miércoles, 7 de agosto de 2019

Según datos oficiales en Argentina cerraron 20 mil empresas en casi 4 años

En los últimos cuatros años se cerraron casi 20.000 empresas en la Argentina, la peor marca desde la crisis del 2001 cuando estaba el gobierno de la Alianza, según reveló un informe de consultora Radar en base a datos de la AFIP.
En junio pasado se observó una caída de 19.131 empleadores frente al mismo mes del 2015, lo que representó una baja de 3,4% en los registros oficiales.
“La cantidad de empresas del sector privado registra una caída sostenida durante toda la gestión, con una notable aceleración en el último año”, destacó el reporte privado.
Según Radar, los principales motivos de la fuerte caída son la menor demanda interna, el aumento del costo financiero (del capital de trabajo) y la falta de previsibilidad para hacer negocios.
Pero además el informe de RADAR destaca que las más afectadas por el cierre son las Pequeñas y Medianas Empresas mientras que en las más grandes (las de alta concentración) casi no sufrieron cambios.
“Entre junio 2019 y junio 2015, cerraron 18.519 empresas de hasta 10 empleados, esto es, una caída de 3,8%”, remarcó el estudio. Entre las empresas medianas, las que emplean entre 10 y 500 personas, la caída fue de 1,4% (1.169 empresas menos).
Fuente: En Orsai

martes, 6 de agosto de 2019

Estados Unidos no abrirá su mercado al biodiésel argentino

Fuentes oficiales y de la industria coincidieron en que el funcionario norteamericano sostuvo el viernes último durante una reunión que "tiene poco margen de maniobra ante la presión de los Estados productores de biodiésel" que están en contra del reingreso del biocombustible local, los cuales "no ven justificación en la medida".
La Argentina buscó un acuerdo para que EE.UU. disminuya los aranceles por antidumping que hoy llega al 74%, pero la respuesta fue que "no era posible".
En julio el DOC anunció una reducción de los impuestos antisubsidios del 72% al 10%. En ese sentido, planteó que el actual régimen de derechos de exportación de la Argentina no está diseñado para beneficiar o incentivar la producción doméstica de biodiésel. Por ende, entiende que no hay más una contribución financiera de los productores a la industria. De tal forma, no corresponde la aplicación de derechos anti-subsidios.
Sin embargo, en otro párrafo advierte que los precios de la soja en Argentina aún se mantienen por debajo de los precios del mercado internacional y que por ello, no ha habido un "cambio de circunstancias" que habilite la revisión de los derechos anti-dumping.
En septiembre el DOC deberá confirmar precisamente si le da forma a las baja en los aranceles por antisubdios, pero tanto la industria como el Gobierno entienden que no sucederá. Pero lo cierto es que el biocombustible argentino seguirá fuera de ese mercado porque de igual forma seguiría vigente el arancel antidumping del 74%.
Para la industria lo dictado por el DOC en su momento es una "trampa" dado que si bien por un lado responde al pedido del Gobierno que había solicitado una "revisión", también le dan la derecha a la Junta Nacional de Biodiésel (NBB, por sus siglas en inglés), que hizo y sigue con un fuerte lobby para evitar el reingreso del biocombustible.
Al respecto su vicepresidente, Kurt Kovarik, aseguró que está "totalmente en desacuerdo con la propuesta del DOC de eliminar virtualmente los tipos de derechos compensatorios sobre el biodiésel argentino". Y aplaudió lo hecho hasta ahora por Trump al sostener que "la aplicación y protección del comercio ha sido un punto brillante este año para los productores de biodiésel de EE.UU.".

