domingo, 3 de abril de 2022
sábado, 2 de abril de 2022
viernes, 1 de abril de 2022
La interna del Frente de Todos paraliza su propia gestión de Gobierno
Termina otra semana de secuencias que parecen repetirse en Casa Rosada. Sucesos que, a la hora de remitirse a los hechos concretos, no parecen conducir a ningún cambio efectivo que colme las expectativas y calme las incertidumbres. Son los propios habitantes temporales del palacio gubernamental los que dicen, un poco en broma y un poco en serio: “parece que estamos en estado de reunionismo permanente”. El lunes todavía flotaban en el aire húmedo de Balcarce 50 las palabras improvisadas de Alberto Fernández en la Televisión Pública el domingo anterior. Esas que afirmaron que “hay una inflación autoconstruida que tiene mucho que ver con el modo en que se concentra la producción de alimentos”, y la existencia de “diablos que aumentan los precios”, y a los que “hay que hacerlos entrar en razón”.
Esos títulos son lo que se mediatizaron, y no el mensaje de “nos sacamos la soga del cuello”, con respecto al acuerdo con el FMI que quería instalar el ocupante del sillón de Rivadavia. Pero, eso sí, hubo definiciones en torno a temas que podrían perjudicar aún más el archivo presidencial, como por ejemplo el hecho de garantizar que no va faltar gas este invierno, en medio de una crisis local y mundial que tiene en vilo a quienes están hoy en el Poder y a los que vendrán. De hecho, ya hubo protestas por falta de energía eléctrica en diversos barrios del Conurbano y cortes en otros capitalinos, cuando recién estamos entrando en el otoño.
Lo cierto es que el tema que incomodó al mandatario en la entrevista del canal oficial es el mismo que hasta hace poco se negaba y ahora se minimiza: la interna entre el kirchnerismo y la mesa chica albertista, que deambula sin rumbo por las galerías de la sede del Ejecutivo y el Centro Cultural Kirchner. Fue precisamente en el CCK donde el martes se dio cita el Consejo Económico y Social. Un evento que en ese escenario ciclópeo tuvo reminiscencias a una convención empresaria que incorporó a esos líderes sindicales que juegan en todos los terrenos y en cualquier circunstancia que se presente.
El titular del CES, Gustavo Beliz (quien nunca habló con la prensa en más de dos años al frente de la Secretaría de Asuntos Estratégicos), fue quien abrió la boca para pronunciar las palabras que desviarían la atención de los puntos que él mismo intenta impregnar desde ese órgano colegiado. Habló de un “pacto para el buen uso de las redes sociales”, para que “dejen de intoxicar el espíritu de nuestra democracia”.
Los repudios no se hicieron esperar. Para colmo, los antecedentes en materia de intentos para ejercer control y violar la Libertad de Expresión desde la administración de Fernández son muy preocupantes. Juan Pablo Biondi, el renunciado responsable de Comunicación y Prensa de la Presidencia que sigue sus labores fuera del cargo, intentó junto a su segundo: Marcelo Martín, quitar ilegítimamente acreditaciones a periodistas de Casa Rosada a los que consideraba enemigos de la línea político-editorial del albertismo.
Las justificaciones del área que ahora también integra Gabriela Cerruti señalaron -en referencia a los dichos del exministro de Justicia de Néstor Kirchner- que “quizás fue una mala manera de querer expresar algo”. Sin embargo, lo peor aún no había sucedido. Fue el propio jefe de Estado el que se despachó con la propuesta de hacer una especie de “terapia de grupo” con empresas y gremios para enfrentar la inflación.
El extenso cónclave volvió a mostrar a un Fernández extenuado y agobiado, con pocos reflejos a la hora de analizar previamente lo que iba a decir. Se sabe que sus asesores procuraron hasta hace un tiempo torcer la verborragia que le ganaba ante el público. Hoy se limitan a dejar hacer y a desarrollar contraofensivas en dirección a tratar de aclarar lo ya oscurecido. El gesto adusto de Sergio Massa y el resto de los funcionarios que lo rodeaban contrastaba intensamente, y de manera proporcional, al forzado optimismo presidencial.
Sin conocer el trasfondo, esos rostros no se podrían comprender. Hacía horas Santiago Cafiero había caído derrotado en la interna del PJ bonaerense en su terruño: San Isidro. Los candidatos del hombre más cercano al primer mandatario perdieron contra una lista conformada por cristinistas y massistas. Una alianza que parece crecer de cara al futuro. El tigrense dejó circular versiones tendientes a promover que, si no hay unidad, el Frente Renovador podría irse de la coalición que administra el Estado. En Casa de Gobierno hicieron una lectura muy particular del tema: "Si Sergio se va es porque ya negoció ser el candidato de La Cámpora en 2023", afirmó un segunda línea que supo coquetear con Alberto, pero como tantos otros dirigentes, hoy se debate entre el débil mandato de Fernández y la potencia simbólica del kirchnerismo, representado en la figura de la jefa política que armó el espacio que gobierna y que mantiene su núcleo duro de votos, especialmente, en la inmensa Provincia de Buenos Aires.
