viernes, 6 de septiembre de 2019

Bonistas no quieren negociar sólo con Macri: prefieren que cualquier acuerdo de deuda cuente con el aval de Alberto Fernández

Días atrás, el Financial Times publicó un artículo donde advirtió sobre una crisis de financiamiento que amenaza con volverse peor para el gobierno de Mauricio Macri, a menos que pueda cerrar acuerdos con una mix de acreedores locales, externos y multilaterales a los que les debe US$101 mil millones.
Fue una semana después de que Macri anunciara la postergación del pago de US$ 7.000 millones de deuda local de corto plazo por unos 6 meses y que estaba buscando un "reperfilamiento voluntario" de US$ 50.000 millones de deuda de largo plazo, cuya mayoría se encuentra en manos de inversores extranjeros.
La porción considerable adeudada a los inversores extranjeros podría ser un punto de conflicto, según Edward Glossop de Capital Economics, dado que esos acreedores tienen más posibilidades a su alcance que sus pares locales de rechazar cualquier propuesta que el gobierno presente.
En esa línea, ahora el FT publica un artículo firmado por Cosby Smith y publicado este jueves (5/9) donde asegura que “algunos de los mayores acreedores internacionales de Argentina, incluyendo T Rowe Price, Eaton Vance y GMO, mantuvieron conversaciones informales esta semana sobre cómo responder al plan del presidente Mauricio Macri de demorar el pago de deudas por u$s 101.000 millones. Llegaron a la conclusión de que sería inútil negociar con un gobierno que sufre el síndrome del "pato rengo".
El artículo continúa así:
Los bonistas se comunicaron el martes y discutieron estrategias. La opinión general es que cualquier acuerdo de deuda probablemente se suspenda, a menos que cuente con el aval del candidato presidencial peronista Alberto Fernández, según uno de los participantes de esa llamada en conferencia. Además, el gobierno de Macri todavía no presentó ningún tipo de propuesta de reestructuración.
Los acreedores determinaron que no tiene sentido iniciar negociaciones ni tampoco formar una comisión formal con representación legal.
En cambio, durante lo que un inversor llamó "modo espera", los bonistas se están concentrando en establecer canales de comunicación con el equipo de Fernández y en contactarse directamente con el FMI, mientras todo el tiempo comparten información entre ellos.
"No tenemos ninguna claridad", sostuvo un acreedor que habló de manera anónima. "Asumir una postura en este momento sería estúpido", agregó.
Si bien los titulares de bonos no están listos para organizarse en este momento, recalcaron que el plan de Macri de manejarla deuda local de corto plazo probablemente no brinde mucho más que un breve alivio.
"Postergarlos bonos seis meses en realidad no resuelve nada", dijo Mike Conelious, un gestor de carteras de T Rowe Price que participó de la comunicación telefónica, agregando que la situación ideal sería que los equipos de Macri y Fernández presten su apoyo a un plan de mayor envergadura. "Lo que se contempló hasta ahora localmente es a muy corto plazo y es necesario que sea mucho más integral".
GMO y Eaton Vance prefirieron no hacer comentarios.
El caos del mercado y el anuncio del gobierno de un "reperfilamiento" de deuda llevaron a las agencias calicadoras de riesgo Standard & Poor's y Fitch Ratings a emitir un reporte de "default selectivo" y de "default restrictivo" respectivamente. Sin embargo, esas designaciones de cesación de pagos fueron levantadas enseguida porque el gobierno inmediatamente demoró por decreto presidencial los pagos que debía de los bonos a corto plazo.
Dado que el país todavía no se encuentra en cesación de pagos en lo que respecta a sus deudas externas y que el vacío político se prolongará hasta la elección de octubre, los bonistas recalcaron que podría transcurrir algún tiempo antes de que se pueda hacer un verdadero avance.
"Los mercados van a necesitar detalles para avanzar de manera signicativa", aseguró un acreedor.
Fuente: Urgente 24

