanales.
Dentro de este criterio, incluyó como la "edad más baja" a la que puede iniciarse en el ámbito laboral un niño con un permiso especial de los padres.
Los colores clasificatorios del mapa:
Rojo: No hay edad mínima nacional
Azul: hasta 16 a 18 años
Celeste: hasta 15 años
Amarillo: hasta 14 años
Naranja: hasta 12 o 13 años
De esta manera, se puede ver cómo dentro de la región, claramente es Bolivia el que permite a niños más jóvenes trabajar, seguido por Uruguay y Perú. En el resto del continente, se mantiene el criterio de los 16 a los 18 años.
Para ver el mapa original en forma dinámica, haz click aquí.
En América del Norte, se aprecia que México protege a los niños hasta los 14 años, mientras que los Estados Unidos lo hace hasta los 16, y Canadá, hasta los 17.
En gran parte de Europa y Asia, los colores oscilan entre el celeste y el azul, por lo que la franja va desde los 15 años a los 18.
Donde más se registra una baja edad de protección es en África, y una nula, en Pakistán, la India y Australia.
Fuente: Infobae
sábado, 22 de noviembre de 2014
viernes, 21 de noviembre de 2014
Paren con el celu!
Una nueva investigación encontró que leer un mensaje de texto, tweet o correo electrónico puede poner una presión indebida en el cuello provocando fuertes dolores de espalda. Esto se debe a que al doblar el cuello aumenta la presión sobre la columna vertebral.
El estudio dirigido por el doctor Kenneth Hansraj, jefe de cirugía de columna en el New York Spine Surgery and Rehabilitation Medicine, precisó que la cantidad de fuerza en exceso varía según el grado en que doble el cuello.
Reducir el ángulo a 15 equivale a 12 kilos adicionales.
"El peso sufrido por la columna vertebral aumenta dramáticamente cuando la flexión de la cabeza va hacia adelante en diversos grados. La pérdida de la 'curva natural' de la columna conduce a un aumento en la tensión del cuello que puede derivar en un desgaste prematuro", afirmaron los expertos.
"Si bien es casi imposible evitar las tecnologías que causan estos problemas, las personas deben hacer un esfuerzo para mirar sus teléfonos con una columna en posición neutral y evitar pasar tantas horas encorvados".
La mala postura es cuando la cabeza se inclina hacia adelante y los hombros caen hacia adelante en una posición redondeada.
Las tecnopatías de la vida moderna
El cuello tiene una curva natural. Desde que nacemos, empezamos a levantar la cabeza que nos va a asegurar la horizontalidad de la mirada. Pero cierta cantidad de actividades obligan al cuerpo a adoptar una nueva postura
"Mirar el celular o sentarse en el parque con una notebook son las nuevas 'tecnopatías' que provocan que el cuerpo tome una postura distinta. En este caso sería mirar hacia abajo o hacia adelante. El peso mismo de la fuerza de gravedad hace que el esfuerzo sea mayor. Cuánto más chiquita es la letra nos encogemos más. Las repeticiones empeoran el cuadro y generalmente no se tiene conciencia del daño", asegura a Infobae la licenciada en kinesiología Silvia López Senes.
"Estas son las causas de las rectificaciones: hábitos en la vida diaria que solicitan que el cuerpo este con la cabeza hacia adelante, mirando hacia abajo durante mucho tiempo", agrega y entre las posibles consecuencias se encuentran: cervicalgia, cefaleas, hernias discales y cervicales, problemas en los brazos como hormigueos, entre otros.
Hábitos saludables
La kinesióloga y especialista en reeducación postural global, brinda algunos consejos.
-Hacer pausas cortas si se está mucho tiempo ante una computadora por ejemplo.
-Cambiar de posición
-Corregir el uso del celular, como por ejemplo agrandar las letras para no bajar tanto la cabeza
-Elogar para flexibilizar la musculatura, por ejemplo, sentarse bien, mirar hacia adelante y llevar una oreja al hombro para sentir un estiramiento. Respirar y mantener la postura entre 60 y 90 segundos.
Fuente: Infobae
jueves, 20 de noviembre de 2014
Soylent: el alimento futurista que busca cambiar la forma de comer
¿Llega el fin del asado con amigos, los ravioles del domingo y el flan con dulce de leche? No tanto, pero... La última revolución que surgió de Silicon Valley no es una nueva aplicación, una red social o un dispositivo tecnológico. Nada de eso: se llama Soylent y es una comida en polvo para mezclar con agua que pretende cambiar absolutamente la forma en que nos alimentamos.
Este polvo con todas las vitaminas, proteínas, minerales, sales y nutrientes que nuestro cuerpo necesita ya tiene emprendedores en la Argentina, mientras que, en los Estados Unidos, crece el número de curiosos y exhibicionistas que recibieron su pedido para probarlo y mostrarlo en las redes sociales.
