sábado, 26 de marzo de 2022

Facebook me recuerda esta invitación a Involucrados para contar sobre la conferencia de prensa de Macri luego de su derrota en las PASO 2019

Fue en aquella rueda de prensa en Casa Rosada, donde como periodista acreditado permanente tuve la posibilidad de preguntarle al todavía presidente Mauricio Macri sobre los niveles de pobreza que acuciaban al país pidiéndole que le hablara a quienes la padecían. Ocurrió el día después de haber caído derrotado por la fórmula Fernández-Fernández en las Primarias de 2019. Esa en la que acompañado por su candidato a vice, Miguel Ángel Pichetto, se mostró enojado con los votantes y tuvo que asistirlo el peronista incorporado a Cambiemos, que dijo para intentar calmar las aguas, la famosa frase "El Presidente está en control".

viernes, 25 de marzo de 2022

En el Gobierno empezó la cuenta regresiva para reordenar el Frente de Todos

Bajo el propósito de seguir mostrando gestión en un palacio de gobierno casi paralizado -en términos objetivos- el entorno presidencial continúa con las agendas de ocasión. Desde las usinas informativas oficiales se anunciaba textualmente el lunes pasado que: "11:30 el presidente Alberto Fernández recibe en Casa Rosada a las autoridades de la empresa siderúrgica surcoreana Posco”. Después haría lo mismo con representantes de la firma china Zijin Mining Group, junto al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil.

Mientras tanto, fuera de los flashes, se empezaba a conocer que, el fin de semana anterior, el jefe de Estado había decidido bajar el tono a la disputa con el cristinismo, pero sin entregar sus banderas, y mucho menos el papel que juega como titular del Poder Ejecutivo. Quienes prefieren (cada vez con más asiduidad) hablar en off, esgrimían en las galerías de Balcarce 50 que “Alberto sabe que lo quieren llevar a romper lo coalición, pero no les va a dar el gusto”. Ese lenguaje bélico es el que contrasta con las declaraciones públicas que comparten ambas facciones cuando repiten el clásico y agotador: “Hay que desdramatizar las discusiones internas”.

En ese cuadro que fuerza al jefe de Estado a disminuir la intensidad del enfrentamiento, Fernández tuvo que pedir a sus halcones que bajaran el tono. Entre otras cosas, aprovechó el feriado del jueves para ordenar la suspensión de la clásica conferencia semanal de su vocera Gabriela Cerruti, quien de todos modos salió por medios amigos a sugerir a aquellos que se muestran contrarios a lo sellado con el Fondo Monetario, se fueran de la alianza gobernante. Lo hizo en alusión a uno de los directores del Banco Nación, Claudio Lozano, aunque en realidad, se animó al tiro por elevación a los seguidores de la Vicepresidenta, y a la propia exmandataria. Un asistente gubernamental al que se lo consultó por los dichos de la ex diputada bromeó sonriente en el primer piso: “¿Y qué?.. ¿No podemos tener nuestra propia Fernanda Vallejos?".

El acuerdo con el FMI ya fue aprobado en el Parlamento y ocurrirá lo mismo en el directorio que encabeza Kristalina Georgieva (quien habló con Fernández y Guzmán hace horas). Eso va a pasar, más allá de problemas que surgen de lo negociado en materia de subsidios a la energía, algo que habrá que renegociar debido a los aumentos de gas y petróleo producidos por la invasión de Rusia a Ucrania. De todos modos, para el kirchnerismo las cartas no están echadas y persiste el reclamo para que se abran otros canales con el fin de no aceptar lo que describen como un cogobierno con el Fondo y Juntos por el Cambio -“los dueños de la criatura”- según el Instituto Patria.

El martes, Fernández tenía el compromiso de asistir antes del mediodía al Museo del Bicentenario para encabezar el Gabinete de Cambio Climático. Todo se retrasó porque resolvió conceder una entrevista radial -desde la Residencia de Olivos- a un periodista oficialista que antes había cuestionado las luchas intrínsecas en la coalición gobernante. En el extenso reportaje, el mandatario materializó el mensaje que había masticado entre el sábado y el domingo. Manifestó que “por narcisismo o egoísmo, no podemos darnos el lujo de desunirnos”, en un claro pedido de tregua, aunque aclarando que valora a Cristina y a Máximo, pero "no existe la presidencia colegiada, las decisiones la tomo yo”. Ese salir a afirmar lo que debería estar implícito retumbó a los oídos de los asesores (que no asesoran previamente), como otra muestra de debilidad de su jefe, algo que “debería evitar”, dijo uno de los consejeros, a quien se vio más preocupado porque su nombre no salga en esta nota que por lo que genera la verba presidencial.