jueves, 5 de septiembre de 2019

Analistas internacionales opinan que la crisis argentina daña la reputación del FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha fracasado dos veces en impulsar reformas duraderas en Argentina. Expertos coincidieron en que este decepcionante resultado podría propinar un duro golpe a la reputación del organismo.
En el FMI "tienen que preocuparse por su reputación porque es la segunda vez que crean un desastre en Argentina y todo el mundo lo sabe", dijo a The Associated Press (AP) Mark Weisbrot, director del Centro para la Investigación Política y Económica (CEPR, por sus siglas en inglés).
El FMI "seguirá perdiendo influencia en el planeta. Ha sido la tendencia ya por 20 años".
La decisión del presidente Mauricio Macri de buscar financiamiento en el FMI trajo malos recuerdos a muchos argentinos que culpan al Fondo por la crisis de 2001 que dejó a millones de personas desempleadas y a más del 50% en la pobreza.
Ese año el país declaró un cese de pagos histórico por más de 100.000 millones de dólares y tardó 15 años en retornar a los mercados financieros tras una ardua disputa con los tenedores de bonos impagos. Macri obtuvo el año pasado un préstamo por más de 56.000 millones de dólares, el más cuantioso en la historia del FMI, a cambio de adoptar un estricto programa de recorte del gasto público.
"El problema es que las respuestas del FMI son siempre políticamente desastrosas e imposibilitan la supervivencia de cualquier reformista", indicó a AP Benjamin Gedan, director del Proyecto Argentina en el Wilson Center.
Ambos expertos coincidieron en que el error fundamental del Fondo fue empujar recortes demasiado estrictos cuando la economía argentina entraba en recesión. Y si bien el Fondo dio un paso inusual al incluir un componente social -permitió que se destinaran partidas presupuestarias para proteger a los sectores más vulnerables ante un recrudecimiento de la crisis- la iniciativa no logró generar apoyo entre la población.
AP preguntó al FMI si asume responsabilidad alguna por la ventaja de más de 17 puntos que Alberto Fernández obtuvo sobre el conservador Macri durante las primarias. "Nuestro foco fue y continúa siendo ayudar a Argentina. El personal del FMI continúa en contacto cercano con las autoridades y el Fondo seguirá apoyando a Argentina durante estos momentos difíciles", respondió el portavoz Gerry Rice.
Economistas prevén que la inflación superará el 50% este año, impulsada por la depreciación de cerca del 30% que sufrió el peso desde las primarias del 11 de agosto ante el temor de los mercados de un regreso al poder de las políticas populistas que caracterizaron al kirchnerismo.
Gedan dijo que la incapacidad de leer la realidad política del país sudamericano dejó ahora al Fondo en una situación "imposible", ya que "los reformistas (por el gobierno de Macri) casi con seguridad dejarán el poder y el FMI enfrenta la presión de seguir prestando cuando el próximo gobierno no ha mostrado un compromiso para cumplir los requisitos del FMI". El Fondo tiene pendiente un último desembolso de 5.400 millones de dólares previsto originalmente para este mes.
Christine Lagarde, quien renunció al cargo de directora gerente del FMI para presidir el Banco Central Europeo, es la única que hasta ahora admitió públicamente un posible error del FMI en el manejo de la crisis argentina. "Era una situación económica increíblemente complicada. Creo que muchos entes, incluidos nosotros, la subestimamos ligeramente", dijo durante una charla en junio en el American Enterprise Institute.
Lagarde calificó a la inflación argentina como el elemento "más sorprendente" porque "en lugar de estabilizarse y caer gradualmente como esperábamos, muestra mucha más resistencia de la que pensábamos".

Fuente: iProfesional

martes, 3 de septiembre de 2019

En medio de la incertidumbre económica crece el negocio de las monedas virtuales en Argentina

Lo que empezó como un instrumento de intercambio entre programadores, expertos de tecnología y hasta hackers, hoy aparece como una opción de ahorro.
Ya hay más de 100.000 argentinos que tienen bitcoins (monedas virtuales) y los especialistas hablan de una gran potencialidad. "Llegamos al país en un momento donde los criptoactivos son una opción para resguardar valor, dada la situación económica actual", le explicó a BAE Negocios, Stefan Krautwald, miembro de la junta directiva del grupo japonés BITPoint, una casa de intercambio que comenzará a operar esta semana en el mercado argentino.
En el país competirán con otras empresa como Bitex, Ripio y SatoshiTango en un negocio que en los últimos ocho años ha visto como la cotización del bitcoin ha llegado a US$20.000 en diciembre de 2017, para desplomarse a US$3.000 el año pasado y luego recuperarse y establecerse en los US$9.900 actuales.
Luego de las PASO, las transacciones se triplicaron y se sumó una gran cantidad de argentinos que buscan otras alternativas para resguardar sus ahorros. En el país ya hay 13 cajeros de bitcoin, lejos de los 46 que tiene el líder Colombia pero los mismos que hay en México.
En su llegada a Argentina, la empresa japonesa apuntará a los clientes bancarizados que estén dispuestos a comprar diferentes tipos de monedas como Bitcoin -la más conocida-, Ethereum o Ripple. "El monto mínimo que una persona puede comprar es 40 centavos de dólares. Esa equivale a una pequeña participación de una moneda virtual. El promedio de una transacción son US$500", indica Krautwald, un ejecutivo de 36 años que fue uno de los fundadores del e-retailer de moda Dafiti.
La firma tiene presencia en Asia y en países como Panamá, Perú y Ecuador. El ejecutivo indica que hay países en la región con muchas expectativas de crecimiento. "En Brasil, por ejemplo, ya hay 700.000 personas que tienen monedas virtuales".
Por otra parte, Krautwald asegura que el ingreso de Facebook al negocio, con su moneda Libra, no hace otra cosa que validar esta herramienta de inversión. "La industria está creciendo y los principales gobiernos y empresas del mundo están todos adelantando la incursión en el mercado de una u otra forma".
El éxito de esta alternativa de resguardo del capital se basa en que su modelo es descentralizado, ya que no depende de un banco central que la regule; y abierto, dado que las transacciones son públicas y se conservan en un sistema de registración inviolable: el blockchain.