Las reuniones que le quitan tiempo a la necesidad de gestionar el trance que vive la Argentina continuaron desarrollándose en el CCK a mitad de semana con el Consejo Federal de Seguridad Interior, que tuvo como protagonista, además del Presidente, a Aníbal Fernández, en su flamante versión anti camporista. El quilmeño vocea su gratitud en cada devolución a las diferencias que plantean los kirchneristas puros, entre los que ya no se siente cómodo. Es que Fernández cumplió su sueño de volver a un cargo ministerial cuando todos lo daban por retirado. Y en esa línea “atendió” a su homólogo bonaerense, Sergio Berni, quien declaró hace unos días que “el Presidente gobierna con un diario que le escriben cinco alcahuetes”, entre los que, aunque no nombró, están Julio Vitobello (Secretario General de la Presidencia), Santiago Cafiero (Cancillería), Gustavo Beliz (Asuntos Estratégicos), Vilma Ibarra (Secretaria de Legal y Técnica), y Juan Manuel Olmos (jefe de asesores presidenciales). Aníbal manifestó sobre los dichos de su par, que habla por él y no en nombre de nadie, sabiendo que el aval a cada una de sus palabras, igual que a las de Hebe de Bonafini, Fernanda Vallejos, y agrupaciones tales como Soberanxs, provienen del Instituto Patria.
Mientras la Vicepresidenta publicaba la foto de su acercamiento al embajador norteamericano, Marc Stanley -a quien le pidió respaldo para la iniciativa que pretende recuperar capitales fugados que se dirigirían a saldar deuda- las usinas albertianas fogoneaban con un encuentro “secreto” entre el mandatario y los principales referentes de la CGT y la UIA en el gremio de Sanidad. Según se dejó entrever, con el fin de buscar una salida al riesgo inflacionario y energético. La entrevista era tan reservada que no figuró en agenda, pero insólitamente salió publicada (con lujo de detalles) en los tres medios gráficos nacionales considerados antikirchneristas, pero que paradójicamente, más pauta estatal reciben.
Vale decir que, en esa línea de batallas por el cobro de publicidad del Estado, cuando una periodista de Noticias Argentinas le preguntó a Cerruti sobre las denuncias del ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, contra Víctor Santa María por maniobras extorsivas y por tener listas negras en los medios de comunicación de su Grupo Octubre (que de repente se volvió antialbertista), la vocera contestó secamente: “No tengo comentarios sobre ese tema, gracias”.
El miércoles, 19 gobernadores dieron apoyo a la administración central en la disputa con Horacio Rodríguez Larreta por la coparticipación que se otorgó a la policía provincial y está judicializada por la jefatura de la CABA. Más tarde, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, brindó una extensa conferencia de prensa en el segundo piso de la Rosada, cuyo eje fue presentar el Plan Argentina Productiva 2030. Un paquete de medidas que algunos críticos propios consideran “otra batería de voluntarismo”. En rigor de verdad, la rueda con periodistas acreditados tenía como objetivo fundamental que el funcionario recibiera, e hiciera público en vivo, la baja del índice de pobreza que midió el INDEC en el segundo semestre del año pasado, y que fue de 37,3 por ciento, contra el 40,6 del primero de 2021. La portavoz Cerruti le acercó el papel con el dato, mientras Kulfas respondía en vivo, e interrumpió para celebrar la novedad y dar algún detalle. De todos modos, la cifra se mantiene en números altísimos porque implica que casi 17 millones de argentinos viven en la pobreza y 3,5 M son indigentes. En ese contexto, el titular de la cartera de Desarrollo se mostró a favor, al menos en lo conceptual, con el proyecto de ley de blanqueo del bloque que lidera CFK, y con respecto a otro de la oposición que propone dolarizar la economía, señaló que hay que ser más responsable con ese tema: “No sea cosa que el remedio sea peor que la enfermedad”, sentenció el Ministro.
Después de 14 días, Cerruti retomó su habitual conferencia de los jueves en Gobierno en la que adelantó que habrá un bono orientado a jubilados y pensionados que definirá el ANSES y se anunciará cuando estén determinados los montos. La funcionaria con rango de ministra repudió los actos de vandalismo contra una estatua de la expresidenta Kirchner en Río Gallegos, cuestionando a la vez el hecho de que, según entiende, se construye en los medios de comunicación y en las redes sociales, la estigmatización, persecución y violencia simbólica.