Las declaraciones del titular del Ejecutivo levantaron polvareda en Rodríguez Peña 80 (sede del Patria), y según pudo saber quien escribe este texto, desde allí aseguran que nadie discute lo que dijo Alberto Fernández, pero sí se lo acusa de no cumplir con acuerdos preexistentes que derivan del momento en que se conformó el FdT, cuando él fue ungido para el cargo por CFK.

En Balcarce 50 existen quienes presionan al Presidente para que rompa con el kirchnerismo, pero también los que lo impelen a no sacar los pies del plato. Entre ellos está la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, quien ya tuvo un papel protagónico cuando, después de la derrota en las PASO, salió a frenar la operación mediática en torno a Fernández (y ordenada por Juan Pablo Biondi a través de su segundo Marcelo Martín) sobre la supuesta aceptación de la renuncia al ministro del Interior, Eduardo de Pedro -que nunca fue- y que rompería el Frente prematuramente.

En el transcurrir de las batallas intestinas los funcionarios que responden al “albertismo” intentaron darle entidad a la “guerra contra la inflación en la Argentina” que prometió el mandamás del Ejecutivo. Así se sucedieron reuniones con las cámaras empresarias del sector alimenticio; la decisión de subir las retenciones a los derivados de la soja (harina y aceite) y el biodiesel, todo con la intención de subsidiar a los molineros y procurar que se mantenga el precio del pan. Medidas que, hasta ahora, dieron como resultado faltante de mercadería en góndolas y más discusiones al interior del oficialismo.

La pretensión es llevar a la práctica un método que dé buenos resultados, y que supere el fallido esquema de Precios Cuidados con controles infructuosos. Alrededor de estas normativas se abrieron más frentes de conflicto, tal es el caso del campo –que se radicaliza- y el de los productores de alimentos y bebidas que no dan crédito al plan. La iniciativa de retrotraer precios a febrero de este año 2022, y de imponer una canasta de 60 productos regulados, genera dudas en el propio oficialismo, porque recuerdan que no hubo forma de inspeccionar los más de 1400 que se intentaron controlar allá por octubre del año pasado.

El discurso duro de Roberto Feletti (Comercio Interior) contra el agro, al que acusó de llevar adelante un ataque especulativo para comprarse departamentos en Miami y 4x4 con el fin de salir “a la ruta a exhibir el lujo que tienen porque quieren convalidar una suba del 50% en dólares en sus stocks, por solo efecto riqueza, echó nafta al fuego. Más aún cuando explicitó: “Yo dije la otra vez: si vamos así, la Mesa de Enlace va a decidir qué comemos y qué no comemos”. La respuesta de la Sociedad Rural no se hizo esperar, y su presidente, Nicolás Pino, la caracterizó de “provocación”.

En el contexto de la vorágine donde, como señaló un colaborador gubernamental “se hace que hace hasta que se resuelvan las diferencias entre Alberto y Cristina”, el titular de la UCR y Gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, que asistió a una reunión del Foro de Intendentes Radicales, se desdijo en el Patio de las Palmeras ante los periodistas acreditados, al declarar que él no iba a alimentar la grieta. Horas antes había expresado que el “kirchnerismo se quiere llevar puesto a Alberto Fernández”.

A la vez que se suscitaban suposiciones sobre el devenir del oficialismo, quedó nuevamente expuesto el grado de improvisación en la Rosada. Ningún integrante de la Unidad de Gestión de Comunicación de la Presidencia podía confirmar, en el correr de los días, dónde iba a estar el presidente el 24 de marzo. Se habló primero de alguna actividad en Olivos, luego se arrojó la posibilidad de un viaje a La Rioja para homenajear al Obispo Angelelli (asesinado por la dictadura militar), y finalmente lo que ocurrió: un solitario acto matutino en el auditorio del ministerio de Ciencia y Tecnología que recordó a los científicos desaparecidos por el autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional”.

Entretanto, la Senadora Kirchner se reunió con Hebe de Bonafini en la sede de las Madres con el eco de fondo de la misiva de intelectuales que la respaldan  y que fue bautizada “Moderación o Pueblo”. Título que marca la dicotomía entre la jefa política del espacio y su ungido candidato a presidente en 2019. Después de la intentona de la portavoz Cerruti por tratar de que la titular de ese sector de los Derechos Humanos bajara los decibeles de las críticas que dirige a su jefe Fernández, la mujer del pañuelo blanco redobló las diatribas. Post encuentro con Cristina, y sin eufemismos, sostuvo que “Alberto Fernández no tiene nada que ver con nuestro espacio”.