Fuente: BAE

lunes, 5 de agosto de 2019

Semana difícil para el precio del dólar en la previa a las Primarias en Argentina

Los operadores esperan un dólar picante en la última semana de negocios financieros antes de las Primarias. En parte debido al clima global, donde la divisa estadounidense se mantiene firme frente a las 6 principales monedas del mundo y que replica sobre las emergentes. Pero también por motivos locales, debido a la falta de una clara diferencia en las encuestas para las dos fuerzas mayoritarias que pugnan por los votos del próximo domingo.
La semana pasada el dólar subió contra el peso 1,6%, a $44,65, en el circuito mayorista, mayormente como consecuencia de la fortaleza de la moneda norteamericana en el mundo, luego de que la Reserva Federal (Fed) bajara apenas 0,25 de punto la tasa para los fondos federales y que el presidente Donald Trump reviviera la tensión en el conflicto comercial que mantiene Whashington con Beijing, al anunciar vía Twitter la aplicación de aranceles a unos u$s300.000 millones de productos que EE.UU. importa desde China. Sería a partir del 1 de septiembre y esta semana se retoman las negociaciones, pero igualmente la reacción fue negativa.
El índice DXY, que mide la evolución del dólar frente a una canasta integrada por el euro, la libra esterlina, el yen japonés, el franco suizo, el dólar canadiense y la corona sueca, cerró en leve baja el viernes, pero se mantiene por encima de la marca de 98 puntos, luego de haberse acercado a los 99 el promediar la semana. Ese clima se extendió a las monedas emergentes y en la región el real brasileño y el peso chileno se depreciaron el 2,6% y el mexicano 1,4% en las últimas 5 ruedas cambiarias. Hubo vuelo a la calidad, que se vio en la demanda de Bonos del Tesoro, cuyo rendimiento cayó a 1,85% anual.
Hasta el 23 de julio, el dólar en Buenos Aires se mantuvo equilibrado, pero desde ese día comenzó a sentirse una mayor demanda por cobertura de bancos y salida de fondos, que los operadores de cambio atribuyeron más a la fortaleza global de la divisa que a cuestiones domésticas, como la cercanía de fin de mes o las cifras que pudieran surgir de las encuestas. Desde entonces, la cotización del dólar mayorista subió dos pesos, ó 4,7%.
El Banco Central solo intervino en el mercado de futuros, vendiendo parte de la posición de u$s3.000 millones que había acumulado durante los meses de calma cambiaria. En el mercado no hay certeza de cuánto habría desarmado de esa posición ya que no existe información pública, pero una estimación basada en un cálculo aproximado sugiere que serían entre u$s1.500 y $2.000 millones. Quedarían, si esto fuera acertado, u$s1.000 millones más los u$s3.600 millones de límite a las ventas abiertas concedido por el FMI hasta fin de septiembre.
También operó en el mercado de dinero, absorbiendo dinero a través de las Letras de Liquidez y convalidando una suba de más de 100 puntos básicos en la tasa de interés de las Leliq a 61% anual.
Es probable que el Banco Central mantenga su estrategia de actuar únicamente en el mercado de futuros y a través de la regulación monetaria como hasta ahora, si detrás de una nueva eventual suba del dólar hubiera solo factores externos. Pero si se interpretara que esa demanda respondiera a motivos disruptivos locales, originados en cuestiones relacionadas con la política y las elecciones del próximo domingo, hay quienes esperan ver si el BCRA finalmente refuerza su estrategia de intervención, agregando operaciones en el mercado spot, además de los u$s60 millones diarios que vende por cuenta del Tesoro.
Quienes creen que el precio del billete norteamericano se mantendrá firme en el comienzo de la semana, argumentan que el viernes hubo operaciones de “swaps” cambiarios por unos u$s250 millones: son instituciones que vendieron dólares contado para colocarse en pesos por 3 y 4 días, aprovechando una tasa de más del 60% anual, pero recomprando simultáneamente las divisas para las ruedas de hoy y mañana.
En el mercado se hacen varias preguntas. Si es posible que los factores externos se disipen o si, por el contrario, recrudezcan. Y en tal caso, si a esa causa de alteración podrían añadirse cuestiones locales relacionadas con las Primarias del domingo próximo.
Son preguntas que no tienen respuesta. Consideran que aquellos que tomaron posiciones financieras en moneda local apostando a un triunfo oficialista difícilmente las modifiquen. Lo mismo para la estrategia de quienes se cubrieron en moneda dura aquí (los plazos fijos en dólares crecieron) o en el exterior. Una variante sería probablemente un aumento en la posición dolarizada de las carteras, respondiendo a versiones que sugieren una mayor polarización entre las fórmulas de los Fernández y Macri-Pichetto, que reforzaría la posibilidad de una definición presidencial en la primera vuelta de octubre.
Eso, sin saber si sería para un lado o para el otro, es una moneda al aire, cuyo desenlace promete ganancias o pérdidas igualmente importantes. Es la razón por la que muchos profesionales se mantienen lateralizando los negocios hasta que haya más claridad.
Fuente: Ambito Financiero