Consultada por este medio sobre las remarcaciones y faltantes en distintos productos alimenticios, y frente a la pregunta sobre qué se hará al respecto, Cerruti dijo que "se tomarán nuevas medidas y una nueva canasta más chica con valores que se van a retrotraer. Se están controlando los precios desde la Secretaría de Comercio y la AFIP, e insistimos a los ciudadanos que en el caso que puedan, deban y quieran, denuncien los sobreprecios para que los inspectores puedan ir directamente". De todas formas, reconoció que "esto no se soluciona con micro acciones, tiene que ser un acuerdo general de precios y en eso es en lo que se está trabajando".
La vocera debió referirse al numeroso acampe de las organizaciones sociales no oficialistas en la avenida 9 de Julio, en los alrededores del Ministerio de Desarrollo Social, desde el cual su jefe, Juan Zabaleta, ya advirtió que no se darán más planes, pese a reuniones que hubo con los referentes que reclaman la apertura del plan Potenciar Trabajo, que administran los secretarios de Estado y líderes del desmembrado Movimiento Evita: Emilio Pérsico, Fernándo “Chino” Navarro y Daniel Menéndez, que integra un sector de Barrios de Pie ahora anexado al ME. Al respecto, la portavoz reiteró que "el ministro está trabajando en una reconversión de los planes sociales en empleo formal. Nos parece que es un momento de dar trabajo, no es un momento de dar planes sociales". La tarde se fue complicando entre las fuerzas policiales porteñas y los manifestantes que quisieron cortar más vías de tránsito. No llegó a haber enfrentamientos ni detenidos, aunque el campamento se mantiene en el lugar y se tensa el clima.
Un dirigente de base peronista que integra el Frente de Todos y conoce como pocos el devenir de esta administración, señaló que “mientras el Gobierno trata de esconder el quiebre de la coalición, sabiendo todos que la ruptura sería el acabose, no sólo del Gobierno, sino del país mismo, la izquierda trotskista se envalentona en la calle pidiendo más planes mientras admite que votará en contra del proyecto que contempla la repatriación de los fondos fugados al exterior. Contradicciones de una izquierda que pide planes sociales para tener cautivos a los pobres, pero no levanta la mano ni la voz para condenar al poder real”, y añadió irónicamente: “Ya lo veo a (Nicolás) del Caño con un cartel: "todos somos evasores."
El mismo referente histórico observa con tono crítico el Patio de las Palmeras, pero a la vez hacia afuera del palacio rosado, y asegura que “la oposición también juega su interna y Gerardo Morales se aleja de Mauricio Macri y Larreta tratando de resucitar a la vieja UCR”, para reflexionar: “La verdad de la milanesa está justamente en el precio de la carne y el pan. La principal preocupación de nuestro pueblo es la inflación. La imparable suba de precios, que licúa cualquier índice en crecimiento que el Gobierno pueda mostrar. Ese repunte de la economía, en las mesas más humildes es apenas un espejismo muy muy lejano”.
No pasó mucho tiempo de estas declaraciones en off, para que fuera el propio Ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, quien apuntara al equipo económico de Alberto Fernández, al declarar que “así como el Fondo generó una discusión dentro del FdT, esta (la situación económica) es otra de las discusiones que se vienen dando, y donde no hay coincidencias", y a la vez explicó que “nosotros vemos ese segmento de la sociedad con mucha preocupación y entendemos que hay que encontrar una forma para garantizarles que los salarios siempre le ganen a la inflación. Ya sea con políticas activas en función del salario, o con políticas mucho más contundentes en la cadena de valor que están generando distorsiones".
Desde su despacho, y alejado de periodistas y agendas relevantes, Juan Manzur juega el sueño de los héroes que no fueron. Sus reuniones se han convertido sólo en un informe que envía el equipo de prensa que trabaja para él, y en el que no se informa nada relevante. No falta en Rosada el que desliza por lo bajo que no tiene sentido debatir sobre la continuidad o no del jefe de Gabinete porque ya es como si no estuviera. La desintegración frentista se hace sentir en todas las áreas ejecutivas. Los actos son lo único visible y concreto en el corto plazo. Una coyuntura que los accionistas frentistas saben que es insostenible e insustentable.
Llegado el viernes, y en materia de conmemoraciones, el Presidente recibió en Casa Rosada al premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, para descubrir una obra de su autoría en la escalera Carpani del histórico edificio de Gobierno, para luego visitar el Patio Islas Malvinas. En la continuidad, el sábado 2 de abril, cuando se cumplen 40 años del desembarco de las tropas argentinas en la capital malvinense, el jefe de Estado encabezará una actividad central en el Museo de las Malvinas. Mientras tanto, las definiciones aguardan en el seno del oficialismo. Los hombres que intentan tejer puentes entre Alberto y Cristina sostienen que, por ahora, cada uno llevará su agenda sin ceder posiciones. Citando a la portavoz Cerruti, la realidad puede desmentir todo. Lo indiscutible es que este complejo entramado tiene una particularidad: nunca se sabe cuándo puede estallar y requerir la necesidad imperiosa de que surja la exigencia de hacer los cambios que se vienen aplazando por divergencias, que, por cuestiones electorales, se evitaron discutir en el momento en que se constituyó el frente que, por obvias razones, ya no es de todos.
Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para Política y Medios (PYM) @JuamPaPeralta
jueves, 31 de marzo de 2022
Pese a las remarcaciones y faltantes de alimentos que se potencian, el Gobierno argentino sólo reconoce las de principio de marzo
La portavoz presidencial, Gabriela Cerruti brindó su clásica conferencia de prensa semanal en Casa Rosada, en la cual confirmó que la Administración Nacional de la Seguridad Social pagará un bono a los jubilados y pensionados para que "no se retrasen respecto a la inflación". Se refirió además al acampe de organizaciones sociales no oficialista en la Avenida 9 de Julio, también habló de las remarcaciones de precios y faltantes de mercaderías en los supermercados sobre los ataques contra la vicepresidenta de la Nación Cristina Kirchner.
"Va a haber un bono para jubilados", aseguró la vocera, aunque sin brindar mayores detalles al respecto, ya que la medida "se va a anunciar en las próximas horas". Fuentes de la ANSES indicaron en las últimas horas, que estaba en estudio "la posibilidad de implementar un bono que refuerce los ingresos especialmente de jubilados, jubiladas y pensionados de menores ingresos".
Tras la difusión del índice de pobreza, que según datos oficiales es 37,3% en el segundo semestre de 2021, la funcionaria que representa al presidente Alberto Fernández, se refirió además a esas cifras, habló de la lucha contra la inflación y aseguró que "no va a faltar gas en invierno", aunque reconoció que "la realidad puede desmentirme". Sobre la bonificación a los adultos mayores, Cerruti aseveró que "lo están trabajando la directora ejecutiva de ANSES, Fernanda Raverta, con el ministro de Economía, Martín Guzmán", y adelantó que "va a ser anunciado en las próximas horas por las personas que están a cargo del tema y el Presidente de la Nación. Esto va a suceder en las próximas 48 horas, no más", apuntó.
Cerruti hizo mención al debate por la reasignación de la coparticipación porteña, que motivó una reunión de Fernández con gobernadores. "Los gobernadores vinieron a plantear que un fallo de la Corte que favorezca a la Ciudad era en contra del federalismo y se querían expresar en ese sentido. Esperamos, no opinamos de los fallos y esperamos que la Corte tenga en cuenta los planteos", señaló.
"El presidente Mauricio Macri decidió unilateralmente y arbitrariamente otorgarle una cantidad injusta de fondos a la Ciudad de Buenos Aires, y en este acto, casi de prepotencia, favoreciendo a su distrito, a su fuerza política y a donde acababa de ser Jefe de Gobierno. Esperamos que el fallo llegue lo antes posible para esclarecer esta situación de incertidumbre", pidió la funcionaria.
En referencia a los recientes hechos vandálicos en contra de la senadora Cristina Kirchner, tal el caso de la estatua derribada en Río Gallegos y la aparición de carteles por la Ciudad de Buenos Aires que la catalogaban de "asesina", la Portavoz expresó que "repudiamos, investigamos e instamos a que no se construya en los medios de comunicación y en las redes sociales esta estigmatización persecución y violencia simbólica que después termina siendo violencia real en contra de la vicepresidenta".
"Es una escalada, nos preocupa, al presidente le preocupa. También nos preocupa que sea consecuencia de la violencia simbólica generada en contra de la vicepresidenta, por eso instamos firmemente a tener una conversación, aún en nuestras diferencias, que no tenga ese nivel de agresión y juzgamiento como el que existe en este momento".
Con respecto a los reclamos de planes sociales y trabajo genuino con cortes de calle en la Capital Federal, Cerruti consignó que "el ministro Zabaleta recibió a las agrupaciones, ellos llegaron con cuatro puntos a tratar y de esos se resolvieron dos. Sin embargo, ellos venían con un plan de lucha y decidieron llevarlo adelante igual aunque se estaban resolviendo los problemas. Por su parte, el ministro consideró que mientras seguían cortando no se podía seguir negociando".
En relación a los pedidos y reclamos de las agrupaciones sociales que exigen un aumento no solo en los montos de los planes sociales, sino también en la cantidad de beneficiarios, la vocera menciono que "el ministro está trabajando en una reconversión de los planes sociales en empleo formal. Nos parece que es un momento de dar trabajo, no es un momento de dar planes sociales" y subrayó que "no va a haber nuevos ingresos, sino nuevas oportunidades de trabajo".