La cosa no quedó ahí. Llegó finalmente la jornada de la Memoria, Verdad y Justicia, donde ya se sabía que La Cámpora iba a peregrinar desde la exESMA (centro de detención clandestino de la Escuela de Mecánica de la Armada) hasta la Plaza de Mayo. Precisamente allí se demostró el repudio hacia los moderados, primero a través de la voz del secretario general de la organización y responsable de la cartera de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, quien remarcó que "el Presidente fue jefe de campaña de un espacio que sacó 4% en una interna que participó y después fue convocado por Cristina", en referencia al 2017, cuando junto a Emilio Pérsico, Fernando “Chino” Navarro (ambos del resquebrajado Movimiento Evita), y otros integrantes del hoy llamado “albertismo”, fueron con Florencio Randazzo contra CFK, en favor del candidato de Cambiemos, Esteban Bullrich, que ganó la elección en la Provincia de Buenos Aires. 

El “Cuervo” fue explícito con respecto a cuál es el posicionamiento de la agrupación que representa: “No nos podemos ir de algo que nosotros constituimos”. En el desconcierto generalizado que confunde hasta a la tropa propia, Cerruti optó por correr hacia la 9 de Julio y sacarse una foto con el heredero de Néstor y Cristina Kirchner. Una imagen que rápidamente promocionó en sus redes. El “somos amigos, fue mi jefe de bloque”, que recita cada vez que se la consulta en la Rosada sobre su relación con Máximo, parece no caber en esta realidad de contrasentidos que pueden derivar en una grave crisis institucional. Las postales y fórmulas de minimización ya no surten efecto en nadie; ni en los leales a Alberto (que no la vieron en el acto oficial), ni en los periodistas y, mucho menos, en la sociedad en su conjunto, que percibe más un cambalache de final impredecible, que una simple controversia política entre amigos y compañeros de lucha.    

Vale decir que el diputado Kirchner apuntó otra vez a los albertistas y les advirtió que "el gobierno tiene que ser con la gente adentro". Otra demostración de fuerza fue el haber sumado a varios ediles bonaerenses, encabezados por Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora (en uso de licencia) y jefe de Gabinete de la PBA. Un caudillo comunal de peso que siempre huele dónde está el centro de decisiones y que hace rato definió a quien presta sus servicios. 

Más tarde, a la exposición de Larroque se sumó la de Axel Kicillof, quien también apareció al lado de Hebe, pero en la vereda de la Casa de las Madres. Allí, el gobernador de la PBA refrendó: “Estamos este 24 de marzo para empujar la barrera de lo posible. Hay que pensar para qué llegamos al Gobierno en el '19 y no es ni para permanecer, ni para seguir, ni para no molestar, es para darle de comer a la gente, para dar trabajo, para reactivar la industria y la producción”, y remató: “Al que no le interese pelearse con nadie, que sepa que no lo necesitamos, hay que dar todas las peleas”. La frase, como un misil, hizo blanco en la quinta presidencial donde ya estaba recluido Fernández. Primero fue “Wado” de Pedro con su renuncia ("declinable"), y ahora el otro hombre que más cercanía demostró tener en los dos primeros años de administración con Alberto, quien desde el ala pro Cristina salió a pegarle sin filtros.

Otra mala noticia que detonó en el edificio de Gobierno tuvo que ver con la derrota de Antonio Caló en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), a manos de un sindicalista cercano a Máximo: Abel Furlán. El gremialista que sucedió al legendario Lorenzo “Loro” Miguel hace casi 20 años, fue uno de los que se incorporó a las filas albertistas y aconsejaba al propio Presidente -cuando empezaron los primeros cortocircuitos con su vice- “usá el poder que tenés ahora Alberto, aprovechá”. Por lo visto, ni él, ni el mandatario siguieron el axioma.

En la semana, un dirigente de Juntos por el Cambio que visitó Casa de Gobierno por un cónclave dedicado a tratar temas de gestión jurisdiccional (y que prefirió el anonimato) hizo hincapié en la preocupación que tiene la oposición por la guerra que se ha desatado en el oficialismo. Lo alarmante fue el comentario que hizo sobre Sergio Massa, con quien confesó haberse reunido pocas horas antes. Apuntó que el líder del Frente Renovador está tan preocupado como ellos por lo que está pasando. Es cierto que el tigrense no se despega de sus cigarrillos, esos que fuma sin parar oculto en su despacho mientras persiste en ser la garantía de gobernabilidad que le toca por elección, pero también porque sus socios -en disputa- lo han puesto allí.