domingo, 4 de agosto de 2019

El macrismo hace campaña sin hablar de su Talón de Aquiles: la Economía



A días de las PASO la campaña se desarrolla con diversas presentaciones de los precandidatos en distintos puntos del país. El distrito que más preocupa al oficialismo es la Provincia de Buenos Aires, donde al parecer todo indicaría que la gobernadora María Eugenia Vidal no sería reelecta. El no haber podido desdoblar la elección provincial de la nacional ha sido otro de los puntos, sumada la recesión y la grave crisis económica, que parece perjudicar las chances de la funcionaria de Cambiemos frente a ex ministro de economía, Axel Kicillof del Frente Todos. Por esto la alianza gobernante hace foco en mantener votos en Córdoba, el lugar donde Mauricio Macri afianzó su triunfo en 2015. El Gobierno entiende que aunque pierda en las primarias tiene chances de vencer en el balotaje del 24 de noviembre. Instancia que se daría si es que Alberto Fernández no saca 40 puntos en primera vuelta con 10 puntos de diferencia sobre su la fórmula contrincante, o el 45%. Las consultoras privadas con sus intereses de por medio manifiestan que habría una elección reñida y cabeza a cabeza, algo que otros descartan de plano haciendo el análisis de contabilizar el número de desocupados y perjudicados por el modelo macrista. La economía mantiene en vilo a los argentinos pese a que la fórmula de la coalición oficialista evite hablar del tema, que es precisamente su punto más débil. El denominado "dólar electoral" se mantiene artificialmente en una franja que ronda los 43 y 45 pesos, pero los precios de los productos en general, especialmente los de la canasta básica de alimentos, así como otros bienes y servicios, no cesan de aumentar sus precios. La suba en los medicamentos perjudica gravemente a jubilados y enfermos con tratamientos de alto costo. Pese a lo manifestado por la administración nacional, sobre no permitir incrementos en, por ejemplo, luz, agua y gas, las subas que estaban acordadas se realizan igual y ponen más presión sobre el costo de las pequeñas y medianas empresas, comercios y los hogares. La inflación no se detiene y tampoco el número de desempleados, que por la crisis caen en trabajos que los precarizan y esclavizan hasta el punto de poner en riesgo sus vidas, ya que no se respeta ningún derecho presente en los convenios y estatutos laborales. Los ingresos están cada vez más devaluados y los que todavía tienen empleo no llegan a cubrir lo que se requiere para subsistir, algo que para una familia tipo supera los 40 mil pesos mensuales. Todo esto está infundiendo temor en los máximos dirigentes gubernamentales, especialmente porque es la debacle económica la que Fernández toma como eje central de campaña, al igual que la especulación financiera que promueve el régimen macrista y beneficia sólo a un muy reducido sector de la población, ya que actores externos e internos con espaldas monetarias como para jugar fuerte en el mercado, aprovechan las elevadísimas tasas de interés para ganar mucho dinero en poco tiempo, sin producir absolutamente nada más el crecimiento de la miseria, indigencia y la brecha entre ricos y pobres.

sábado, 3 de agosto de 2019

En Argentina aumentó la pobreza y ya está en el 34,1%: afecta a 13,8 millones de personas