Asimismo, habló sobre la reducción en el índice de pobreza, el cual bajó de un 40,6% al 37,2% y la relación de esto con el acuerdo del FMI: "Entendemos que va a seguir bajando el índice, que comenzó un descenso, y en este camino era imprescindible un acuerdo con el Fondo porque si entrábamos en default se hubiera disparado una crisis social y económica", y reflexionó que "se generó un escenario de estabilidad que nos permite llevar adelante políticas económicas y profundizarlas para que continúe el crecimiento".
Consultada por este medio sobre la suba de precios en distintos productos, entre ellos los alimentos, y frente a la pregunta sobre qué se hará al respecto, Cerruti dijo que "se tomarán nuevas medidas y una nueva canasta más chica con valores que se van a retrotraer. Se están controlando los precios desde la Secretaría de Comercio y la AFIP e insistimos a los ciudadanos que en el caso que puedan, deban y quieran, denuncien los sobreprecios para que los inspectores puedan ir directamente". De todas formas, reconoció que "esto no se soluciona con micro acciones, tiene que ser un acuerdo general de precios y en eso es en lo que se está trabajando".
"En marzo vimos una remarcación muy fuerte, algunas de esas tienen que ver con la suba de precios internacionales, pero otras fueron absolutamente arbitrarias y sin explicación. Por eso se les pidió que retrotraigan los valores a los precios anteriores", puntualizó la Portavoz y manifestó que "cuando el presidente habló sobre la cuestión de las expectativas se estaba refiriendo a esto. Cuando empieza a haber mucha discusión en los medios de que 'van a aumentar los precios', los comerciantes suben los precios en los comercios y otros los pagan 'por las dudas de que mañana esté más caro', es una espiral que se construye de rumores y falsas expectativas".
Al interrogarla por una eventual escasez de gas y gasoil, Cerruti remarcó que "el gobierno puede garantizar que no va a faltar gas en invierno. La realidad puede desmentirme pero se están tomando todas las medidas necesarias para que no haya faltantes, porque tenemos más producción de gas en la Argentina y pasamos de importar el 15% a solo el 10%. Además, se están llevando adelante negociaciones para garantizar que no habrá faltantes".
"La situación internacional es un demandante y nos mantiene alertas, por eso se están llevando a cabo negociaciones y conversaciones para garantizar el suministro y evitar faltantes. Esperemos que esto efectivamente ocurra", continuó explicando la portavoz y advirtiendo que habrá novedades al respecto la próxima semana.
En lo que respecta a los actos y conmemoraciones que se realizarán el próximo 2 de abril, en memoria de los 40 años de la Guerra de Malvinas, la vocera afirmó que "Alberto Fernández va a participar del acto central en el Museo Malvinas", al mismo tiempo que otros ministros y funcionarios tendrán sus propias actividades, por ejemplo una que se desarrollará en el previo de Tecnópolis.
Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).
miércoles, 30 de marzo de 2022
Desde Desarrollo Productivo, Matías Kulfas dijo que está de acuerdo con el blanqueo para pagar deuda y se mostró contrario a la dolarización
El ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, dio una una conferencia de prensa en la Casa Rosada para presentar el Plan Argentina Productiva 2030. El funcionario no dio muchos detalles sobre las medidas que evalúa el Gobierno para frenar la escalada de precios pero aseguró que el Ejecutivo espera “rápidamente estabilizar la inflación”, y descartó por ahora, un bono a los trabajadores en medios de la imparable suba en los alimentos y todos los rubros en general.
“Cerramos el año 2021 con un 10,3% de crecimiento, con lo que lejos de un mero rebote hay una recuperación. Enero dio un crecimiento del 5,4%. El primer indicador del año ya es positivo. La inversión productiva creció 30% en términos reales en el 2021 respecto del 2019″, señaló el ministro y celebró la baja de la pobreza informada este miércoles por el INDEC, que según esos datos oficiales bajó a 37,3% a fines de 2021, algo que afecta a 17 millones de personas. “Estamos saliendo de esta doble crisis. Nada esta resuelto, pero encontramos el terreno propicio para anunciar un plan de industrialización”, agregó Kulfas.
Consultado por este medio sobre qué opina con respecto al proyecto de ley que impulsa el bloque del Frente de Todos en el Senado, y que encabeza la vicepresidenta, Cristina Kirchner, el titular de Desarrollo Productivo manifestó que en los conceptual está de acuerdo, también en las penalidades para la evasión fiscal, pero reconoció que el equipo económico del que él forma parte no formó parte de la conformación de la iniciativa. También se le preguntó sobre los proyectos de dolarización que promueven algunas fuerzas opositoras y al respecto manifestó que ese tema hay que tomarlo con mayor responsabilidad, pese a que reconoció los problemas de inflación que no han podido ser solucionados con recetas clásicas. Asimismo aseveró que quienes proponen la idea no explican cómo la implementarían. Remato el concepto con una frase. "no vaya a ser que el remedio sea peor que la enfermedad".