El funcionario de JxC añadió que el problema está en la parálisis que sufre el Congreso y la administración nacional, y opinó que “cuando la presidenta era Cristina, ella era la jefa, más allá de lo que se piense sobre su persona, lo mismo con Mauricio, el jefe era él. Ahora no se sabe con quién hay que hablar para avanzar con temas claves”. Asimismo, advirtió que esto debe ser una advertencia para quien venga en 2023, “incluyéndonos a nosotros”, subrayó, e hizo foco en la situación que como espejo se da en la alianza a la que pertenece. “No puede haber un jefe por sobre el presidente de turno”. Algo que apuntó en mención a la figura de Macri, quien tiene predominio en el PRO sobre Larreta, Patricia Bullrich y Vidal -confesó- y que estimó podría tener un efecto repetición a la experiencia del FdT, en caso de no tener posibilidades de imponerse en las Primarias, a sabiendas de que el ex presidente quiere volver a ocupar el sillón de Rivadavia.

Lo que entienden los protagonistas de la película, y quienes la miran desde afuera, es que esta coyuntura es insostenible en el tiempo. Queda poco mandato para revertir la crisis económica que Cristina Kirchner infiere, se va a agravar por lo pactado con el organismo de crédito mundial y los errores cometidos. Una cumbre entre ambos, donde se ceda en algo, parece difícil, pero no hay muchos caminos, analizan los miembros del propio Gobierno. La ola de rumores y operaciones es infinita.

Desde Juntos aseguran que no hubo propuesta oficial para dar algún retoque al cronograma electoral: ergo, adelantar las elecciones, algo que los susurradores indican que es una contingencia que estudia el cristinismo para no perder más votos de cara al 2023 y tener la oportunidad de contener a su electorado, al menos en la Provincia de Buenos Aires. Este es uno de los tantos rumores que suena entre bambalinas.

Otros aseguran que un re-acordado cambio de Gabinete es lo único que podría descomprimir el tema y evitar un aterrizaje forzoso. “Si nadie afloja, esto no tiene salida”, refiere un intelectual kirchnerista que hoy habita las filas de los albertistas contradictorios (que por momentos parecen culposos), y que además firmó la epístola en favor de la unidad en respaldo al Presidente. 

La cuenta regresiva empezó a correr y ya nadie puede detenerla, pareciera que lo que se promueve hasta ahora es apenas una suerte de control de daños librado al azar, una fórmula que lo único que avizora es una incertidumbre peligrosa.  

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para Política y Medios (PYM) @JuamPaPeralta

jueves, 24 de marzo de 2022

El Día de la Memoria, Verdad y Justicia en la Argentina, dejó expuesta la fractura en el Frente de Todos

Después de dos años sin presencialidad  debido a la pandemia, organizaciones sociales, políticas, gremiales y de derechos humanos marcharon desde distintos lugares hacia la Plaza de Mayo para conmemorar los 46 años del último golpe militar y participar de los actos por del Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

El gobierno nacional se mostró dividido y cada vez deja más expuesta su fractura interna y la crisis política que vive el peronismo después de la aprobación en el Parlamento del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Alberto Fernández encabezó un acto institucional en el auditorio del Centro Cultural de la Ciencia, en el auditorio del Ministerio de Ciencia y Tecnología que conduce Daniel Filmus, hoy más cercano al Presidente, que a la vice, Cristina Kirchner, quien no participó de ninguna de las actividades.

Las Abuelas de Plaza de Mayo emitieron un comunicado en el que denunciaron que “hay una deuda enorme respecto al enjuiciamiento del poder económico, que no dudó en llevar adelante el plan de exterminio. Para ellos también queremos Juicio y Castigo. Por eso seguimos reclamando la puesta en funcionamiento de la comisión bicameral de investigación de la participación civil en el terrorismo de Estado”, declararon, para agregar que “los tiempos del Poder Judicial no son los del pueblo. Esto también se sabe y se siente en las causas contra los genocidas. Y no es biológica la impunidad: es política y judicial. Por eso seguimos reclamando respuestas y denunciando las medidas dilatorias puestas al servicio de la impunidad”, cerraron.