Este año volvió a aumentar la pobreza. Ascendió al 34,1 % de la población, proyectando a nivel nacional urbano las bases usuarias de la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) del primer trimestre que difundió el INDEC. Un año atrás, la pobreza se ubicaba en el  25,5%. En tanto, la indigencia trepó al 7,9%, contra un 4,9% del primer trimestre de 2018.
Esto significa que, sobre una población urbana de 40.500.000 personas, hay 13.800.000 pobres, con un aumento en 12 meses de 3.600.000 nuevos pobres.
De esos totales, los indigentes urbanos suman 2.900.000, con un incremento de casi un millón de personas.
Si esos mismos porcentajes se proyectan a toda la población, incluyendo el sector rural, hay poco más de 15 millones de pobres, los cuales 3,5 millones son indigentes.
De acuerdo al diario Clarín, en el INDEC dijeron que para el cálculo de indigencia y pobreza, los datos de la base usuaria de la EPH toman en cuenta que en el primer trimestre de cada año, entre otros factores, inciden en el ingreso de los hogares el cobro del medio aguinaldo y de las vacaciones. Y que por lo tanto no pueden compararse contra los del cuarto trimestre del año anterior. Aun así, por esos ingresos extraordinarios, en general la medición del primer trimestre arroja cifras inferiores a las del trimestre anterior.
Por ese motivo, además, el INDEC difunde las cifras de pobreza e indigencia por semestre por ser la comparación más homogénea ya que, por ejemplo, en ambos períodos se percibe el medio aguinaldo.
El próximo informe del INDEC de pobreza se conocerá en septiembre y abarcará al periodo enero-junio.
En tanto, con esa salvedad metodológica, la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires publica ambos indicadores sociales tanto por trimestre como por semestre. También la medición trimestral porteña arrojó un incremento de 94.000 nuevos pobres entre los primeros trimestres de 2018 y 2019, contabilizando un total de 585.000 pobres, equivalentes al 19,1% de la población de la Capital Federal. De esos números, 52.000 son nuevos indigentes, llevando el total a 184.000 personas –6% de la población- que no cubre el costo de una canasta básica sólo de alimentos.
En la medición semestral del año pasado, el INDEC informó un 32% de pobreza en el segundo semestre y el 27,3% del primer semestre. En relación a ambos semestres, la primera medición trimestral de este año es superior a ambos porcentajes anteriores, a pesar del mayo peso del medio aguinaldo en el período de un solo trimestre.
La medición del INDEC se denomina de pobreza por ingresos o monetaria porque toma en cuenta los ingresos de las personas y familias y los contrasta contra el valor de la canasta de alimentos básicos y la canasta básica total.
Esa comparación arroja que los valores de ambas canastas en esos 12 meses aumentaron entre un 60,9% y 64,2% frente aumentos salarios y de jubilaciones en torno del 35% y de deterioro de ingresos de los cuentapropistas informales y monotributistas registrados.
Como ese deterioro de los ingresos de la población continuó en los tres meses siguientes y el empleo siguió en retroceso se estima que la medición de ambos indicadores sociales del segundo semestre superarán el 35%.

Fuente: iProfesional

viernes, 2 de agosto de 2019

En Buenos Aires, la ciudad más rica de Argentina, 138 mil jóvenes no consiguen empleo

En la Ciudad, el 22,8 por ciento de los jóvenes entre 15 y 29 años no consigue trabajo. Así lo registró la Dirección de Censo y Estadística porteña, que destacó la tasa de desempleo de ese rango etario duplica a la media de la Ciudad (10,7 por ciento). El informe también destacó que de los jóvenes empleados, dos tercios se desempeñan en puestos de trabajo de “baja calificación”.
“Los jóvenes están especialmente expuestos a la desocupación y a las condiciones de contratación precarias”, expresó el estudio.
De acuerdo al informe, el 54 por ciento de los jóvenes se encuentran ocupados y dos tercios de ellos se desempeñan en puestos de trabajo de baja calificación (operativa o no calificada). Además, las estadísticas aseguran que el 62 por ciento de los ocupados de entre 25 y 29 años se encuentra “sobre-educados” para el puesto de trabajo que ejerce.
Pero eso no es todo. El informe -publicado en mayo, con datos del 2017- indica que hay 372.000 jóvenes con trabajo. De esa población, el 32,6 por ciento (121.272 chicos y chicas de 15 a 29 años) no les efectúan descuentos jubilatorios. Y el 8,3 por ciento de los jóvenes trabajadores se hacen cargo de sus propios aportes a la seguridad social.
Días atrás, el rector de la UMET, Nicolás Trotta había agregado que “la tasa de informalidad ya alcanzó a más del 50% de los asalariados jóvenes. Hay una tendencia creciente en los últimos años, tal que en el último trimestre del año pasado el 50,9% de los asalariados con 18 a 29 años trabajaban en el segmento informal. Este guarismo, además se ubica 15% por encima de la tasa de informalidad general de la economía”.
Tasas de desempleo. Fuente: Dirección de Censo y Estadística