Los objetivos del plan de las administración de Alberto Fernández son:
“Nuestra posición es que el salario le gane a la inflación. Somos respetuosos de las negociaciones. Queremos una recuperación del salario real, sabemos que la situación actual de tensiones de precios agravadas por el escenario internacional genera mayores dificultades. Pero somos promotores de que el salario crezca por encima de la inflación”, dijo, y confirmó que no está previsto un bono para trabajadores.
“No estamos haciendo una proyección de inflación del 60%. Es cierto que la guerra inyectó un impacto adicional a la inflación, pero es cierto también que estamos actuando, por ejemplo con el trío. Lanzamos el fondo de estabilización. Uno podría hablar de esos números si el Gobierno no hiciera nada. Esperamos rápidamente estabilizar la inflación”, apuntó.
El ministro fue consultado además sobre las negociaciones con los empresarios y los sindicatos por la inflación, que había anticipado el presidente Fernández hace dos semanas. “No puedo anticipar mucho. Estamos trabajando en algunas canastas de productos más protegidos, de compromisos mucho más firmes de estabilidad de esos precios, una canasta más chica. Los diálogos fueron positivos por el lado sindical y empresarial. Esperamos en los próximos días un conjunto de propuestas concretas que el Presidente pueda analizar, contestó Kulfas. El mismo había reconocido que “marzo será el mes de más impacto en precios, con el fenómeno que la guerra genera acá y en todo el mundo”.
De todos modos, se mostró confiado en que a partir de abril se produzca “un decline de la inflación por las medidas para frenar el proceso especulativo en curso” en alusión a los fideicomisos del trigo y los aceites, además de los acuerdos para retrotraer precios al 10 de marzo y las amenazas de aplicar la Ley de Abastecimiento para quienes no cumplan.
Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).
martes, 29 de marzo de 2022
Fernández propuso hacer "terapia de grupo" para resolver la inflación y Beliz quiere regular las redes sociales
En el marco del Consejo Económico y Social, el órgano que preside el ex dirigente menemista, Gustavo Beliz (hoy secretario de Asuntos Estratégicos), el presidente Alberto Fernández junto a Sergio Massa (Presidente de la Cámara de Diputados) hizo algunas definiciones que generaron polémica. Después de pedir que se termine con las desigualdades en el mundo después de la pandemia, llamó a conciliar posiciones e hizo referencia a una charla que tuvo con sus “amigos” de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT). El mandatario contó que “les planteaba, miren, hemos probado mil formas, nos peleamos, discutimos.. ¿Por qué no probamos de sentarnos a una mesa, contarnos qué nos pasa? Hagamos una suerte de terapia de grupo y encontremos una solución dialogada. Démosle una oportunidad al diálogo’”, pidió.
Fernández citó a uno de los Beatles cuando señaló: “como (John) Lennon, que le pedía al mundo que le dé una oportunidad a la paz, argentinos démonos la oportunidad una vez al diálogo, para ver si podemos construir algo nuevo y distinto”, y apuntó, “dense cuenta de la gran oportunidad que tenemos. Una vez probemos en ponernos de acuerdo”.
No faltó la defensa al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Así aseveró que desde hace “mucho tiempo” propone crecer a futuro, pero reflexionó que “el escenario no estaba dado” por la presión primero de los acreedores privados y, después, de las obligaciones con el organismo crediticio. “Había que despejar esos problemas para poder animarnos a pensar en el futuro. Ese escenario ha empezado a despejarse y ahora ya tenemos claro dónde está el horizonte”, afirmó.
El jefe de Estado se refirió a una baja de desempleo que están midiendo sus administradores, si embargo hizo una autocrítica sobre la inflación y comentó sobre el ida y vuelta que tuvo con el ministro de Economía, Martín Guzmán, sobre eso. “Es cierto que la inflación se complica por el escenario internacional, pero ayer hablamos con Martín y de los 50 puntos de inflación debe haber diez que tienen que ver con la guerra, pero hay 40 que son nuestros. Eso está mal, nos daña a todos”, reconoció el Presidente, quien en esta oportunidad criticó la invasión de la Federación Rusa a Ucrania. “Parece que la humanidad no aprende porque después de semejante dolor y hecho traumático en referencia a la pandemia) se desata una guerra entre los poderosos -Estados Unidos, Rusia y Europa en el medio-”, manifestó y analizó, que en ella “quedamos afectados”.