Por su parte, el líder de La Cámpora (que marchó desde la ex ESMA hasta Plaza de Mayo), Máximo Kirchner, rompió el silencio en medio del enfrentamiento con el primer mandatario, al señalar que “queremos un país mejor y me emociona el convencimiento de quererlo cuando todos te dicen que todo es una mierda. Si todo es una mierda vamos a ser todo para que deje de ser una mierda, tenemos que seguir adelante. La autocompasión es el peor de los caminos tenemos que transformar la realidad, para eso estamos nosotros. El gobierno tiene que ser con la gente adentro”.

La intendenta camporista de Quilmes, Mayra Mendoza, pidió mantener “arriba las banderas de la memoria, verdad y justicia” para tener consciencia política de lo que hacen los gobiernos anti-populares como el último, de Mauricio Macri, que nos dejó un préstamo impagable y tiene que venir un gobierno con convicción y coraje para ponerle un freno al FMI para sacarlo de la Argentina como lo hizo Néstor Kirchner y cumplir con la deuda externa, la deuda que tenemos es con nuestro pueblo. No convive un gobierno peronista con 50% de pobreza por eso nuestro lema es que primero está la Patria”.

El sindicato de los trabajadores de peajes se movilizaron hacia el centro porteño. Una numerosa columna se agrupó en la intersección de las Avenidas 9 de Julio y Avenida de Mayo para decir “Nunca Más” al terrorismo de Estado, que se cometió hace 46 años en la Argentina”, declaró el gremio SUTPA, liderado por Facundo Moyano. “La Argentina vive una crisis estructural hace años, indistintamente de los gobiernos, que siguen aplicando recetas que no funcionaron. Hoy, tener un trabajo registrado, salud, vivienda, parece ser un privilegio para unos pocos”, apuntó el sindicalista.

La senadora Kirchner tuiteó un mensaje para expresarse por el Día de la Memoria: “En otro aniversario del #24DeMarzo miles de compañeros y compañeras ya marchan desde la Ex Esma a Plaza de Mayo para volver a abrazarse con Madres y Abuelas. Todos y todas por #MemoriaVerdadYJusticia”, escribió, y acompañó el texto con algunas fotos de la movilización de los militantes camporistas.

Cuando habló en el CONICET, Fernández recordó el golpe de Estado cívico militar en homenaje a los investigadores y miembros del mundo de la ciencia y la tecnología local que fueron desaparecidos. “La dictadura fue impiadosa con los opositores porque le temía al pensamiento”, remarcó el Jefe de Estado y apuntó que “cada 24 de marzo tenemos una sola consigan: Verdad y Justicia”. En ese sentido, añadió que en esta fecha la Argentina se une para repudiar el golpe militar y que “ahí no tenemos diferencias”. “Todos sabemos que hubo un 24 de marzo que persiguió, mató, asesinó , exilió, y postergó a la Argentina como nunca un gobierno la había postergado. Tenemos la suerte de ser uno de sus poco países que condenó a esos genocidas”, sentenció. “Todas las dictaduras cometieron asesinatos, pero nunca habíamos visto la impudicia con la que actuó esta última, donde nos encontramos con la peor tragedia que vivió Argentina”, aseveró.

En el marco de la feroz interna entre el kircherismo y el "albertismo", el secretario general de La Cámpora y responsable de la cartera de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque, señaló que "el Presidente fue jefe de un espacio que sacó 4% en una interna que participó y después fue convocado por Cristina", en referencia al 2017 cuando junto a Emilio Pérsico, Fernando Navarro (ambos del Movimiento Evita), y otros, fueron con Florencio Randazzo (actual diputado nacional) contra la ex mandataria en favor del candidato de Cambiemos, Esteban Bullrich, quien ganó la elección bonaerense. El funcionario fue explícito con respecto a cuál es el posicionamiento del grupo que integra y afirmó que “no nos podemos ir de algo que nosotros gestamos”. 

También se sumó a las críticas contra el titular del Ejecutivo, Axel Kicillof, quien manifestó que “estamos este 24 de marzo para empujar la barrera de los posible, para pensar para que venimos al Gobierno. "Hay que pensar para qué llegamos al Gobierno en el 19’, y no es ni para permanecer, ni para seguir, ni para no molestar, es para darle de comer a la gente, para dar trabajo, para reactivar la industria y la producción”, y remató con un duro: “al que no le interese pelearse con nadie, que sepa que no lo necesitamos, hay que dar todas las peleas”.

Las respuestas cruzadas entre unos y otros generan un clima de incertidumbre que reclama definiciones. Las divisiones en la coalición gobernante tienen paralizada a la administración, tanto a nivel parlamentario como ejecutiva, y esto ocurre en el medio de una crisis económicas que aumenta con inflación que crece mes a mes y suma pobreza en un país que está ya acumula casi un 50 por ciento de pobreza.