El ascenso de Soylent, un nombre que encierra suspicacias, comenzó a acelerarse a partir de que la Food and Drug Administration (FDA) le dio luz verde a este compuesto en calidad de "alimento" y no sólo como "suplemento" alimenticio. Este pequeño detalle le otorgó a Soylent un estatus de consumo diario y exclusivo que lo habilita para reemplazar al resto de los alimentos si es que el consumidor así lo decidiera.
Rob Rhinehart, un ingeniero informático de 25 años, se instaló en San Francisco como muchos otros jóvenes para encarar su proyecto tecnológico. La historia abreviada, contada por él en varios videos en YouTube, sostiene que mientras esperaba que sus proyectos crecieran tuvo que ahorrar y descubrió que alimentarse a diario costaba una fortuna. Así fue como se le ocurrió crear un alimento barato y nutritivo. Investigó las posibilidades hasta alcanzar una fórmula satisfactoria. Luego creó un evento por Internet (crowdfunding) para que los interesados aportaran dinero al proyecto. Recaudó tres millones de dólares antes de salir al mercado. Actualmente, su empresa de comida de "garaje" recibe pedidos por 10.000 dólares diarios.
Foto: LA NACION
"En polvo la comida es más estable, se puede conservar más tiempo, no hace falta ir tantas veces al supermercado ni cocinarla y no tenemos que preocuparnos de las bacterias que la estropean", dice Rhinehart sobre su invento. "Estoy muy ocupado durante la semana y prefiero alimentarme de Soylent. El fin de semana, si me apetece, puedo comer algo sólido y lo disfruto aún más", agregó en una entrevista.
La elección del nombre también es una gran curiosidad a contramano de cualquier manual de marketing. Sucede que a principios de los setenta se estrenó la película de ciencia ficción Soylent Green, protagonizada por Charlton Heston. El film, basado en una novela menor de Harry Harrison, plantea un perturbador y oscuro 2022 con un mundo superpoblado, jaqueado por la polución y sin comida. Sólo existe el Soylent Green, elaborado exclusivamente por una supercorporación sobre la base de plancton. Al final Heston descubre algo siniestro: "Soylent is people" ("Soylent es gente"), dice moribundo al revelar que el alimento sintético utilizado en aquel mundo futurista estaba hecho de cadáveres humanos.
"Queremos ser transparentes en cuanto a que no utilizamos partes del cuerpo humano en la producción de Soylent", dijo en broma Rhinehart, un fanático de la literatura de ciencia ficción.
Yemel Jardi, de 25 años; Paula Montaldi, de 24, y Augusto Gesualdi, de 24, decidieron fundar Soylent Argentina. Los tres provienen del rubro del software, la química y la ingeniería industrial. "Para cualquier persona que tiene una vida agitada y que siente que hay comidas que no disfruta (por ejemplo, al mediodía en la oficina), Soylent es una solución, una alternativa para utilizar ese tiempo en otra cosa", sostiene Jardi.
El emprendimiento argentino no es una franquicia. Cuando Rhinehart fundó Soylent Corporation hizo otra cosa revolucionaria: publicó en su página la receta para que cualquiera pudiera hacer su propio Soylent e incluso cambiarle cosas y mejorarlo. Es una especie de alimento de "código abierto" como ocurre con el software libre. "Lo único que desalientan es la competencia en las mismas regiones, pero cualquier emprendedor puede usar el nombre. Nosotros somos Soylent Argentina", explica Yemel.
En casi todo el mundo, como aquí, hay personas experimentando recetas inspiradas en la original y con ligeras variantes. "Tenía mucha curiosidad y venía siguiendo el tema porque me parece una solución muy práctica para organizar los tiempos y diferenciar lo que es nutrirse del placer de comer. Esto me simplifica y no me consume tiempo buscando qué comer para tener una dieta balanceada. Muchas veces terminás comiendo cualquier cosa sin placer y gastás una fortuna", consideró Jardi.
Un paseo por el microcentro porteño confirmaría la visión de Jardi. En general el almuerzo del mediodía es costoso y no podría definirse exactamente como "nutritivo". En una nota sobre Soylent en la revista The New Yorker, la autora Lizzie Widdicombe consideró que en el futuro "veremos una separación entre las comidas utilitarias y funcionales y las comidas como experiencia y para socializar".
Este concepto plantea un futuro de la comida que parece hoy bastante remoto, pero a juzgar por la rapidez con la que Soylent comenzó a difundirse en los Estados Unidos, nadie está muy seguro de cuánto tiempo faltará para que este producto termine volviéndose masivo o popular.
Por ahora, en la página de Facebook de Soylent Argentina sólo invitan a quienes estén interesados a participar del testeo del producto. En el país, el producto aún no fue aprobado por el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), pero, según Jardi, el año que viene estarán en condiciones de empezar a comercializar Soylent. "Desde el día en que todos nuestros amigos se enteraron de la idea no paran de pedirnos que los tengamos en cuenta para el testeo", dijo Yemel.
A todo esto, uno termina preguntándose algo fundamental sobre Soylent: ¿es rico? Al parecer, según los blogueros que ya lo probaron, el brebaje no es ni rico ni feo. Dicen que no tiene un sabor distintivo o particular.
Fuente: La Nación
Fuente: La Nación
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