“El capitalismo necesita de gente que consuma, un capitalismo que prescinde de los consumidores se suicida. Tenemos que garantizar el consumo de nuestra gente para que el capitalismo siga vivo, que el que invierta tenga ganas de invertir para crecer. Nada lastima más que la inflación. Lo que sentimos es que lo que ganamos nos dura poco, no nos deja ahorrar, proyectar ni crecer para futuro”, comentó el titular del Ejecutivo nacional, que a además prometió encarar una “guerra” contra el Índice de Precios al Consumidor (IPC) hace más de una semana, sin resultado aún a la vista.
El primer mandatario dijo que también mira “con intranquilidad” que haya más de un millón de argentinos “que viven de un plan que les da el Estado” y subrayó la necesidad de que esas personas alcancen un trabajo formal, frente a una serie de referentes sociales presentes en la reunión. No obstante, halagó el desarrollo de la economía popular, como un guiño a los dirigentes de las agrupaciones que integran la estructura gubernamental y que son sus socios estratégicos para la contención social.
“No podemos hacer de cuenta que no existen. Debemos darle un marco regulatorio distinto al de la economía formal para incorporarlos y hacerlos parte de la economía argentina. Esa economía ha llegado para quedarse por mucho tiempo y no podemos esperar que el crecimiento derrame sobre ellos, porque el derrame no existe. Lo que se derrama va al bolsillo del poderoso, no va a los pobres”, puntualizó Fernández, que también propuso trabajar por las desigualdades de género y la agenda ambiental, que es uno de los caballitos de batalla de esta gestión, que pese a ello sufrió la perdida de miles y miles de hectáreas en incendios, y que no ha podido detener el flagelo de los femicidios y la violencia contra las mujeres, junto a otras categorías que siguen sufriendo la discriminación en todos sus aspectos.
Por su parte, a través de Beliz, el Gobierno anunció que trabaja en una iniciativa para promover “el bueno uso de las redes sociales”. El funcionario consignó que “vamos a profundizar los lineamientos centrales del uso de las redes sociales para el bien común”, expresó el secretario de Estado y anticipó que ya “estamos trabajando con un estudio pionero que marca y propone un pacto para el buen uso de las redes sociales y que dejen de intoxicar el espíritu de nuestra democracia”, e informó que se han convocado a 40 universidades de toda la Argentina para “pensar y proponer estas iniciativas” para definir lo que desde el oficialismo llaman “el bueno uso de las redes sociales” (..) para trazar los “lineamientos centrales del uso de las redes y garantizar que dejen de intoxicar el espíritu de la democracia”.
Para diversos sectores de la sociedad argentina, más allá de la oposición, las palabras del también, ex periodista, sonaron a control, regulación y un ataque a la libertad de expresión, un derecho constitucional que incluye a la de prensa, que ha sido muy bastardeada en diversos aspectos, inclusive cercenando la actividad de los periodistas acreditados en Casa de Gobierno, a quienes se insiste en discriminar (al no democratizar la información), a demás de perseguir y presionar a través de diversas fórmulas que han sido denunciadas por diversas entidades periodísticas.
Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).
lunes, 28 de marzo de 2022
Alberto Fernández intenta relanzar su gestión luego del acuerdo con el FMI ignorando las críticas del kirchnerismo
El presidente Alberto Fernández hace mucho tiempo que no concede conferencias de prensa en Casa Rosada, sólo habla su vocera Gabriela Cerruti una vez por semana. Sin embargo el mandatario da declaraciones a medios cercanos a su administración, o directamente, como hizo en las últimas horas, a la Televisión Pública.
En ese contexto, en el marco de su "guerra" contra la inflación y enfrentando la grave crisis interna en el Frente de Todos, salió a hablar en una entrevista donde la idea era relanzar su gestión luego del acuerdo sellado con el Fondo Monetario Internacional, el mismo que terminó de romper su relación con la vicepresidenta Cristina Kirchner y su hijo Máximo. Con críticas a la administración anterior se hizo un espacio para cuestionar los dichos de su antecesor sobre privatizar Aerolíneas Argentinas.
Fernández afirmó que mientras él sea jefe de Estado hará "todo lo posible para el crecimiento de Aerolíneas Argentinas" como empresa pública, y argumentó que "las líneas privadas van a los lugares turísticos rentables pero no a otros puntos" del país.
Aerolíneas "cuesta, habrá que mejorar su eficiencia", reconoció Fernández, pero advirtió que "Alitalia, Lufthansa, cayeron por la pandemia" y la empresa argentina de bandera se mantuvo en funcionamiento.
Sobre las diatribas que generó la suba las retenciones a las exportaciones en el sector agropecuario, señaló que "hay un sector del campo que tiene una posición política-partidaria y lo digo con total crudeza y firmeza", y agregó que esa medida "no le cambia la vida al campo".