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).

miércoles, 23 de marzo de 2022

El Gobierno argentino acusó a los productores agropecuarios de especular para comprarse 4x4 y departamentos en Miami

El secretario de Comercio Interior de la Nación, Roberto Feletti, manifestó la necesidad de subir retenciones a la exportación de trigo, maíz y girasol. A su vez, señaló que fue un pedido que hizo al interior del equipo de la administración del Frente de Todos. “Y lo sostengo. No puedo entender cómo hay sectores de la producción en la Argentina que quieren que se les convalide un efecto riqueza del 50% en dólares solo por acopiar un cereal”, apuntó en un extenso discurso en el que dio detalles de los efectos de la invasión de Rusia a Ucrania por sobre los productos primarios.

Según el funcionario “urge proteger la mesa alimentaria de los argentinos”, y advirtió que “el riesgo alimentario es real, no es mentira. La suba de precios de los productos alimenticios en todas partes, sumada a los de la energía, es real. Entonces, no es cuestión de tener la gallina de los huevos de oro pero que el oro se quede en el gallinero”, expresó refiriéndose a los dichos del ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, que prometió defender al campo, a la que definió como “la gallina de los huevos de oro”. De todos modos, Feletti le agradeció a su par el haber elevado dos puntos las retenciones a la harina y el aceite de soja, la única suba que el funcionario estuvo dispuesto a convalidar, al igual a la del Biodiesel, con la que se vivió un blooper cuando consultado por un periodistas aseguró que no se aumentaba el gravamen para ese rubro, hasta que fue corregido por uno de sus asesores, quien le sopló que había un error, que ese combustible tendría una suba de un punto.

La conferencia de prensa convocada por el titular de Comercio fue para anunciar un programa de precios para los comercios de proximidad, donde los argentinos realizan alrededor del 60% de las compras, según explicó, para aseverar que se implementará una canasta de 60 productos de primera necesidad, de las categorías almacén, frescos, perfumería y también limpieza. 

El funcionario informó que algunos productos de esta canasta saldrán de Precios Cuidados y otros serán incorporaciones nuevas de las empresas que participan del esquema, y consignó que la lista de productos ya está definida, pero no todavía los precios. Esta nueva canasta será lanzada el próximo 7 de abril, junto con la renovación de programa de Precios Cuidados. 

El año pasado la Secretaría de Comercio Interior ya había lanzado una iniciativa similar bautizada, Súper Cerca, una canasta de 70 productos básicos para comercios de cercanía. Ese plan, que obligaba a las empresas a mantener los precios por 180 días e imprimirlo en el paquete, no logró los objetivos, reconoció Feletti, y denunció que el programa Precios Cuidados “otra vez fue hackeado” por las empresas que participan, al bajar el acatamiento del 80% al 60%. Apuntó contra la especulación de algunos sectores. Asimismo aseveró que al interior del Gobierno se está llevando adelante un debate sobre “cómo proteger la situación alimentaria del impacto internacional”. 

“Todos los países han iniciado mecanismos de protección y aseguramiento de abastecimiento”, remarcó, y citó a analistas que señalan la existencia de un “riesgo alimentario” en el mundo, “por eso se habla en términos bélicos”. Feletti cuestionó a “los molineros que dispararon la bolsa de harina de $1.300 a $1.900 diciendo que no había trigo y tenían acopiado en sus molinos 1,1 millón de toneladas, cuando las necesidades son entre 6.000 y 7.000 toneladas” y disparó sus cañones contra los productores cuando destacó que “por eso hablo de especulación, de los que quieren comprarse más departamentos en Miami, más 4x4, y salen a la ruta a exhibir el lujo que tienen porque quieren convalidar una suba del 50% en dólares en sus stocks, por solo efecto riqueza. Yo dije la otra vez: si vamos así, la Mesa de Enlace va a decidir qué comemos y qué no comemos”, aseguró.