Fuente: Buenos Aires Económico

lunes, 2 de septiembre de 2019

El Gobierno argentino pone la lupa en que no haya un retiro masivo de depósitos en los bancos

En su reporte extraordinario, en el atardecer del domingo neoyorquino, el analista de Wall Street le hizo correr un frío por la espalda a su cliente, un fondo de inversión que viene acumulando quebrantos en las últimas semanas. "No sé si no llegaron tarde", le dijo, durante la improvisada conferencia telefónica.
"¿Qué quiere decir?", reclamó precisiones el inversor.
"Que a mí nadie me dice que, con el anuncio de un control cambiario y de capitales, la gente vaya a dejar sus ahorros en los bancos. Ahora todo depende de eso. De lo que ocurra con los depósitos", respondió.
La posibilidad de que Mauricio Macri, finalmente, accediera a instalar un "cepo" al estilo kirchnerista se había convertido en una posibilidad cierta en las últimas semanas. Más precisamente desde que las Reservas del Banco Central aceleraron su caída, producto de las ventas de dólares y de la salida de los depósitos dolarizados.
A mitad de la semana, el Gobierno pensó que le pondría un tapón a ese drenaje con el anuncio de un "reperfilamiento de la deuda". Pero en lugar de parar la caída de las reservas, la aceleró.
Producto de la impericia, en medio de las tensiones, el Palacio de Hacienda perjudicó a los fondos comunes de inversión, que tienen inversiones de corto plazo del público pero, sobre todo, de las empresas. La movida, subsanada 24 horas después, impulsó un rescate masivo de dinero que fue a parar directamente a la compra de divisas.
Con una caída de reservas que, en promedio, llegaba a los u$s400 millones diarios, el temor de los ahorristas exacerbó ese derrape.
Todavía no hay datos oficiales, pero desde bancos de primera línea estimaron -en diálogo con iProfesional- que la baja de los depósitos en dólares habría sido de unos u$s600 millones el jueves y nada menos que u$s1.500 millones el último viernes. Esa dinámica es insostenible.
Justamente, esa será la clave para monitorear en las próximas jornadas.
El Gobierno se esforzó por enviar tranquilizadoras a los ahorristas. Primero, garantizando que todos los dólares depositados en los bancos están disponibles, y que cada uno podrá ir a retirarlos y llevarse los billetes verdes al colchón o a la caja de seguridad.
Uno de los financistas consultados por iProfesional recordó: "Cuando Cristina puso el cepo, los depósitos en dólares cayeron a la mitad. La dinámica se detuvo a tiempo. Ahora veremos".
Según los últimos datos del organismo monetario, al 28 de agosto el stock de depósitos en dólares del sector privado se ubicaba en 28.565 millones de dólares, una baja de 12,1% respecto a los u$s32.499 millones en que se ubican el viernes 9 de agosto, previo a las PASO. Esos u$s3.934 millones que se fueron en 12 días hábiles reflejan una sangría promedio de u$s328 millones por día.
De todos modos, lo dicho más arriba: entre el jueves y el viernes se acentuó el retiro de dólares de pequeños ahorristas, con una mayor afluencia de clientes en los bancos y algunas sucursales obligadas a poner un cupo por persona.
Para evitar males mayores, los banqueros creen imprescindible un reseteo del acuerdo político entre Mauricio Macri y Alberto Fernández. Algo que sea contundente y que logre convencer a los temerosos ahorristas y a la ciudadanía de que la crisis no empeorará.
También habrá que observar con detenimiento a los depósitos en pesos, que aceleraron su caída tras las PASO.
Desde entonces (y sin contar los últimos frenéticos días), los plazos fijos de más de un millón de pesos bajaron en $27.000 millones. Ese monto explica prácticamente la totalidad del retroceso.
Ahora, con la imposibilidad que tendrán las empresas para atesorar en dólares, es posible que esa tendencia aminore. Es lo que esperan en la City.
Pero a esta hora se desconoce si el miedo a perder capital no se traslada a los pequeños ahorristas, que por ahora se mantuvieron casi ajenos a la histeria.
Tampoco se sabe si las empresas, como hacían en la época de Cristina, no irán directamente al mercado "paralelo" a abastecerse de billetes verdes.
De hecho, los financistas esperan que, desde hoy mismo, existan al menos tres tipos de cambio: una brecha entre el "oficial" y el "blue"; y un dólar "contado con liqui", que el Gobierno prometió controlar.
¿Y el precio del dólar se estabilizará tras las medidas? "Sólo si se logra contener la salida de los depósitos en pesos", esperan en la City.
Hay otro tema, para nada menor: la visión que el FMI vaya a tener de todo este paquete y qué decidirá en torno del desembolso pendiente por u$s5.400 millones.
Por ahora, desde Washington repitieron que el Fondo "acompaña a la Argentina", un eufemismo que, a esta altura de la crisis, no significa nada.
¿Por qué se llegó al cepo?
Las medidas tomadas no sirvieron para estabilizar la economía. Al contrario, una tras otra empeoraron el panorama. Las dos últimas son un ejemplo de ello: el "reperfilamiento" de la deuda provocó incertidumbre, entre otras cosas, porque tuvo fallas en la implementación.
Ese agujero en la reglamentación provocó una fuga masiva de dinero de los Fondos Comunes de Inversión. A su vez, el envío al Congreso de los proyectos para postergar pagos de la deuda entre 2020 y 2023 sin antes realizar consultas con acreedores ni con el peronismo dilatará, sin dudas, su aprobación.
Se trata de manejos deficientes que, en medio de la crisis, exacerbaron la incertidumbre de los inversores. Todo se paga: el viernes, el índice de riesgo país saltó por encima de los 2.500 puntos.
Lo mismo puede decirse de la decisión de restringir el giro de utilidades de los bancos al exterior. La norma excluyó a las empresas. Un vacío que seguramente muchas compañías "agradecerán" acelerando el envío de dólares a sus casas matrices, temerosas de que en algún momento las incluyan en alguna restricción.