Al ser consultado sobre el intento fallido de expropiar Vicentin, aclaró que la "causa" que lo "frenó" cuando el Estado intentó intervenir la empresa en el 2020 con el fin de que "se preservaran los puestos de trabajo", no fue "la reacción corporativa del campo" sino "todo lo que tenía que poner para salvar a los accionistas". Manifestó: "hice los números y el Estado no está para salvar accionistas".
En referencia al imparable aumento de precios, el jefe de Estado indicó que "hay diablos que hacen subir los precios y que hacerlos entrar en razón", y apuntó que en los "los últimos años" se ha generado "una fuerte concentración en el sector alimentario", a la vez que planteó que si los formadores de precios no acceden a moderarse o retrotraer los valores hay "instrumentos" que podrían aplicarse. Entre ellos mencionó "la ley de abastecimiento, la ley antimonopolios y la ley de competencia". Habló de “una inflación autoconstruida que tiene mucho que ver el modo en que se concentra la producción de alimentos; hay que llamarlos a la reflexión para que ellos entiendan que el hecho de que tengan una especie de oligopolio no los autoriza a subir los precios”.
En esa línea, Fernández señaló que el incremento de precios en alimentos responde "al modo en que se concentra la producción" e insistió en "llamar a la reflexión" al sector para que "entiendan que el hecho de que tengan una especie de oligopolio no los autoriza a subir los precios", y advirtió que desde el Gobierno, con la Secretaría de Comercio que conduce Roberto Feletti, van "a seguir trabajando en medidas" y que además buscarán "otras", con el fin de "recuperar un diálogo quebrado".
El titular del Ejecutivo ratificó que acordaron con el FMI "que las tarifas no pueden aumentar más del 80% del coeficiente de variación salarial, y para los que tienen tarifa social no más de 40%" y llamó "mentirosos" aquellos que dicen que se podría haber realizado una negociación más ventajosa para el país. Lo hizo en clara alusión al sector del kirchnerismo que le plantea la mala praxis de su ministro de Economía, Martín Guzmán, a quien dijo que va a sostener al igual que al resto de su Gabinete.
Asimismo el Presidente subrayó que el acuerdo de "inusual" al destacar que no implica "condicionamientos" ni exigencia de "reformas estructurales" de parte de ese organismo. "Nos sacamos una soga del cuello con el problema del Fondo", reflexionó Fernández, porque según analizó quedaba "absolutamente limitado proyectar hacia el futuro y empezar el camino" que ideó el Gobierno, para considerar que "es un acuerdo inusual". Y manifestó que "hubo gente que legítimamente pensó que podíamos hacer un mejor acuerdo" pero rechazó que a su administración le haya faltado firmeza, hasta contó que amenazó con la posibilidad de un default a la propia Kristalina Georgieva, cuando casi limita que el organismo debite vencimientos debido a que eso iba a obligar a la Argentina a aceptar exigencias que él no iba a aceptar.
"Es la primera vez que se firma un acuerdo donde no hay condicionamientos, donde no hay restricciones al sistema jubilatorio, no hay pedidos de modificación del sistema laboral, no hay pedidos de reformas estructurales del Estado", aseveró el primer mandatario y aseguró que "eso fue consecuencia de que nos pusimos firmes. Por lo tanto, eso es una falsedad". El debate con el FMI fue "dialogado permanentemente" en el FdT, aseguró y confesó que "es una decisión que no deja conforme a todos, pero reiteró que la Presidencia no es un lugar colegiado".
En su alocución Alberto Fernández dijo que "los argentinos me votaron para que decida y el tema está terminado", y apuntó: "no hice nada heroico, hice lo que tenía que hacer como negociador. A mí me votaron para gobernar".
El en marco de la peleas intestinas en la coalición gobernante, el principal funcionario de la Casa de Gobierno afirmó que "no hará nada para que el Frente de Todos se quiebre, sino para que sigamos trabajando todos juntos", y negó que las diferencias que existen dentro del oficialismo impacten en la gestión sino que "lo que derrama es la cantidad de cosas que escriben los medios", a la vez que se quejó: "si hablo con Cristina es porque hablo, si no hablo es porque no hablo, es un tema que nosotros sabemos resolver", indicó con respecto a lo que se dice en los medios y en la opinión pública.
"Qué queremos hacer del futuro de la Argentina no es discusión en el Frente. Todos sabemos que tenemos programa con el Fondo, por responsabilidad del expresidente Mauricio Macri, que hizo algo escandaloso. No tenemos ninguna diferencia en ese punto. Respeto las posiciones pero tengo que resolver", y consignó que "la unidad es condición necesaria para hacer frente a una derecha que existe, lo que reclama el neoliberalismo en el mundo", y "nadie en el Frente quiere volver a eso".
Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).