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).

martes, 22 de marzo de 2022

Se potencian las diferencias entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández

Mientras se potencia la disputa interna en el gobernante Frente de Todos, el presidente Alberto Fernández se refirió a la crisis que atraviesa el Gobierno y sobre sus diferencias con su vice, Cristina Kirchner. En el contexto de un reportaje otorgado a un medio oficialista -que también tienen intereses en esta disputa- el mandatario señaló que “ya sea por narcisismo o egoísmo” el FdT “no puede darse el lujo de desunirse”, y agregó textualmente que “de mi parte no esperen un solo gesto que rompa la unidad”, aseguró

En referencia a la escalada progresiva en estas disputas internas que incluyen al hijo de la titular del Senado, además de principal referente de La Cámpora y diputado nacional, el jefe de Estado aseveró que: “valoro a Máximo (Kirchner) y a Cristina, pero no existe la presidencia colegiada, las decisiones las tomo yo”, refrendó. Además destacó que “la política no es imponer una mirada, sino sentarse a negociar”, y subrayó que “cuando no se llega a un acuerdo, uno tiene que decidir”.

“Quiero que todo los compañeras y compañeros, argentinos y argentinos que confiaron en el Frente de Todos sepan que hice un gran esfuerzo por unir partes sin saber que iba a ser candidato”, expresó Fernández, que remarcó en más de una oportunidad que no quiere la ruptura de la coalición.

Fernández recordó que en 2018 él fue el primero que, durante una reunión con los principales dirigentes del Peronismo, expresó que “con Cristina sola no se puede”, y la que aggiornó al decir: “sigo creyendo lo mismo. No se puede sin nadie, aquí nadie sobra, nadie esta de más. De mi parte solo van a seguir encontrando voluntad de trabajar juntos”.

Con respecto a las divergencias que se dieron en el oficialismo a la hora de votar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y afirmó: “Me sentiría muy mal si por nuestras diferencias le abrimos el paso a la derecha”. Asimismo recordó que cuando era candidato señaló que “una y mil veces que la unidad es una condición necesaria pero insuficiente” para gobernar. “Nosotros debemos estar unidos porque no podemos permite que vuelvan a gobernar los que bajaron 20 puntos los salarios, no podemos dejar que esa políticas vuelvan”.

“Cuando me pidieron que me hiciera cargo de esto sabía que iba a tener que tomar decisiones y que me acompañen, y no me acompañaron”, reclamó el Presidente, mientras que a manera de un intento de acercamiento, manifestó que respeta la actitud tomada por algunos de los dirigentes de su partido porque “no necesariamente todos tienen que pensar igual”, y apuntó:  “Lo que creo que no podemos hacer es darnos el lujo, por la causa que sea (narcisismo, egoísmo, política), desunirnos”. Además planteó que su necesidad de encarar un proyecto hacia el 2023 no fue para molestar a nadie sino para preservar el espacio político. “Eso es lo que voy a hacer, no esperen de mi parte un solo gesto que rompa la unidad”, aseguró.

El otro tema que tocó es el de los preocupantes datos del Índice de Precios al Consumidor. En ese contexto, habló de la “guerra” contra la inflación para prometer que va a poner todo su “esfuerzo en poner en orden la Argentina”, y explicitó que “es una batalla que tenemos que dar entre todos y debemos denunciar al supermercadista del barrio que tiene los precios que pone, e ir detrás de los especuladores”. En ese marco reflexionó que “siento que los ciudadanos argentinos somos un Ejército, y del otro lado están los especuladores”.

Sobre la dura carta de los intelectuales que respaldan a Cristina Kirchner, titulada “Moderación o Pueblo”, el titular del Ejecutivo declaró: “A los que dicen que soy moderado les pregunto, ‘¿Es moderado un Presidente que en campaña se sube a un avión y va a ver preso a Lula y antes fue a visitar al Papa para pedirle por su liberación?’”.

Esta misiva fue en respuesta a otra que hicieron públicas los asesores presidenciales y una nota que escribió el Canciller, virtual jefe de Gabinete de Fernández, Santiago Cafiero, para otro medio cercano a la administración del FdT. La batalla epistolar lleva firmas de intelectuales, artistas, periodistas y otros referentes de la cultura que participan de esta puja intestina en una coalición que se desgasta en esas peleas, mientras no logra mejorar los números negativos de la economía.

En ambos lados hay halcones y palomas, los que llaman a romper y lo que intentan preservar la unidad, al menos hasta que termine el mandato en 2023 y se vaya a una Primaria donde se defina quienes serán los postulantes a comandar la Casa Rosada. A estas alturas, la única posibilidad de que los integrantes de la fórmula que llegó al Poder en diciembre del 2019, se siente a parlamentar algún tipo de continuidad negociada, es que se sedan varias cosas, entre ellas y de parte del sector cristinista, es condición sine qua non la salida del actual ministro de Economía, Martín Guzmán y otros integrantes del equipo que él dirige. Los albertistas deberán ceder pero poner condiciones a la gestión que encaren en los 19 meses que quedan al frente de la administración del Estado. 