El diagnóstico en varios bancos de Wall Street que el último viernes cerraron sus operaciones con el dato de la crítica caída de las reservas es que Guido Sandleris se gastó la mayoría de las herramientas "amigables" que disponía para estabilizar el mercado. Y que no lo logró.
Entre las herramientas ya utilizadas: una tasa de interés que ha venido aumentando, hasta el 84% anual, sin éxito y sin demasiado recorrido efectivo hacia adelante. Tampoco surtió efecto el súper apretón monetario, a tal punto que se llegó a la emisión neta "cero".
Tampoco bastó que el Fondo Monetario habilitara al Banco Central a intervenciones discrecionales. Lo dicho: también se intentó postergando pagos de la deuda de corto plazo, pero tampoco sirvió.
Durante la última semana, el BCRA intentó que las grandes exportadoras limitaran sus accesos a los créditos en pesos para, de esa manera, obligarlas a liquidar billetes verdes. Pero esa iniciativa tampoco resultó satisfactoria.
La sucesión de medidas infructuosas, en medio de la más violenta salida de capitales y caída de las reservas desde la crisis de 2001, desanimó a los inversores de Wall Street.
Los principales bancos internacionales con intereses en la Argentina entraron al fin de semana con reportes muy pesimistas sobre el futuro económico del país.
El BNP Paribas, una de las instituciones más respetadas en Nueva York y también en la City porteña, emitió un informe demoledor sobre las perspectivas en la Argentina.
En el informe, titulado "El principio del fin", la entidad calcula que hay alrededor de u$s16.000 millones de depósitos en pesos que potencialmente podrían pasarse a moneda extranjera, mientras que las reservas de libre disponibilidad del Banco Central sólo llegan a 15.100 millones. El final viene con cepo, sentenciaron los analistas del BNP. Y tuvieron razón.
En los principales bancos argentinos cunde el desánimo. Se extiende el temor a que la crisis, que hasta el momento se circunscribió al mercado cambiario y que tuvo graves efectos sobre la economía real, se extienda al sistema financiero.