Muchas son las especulaciones con respecto a si se abrirán canales de diálogo o se terminen de cortar los últimos lazos que mantienen este statu quo de falsa unidad. El presidente de la Cámara Baja, Sergio Massa, se muestra como el garante de esta pacificación al interior de la coalición gobernante, pero dadas las circunstancias, los cierto es que nadie puede garantizar nada, y los únicos que saben cómo están las cosas y les pueden modificar el destino son los Fernández.

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).

lunes, 21 de marzo de 2022

El Gobierno argentino intenta que el precio de los derivados de la harina vuelva al mes de febrero para frenar la inflación

En el intento de llevar una "guerra" contra la inflación en la Argentina, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció que el Gobierno pretende que los precios del pan y otros productos derivados del trigo vuelvan a los valores de febrero para los consumidores, y así asegurar que la cadena de los productos básicos lleguen a la cadena de los argentinos.

El funcionario señaló que para este fin se utilizará un fideicomiso para estabilizar el precio del trigo, y dio detalles de la reunión con las empresas alimenticias que se desarrolló en las última horas, y justificó el fideicomiso al aseverar que “estamos viviendo un escenario de una guerra entre dos productores de trigo y aceite de girasol”, en referencia a Rusia y Ucrania. “En la última semana de febrero pasó de 300 a 400 la tonelada de trigo y en el mercado interno pasó a 35.000 pesos por tonelada”, señaló Kulfas, que estuvo  con el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti. El ministro entiende que “si no hay ninguna medida de compensación, significa que habría pan, harina y fideos más caros”, y agregó que por eso “se definió formar un fondo, incorporar recursos para subsidiar el precio interno y, de esta manera, las industrias que manejan harina de trigo tengan los recursos y puedan ofrecer los productos a los precios del mes de febrero” a los consumidores.

El ministro dijo que “se incrementaron las retenciones para el aceite y la harina de soja para sumar esos recursos a este fideicomiso, para compensar a los molinos harineros que pagarán más caro el trigo y pueden tener esa compensación. Y que, a la vez, el pan y otros productos vuelven a los precios de febrero”.

Antes de la conferencia de prensa, Kulfas junto a Feletti, se reunieron con empresarios de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y la Asociación de Supermercados Unidos (ASU). Al respecto el titular de la cartera productiva  subrayó que “en la reunión hubo tensiones y discusiones fuertes porque no se querían hacer cargo y quedamos en darnos 24 horas para analizar de quién es la responsabilidad, de los productores o los intermediarios”, asimismo expresó que “esperemos no tener que volver a aplicar la ley de abastecimiento pero si lo tenemos que hacer, lo volveremos a hacer”, y apuntó que “la inflación es un fenómeno macroeconómico esto es para alinear precios. Y en este sentido, el acuerdo con el FMI significará fortalecer las reservas del Banco Central y eso ayudará para la inflación e ir disipando incertidumbres”.

Kulfas no descartó la posibilidad de que se cree una empresa nacional de alimentos, pero sin brindar precisiones sobre esta cuestión, a la vez que anticipó que el miércoles, Feletti brindará nuevos anuncios sobre los comercios de cercanía, que podrían incluir precios máximos o de referencia.

La autoridades nacionales vienen acusando al sector especulativo, al que amenazaron con usar las leyes de abastecimiento y defensa de la competencia, entre otras herramientas, a las que vale aclarar, ya se recurrieron sin lograr contener el valor de los alimentos y otros rubros.

Mientras la administración de Alberto Fernández toma estas medidas, en los supermercados se notan faltantes de mercadería, y razonamiento, con carteles que indican que sólo se pueden llevar dos productos por consumidor. Los faltantes de productos se nota en el aceite, leche y otros vinculados a la harina, como los fideos.

Estas medidas, como la suba de retenciones para los derivados de la soja, se tomaron luego de que la inflación de febrero pegara un salto al 4,7%, tras el 3,9% de enero, y frente a la posibilidad de que el aumento de precios supere el 5% en marzo, para el Gobierno,  debido al incremento internacional del precio de las materias primas a raíz de la invasión de la Federación Rusa. 

Fuente: Juan Pablo Peralta desde Casa Rosada para la agencia internacional Globatium.com (@globatium), ECMC Noticias México-Argentina-España-Brasil-Bolivia-Ecuador-Estados Unidos (ecmcnoticiasmex), RCR Metro Barcelona (@RCRBarcelona), @kwradio_es, y FM Concierto (@105Concierto).