Fuente: iProfesional

domingo, 1 de septiembre de 2019

Por decreto los argentinos tendrán un tope para comprar dólares: US$ 10 mil por mes

El Gobierno dispuso un tope de compra mensual de USD 10 mil para personas físicas, aunque no habrá restricción para la extracción de dólares, según informaron fuentes del Ejecutivo. En una medida en sintonía con el Decreto firmado por el presidente Mauricio Macri que señala que a partir de mañana la compra de divisas y las transferencias al exterior requerirán autorización del Banco Central.
Por otro lado, no habrá feriado bancario y, desde mañana, el horario de atención público se extenderá hasta las 17.
La medida, según trascendió a través de fuentes gubernamentales, busca poner límites en el mercado de cambios para proteger a pequeños y medianos ahorristas.
El DNU que se publicó este domingo en una edición especial del Boletín Oficial explica: "Ante los recientes acontecimientos económico-financieros desencadenados, de público conocimiento, y la incertidumbre generada en el marco del proceso eleccionario en curso, es necesario adoptar medidas transitorias y urgentes para regular con mayor intensidad el régimen de cambios y, de esa forma, fortalecer el normal funcionamiento de la economía, contribuir a una administración prudente del mercado de cambios, reducir la volatilidad de las variables financieras y contener el impacto de oscilaciones de los flujos financieros sobre la economía real".
En el texto, además, se aclara que dada la naturaleza de las medidas adoptadas, se faculta al BCRA para establecer reglamentaciones que eviten prácticas y operaciones que busquen eludir, a través de títulos públicos u otros instrumentos, lo dispuesto en la medida.
El texto completo del decreto
EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA EN ACUERDO GENERAL DE MINISTROS
DECRETA:
ARTÍCULO 1°.– Establécese que, hasta el 31 de diciembre de 2019, el contravalor de la exportación de bienes y servicios deberá ingresarse al país en divisas y/o negociarse en el mercado de cambios en las condiciones y plazos que establezca el BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.
ARTÍCULO 2º.– El BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA, conforme lo revisto en su Carta Orgánica, establecerá los supuestos en los que el acceso al mercado de cambios para la compra de moneda extranjera y metales preciosos amonedados y las transferencias al exterior requerirán autorización previa, con base en pautas objetivas en función de las condiciones vigentes en el mercado cambiario y distinguiendo la situación de las personas humanas de la de las personas jurídicas.
ARTÍCULO 3°.– Facúltese al BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA para establecer reglamentaciones que eviten prácticas y operaciones tendientes a eludir, a través de títulos públicos u otros instrumentos, lo dispuesto en esta medida.
ARTÍCULO 4°.– Sustitúyese el artículo 2º del Decreto N° 596 del 28 de agosto de 2019 por el siguiente:
"ARTÍCULO 2°.- La postergación dispuesta en virtud del artículo 1° no alcanzará a los títulos
representativos de deuda pública nacional de corto plazo identificados en el Anexo del que da cuenta el artículo 1°, en los casos en que las tenencias:
a) consten al 31 de julio de 2019 en sistemas de registro a través de entidades locales cuyas registraciones sean verificables por las autoridades competentes de contralor de la República Argentina, y
b) correspondan, directa o indirectamente a personas humanas que las conserven bajo su titularidad a la fecha de pago y cuya trazabilidad pueda ser verificada por los citados organismos de contralor estatales.
Idéntico tratamiento tendrán los títulos suscriptos en la licitación del 13 de agosto de 2019 por personas humanas que los conserven bajo su titularidad a la respectiva fecha de pago.
También estarán incluidos en el tratamiento que les dispensa este artículo, los títulos representativos de deuda alcanzados por este decreto, cuyo titular sea una persona humana que los haya entregado en garantía de operaciones de mercado y los recupere manteniendo su titularidad a la fecha de pago, siempre y cuando la trazabilidad de su titularidad esté asegurada a criterio de la COMISIÓN NACIONAL DE VALORES."
ARTÍCULO 5°.– Los tenedores de los títulos de la deuda pública que se detallan en el Anexo (IF-2019- 77795012-APN-SF#MHA) del Decreto N° 596/2019, cuya fecha de vencimiento original se encuentre vencida, podrán darlos en pago para la cancelación de las siguientes obligaciones de la seguridad social, vencidas y exigibles al 31 de julio de 2019:
1) Aportes y contribuciones con destino al SISTEMA PREVISIONAL INTEGRADO ARGENTINO (SIPA), establecido por la Ley N° 24.241, sus modificaciones y complementarias;
2) Aportes y contribuciones con destino al INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS (INSSJP), establecido por la Ley N° 19.032 y sus modificaciones;
3) Contribuciones con destino al Régimen Nacional de Asignaciones Familiares, establecido por la Ley N°24.714 y sus modificaciones;
4) Contribuciones con destino al FONDO NACIONAL DE EMPLEO, instituido por la Ley N° 24.013.
ARTÍCULO 6°.- Los Títulos de la deuda pública que se utilicen para la cancelación de las obligaciones indicadas en el artículo precedente se computarán a su valor técnico calculado a la fecha de su vencimiento original.
ARTÍCULO 7°.– Las obligaciones indicadas en el artículo 5° del presente con más sus intereses resarcitorios, punitorios y multas, se calcularán hasta la fecha de cancelación mediante la dación en pago de los títulos indicados en el Anexo (IF-2019-77795012-APN-SF#MHA) del Decreto N° 596/2019.
ARTÍCULO 8°.– Autorízase al Jefe de Gabinete de Ministros, previa intervención del MINISTERIO DE HACIENDA, a efectuar las ampliaciones, adecuaciones y compensaciones presupuestarias necesarias entre las distintas Entidades y Organismos del Sector Público Nacional no financiero cuyos recursos se vean afectados por el régimen establecido en el artículo 5°.
ARTÍCULO 9º.– La SECRETARÍA DE FINANZAS del MINISTERIO DE HACIENDA y la
ADMINISTRACIÓN FEDERAL DE INGRESOS PÚBLICOS, en el marco de sus respectivas
competencias, dictarán las normas necesarias para implementar el régimen establecido en el artículo 5°.
ARTÍCULO 10.– La presente medida comenzará a regir a partir del día de su publicación en el Boletín Oficial.
ARTÍCULO 11.- Dése cuenta a la COMISIÓN BICAMERAL PERMANENTE del HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN.
ARTÍCULO 12.- Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese.

Fuente: Información Buenos Aires

Macri impone un Cepo a las empresas para la compra de dólares

El gobierno publicó este domingo un DNU que busca contener la escalada del dólar con una serie de medidas restrictivas de la libertad cambiaria. En los hechos impone un cepo para la compra de divisas a las empresas y limita las transferencias al exterior, dos medidas que van en el sentido del modelo que había instrumentado Cristina Kirchner al final de su mandato y que Macri desarmó al asumir.
En sus argumentos el decreto sostiene que "ante los recientes acontecimientos económico-financieros desencadenados, de publico conocimiento, y la incertidumbre generada en el marco del proceso eleccionario en curso, es necesario adoptar medidas transitorias y urgentes para regular con mayor intensidad el régimen de cambios y, de esa forma, fortalecer el normal funcionamiento de la economía".
La norma busca dejar al margen de las medidas a las personas individuales, se supone para evitar que crezca el pánico o malhumor entre la población. "Es necesario establecer ciertas reglas extraordinarias y transitorias relacionadas con las exportaciones de bienes y servicios, con las transferencias al exterior y con el acceso al mercado de cambios, previendo que el Banco Central de la República Argentina dicte la reglamentacion correspondiente, en la cual se debera distinguir la situacion de las personas humanas de la de las personas juridicas", sostiene el decreto. 
El decreto deja un amplio margen de acción al Banco Central para que administre estas medidas. En sus dos primeros artículos el DNU que firmó Macri junto a todo su gabinete, sostiene:

ARTÍCULO 1°.- Establécese que, hasta el 31 de diciembre de 2019, el contravalor de la exportación de bienes y servicios deberá ingresarse al país en divisas y/o negociarse en el mercado de cambios en las condiciones y plazos que establezca el BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA. 

ARTÍCULO 2º.- El BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA, conforme lo previsto en su Carta Orgánica, establecerá los supuestos en los que el acceso al mercado de cambios para la compra de moneda extranjera y metales preciosos amonedados y las transferencias al exterior requerirán autorización previa, con base en pautas objetivas en función de las condiciones vigentes en el mercado cambiario y distinguiendo la situación de las personas humanas de la de las personas jurídicas. (Boletín Oficial)

Fuente: La Política Online