Hogares y desigualdad de género

Entre las dificultades que subraya el informe, las cifras aseguran que la falta de empleo se ve replicada en la constitución de los hogares porteños: hay una notoria “prolongación de la estancia de los jóvenes dentro del hogar parental” . En más de un tercio (32,3%) de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires residen miembros de entre 15 y 29 años. De esos hogares, el 12 por ciento de los jóvenes no tiene trabajo (52.500 personas).
La pobreza alcanza el 19,5 por ciento de los hogares con presencia de jóvenes, muy superior al 11,6 por ciento de la Ciudad. Esto implica que 22 por ciento de los jóvenes reside en hogares en condición de pobreza, más de 5 puntos porcentuales por encima del 16,8 por ciento del total de la Ciudad.
“Hay que tener en cuenta que la desocupación, la informalidad y otros indicadores del mercado laboral presentan importantes desigualdades de género”, había expresado Paula Español, directora del Observatorio del Comercio Exterior, Producción y Empleo (CEPE). En la Ciudad, de acuerdo a las cifras, uno de cada 10 jóvenes entre 15 y 29 años está inactivo en el mercado de trabajo y no estudia (desafiliados sociales). Las mujeres jóvenes en esta situación duplican a los varones de la misma franja etaria, fundamentalmente por sus actividades domésticas y de cuidado.
Fuente: Diario Z

jueves, 1 de agosto de 2019

Con el FMI y los grandes medios a favor el oficialismo teme una derrota por la crisis económica



Termina julio y arranca agosto, el mes clave en el que en Argentina se empieza a definir quién guiará los destinos de un país inmerso en una profunda recesión y que tiene un destino incierto frente a la enorme deuda que ha adquirido con el Fondo Monetario Internacional y la banca financiera privada mundial. Con algunos días de sol, con viento y con un pequeño impasse en materia de frío la campaña electoral redunda en pocas propuestas y muchas operaciones mediáticas que se replican en las redes sociales y desgastan a los argentinos que podrían tener tres elecciones en lo que resta del año. Las mediciones que manda a realizar el Gobierno nacional no están dando números positivos para el oficialismo. En el principal distrito local, la provincia de Buenos Aires, podría sufrir una derrota la gobernadora María Eugenia Vidal, quien fuera la carta de triunfo en 2015. Desde las usinas de la alianza Cambiemos no se permitió que la candidata desdoblara la elección para no sufrir el peso de la crisis que timonea Mauricio Macri. Esa decisión podría llegar a restar votos a la coalición gobernante en su conjunto y acabar con el sueño reeleccionista del actual mandatario. Tampoco se puede soslayar que la debacle económica recae con su peor rigor en los sectores más empobrecidos del conurbano bonaerense. Ese 35 por ciento de pobreza y 6 de indigencia con sus más de 2 millones de desempleados tiene foco en el territorio que Vidal gobierna hace más de tres años y medio. Algo parecido ocurre en otras provincias importantes en caudal de electores, como Santa Fe, donde se impuso el peronismo frente al socialismo, Mendoza, gobernada por un radical pero con una creciente Anabela Fernández Sagasti desde el Frente de Todos y Córdoba, que pese al triunfo de un peronista cercano a Macri tambalea entre la polarización. Esos lugares son los más visitados por los precandidatos de Juntos por el Cambio y el kirchnerismo. Los medios argentinos más grandes mantienen una línea editorial netamente oficialista, pero habrá que ver si su poder se refleja en los resultados electorales. Con respecto a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la estrategia de la principal oposición al macrismo fue poner como precandidato a jefe de gobierno porteño al presidente del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, nos referimos a Matías Lammens, quien va acompañado por la periodista Gisela Marziotta. Una fórmula impensada hace meses pero que enfrentará al consolidado Horacio Rodríguez Larreta intentará alcanzar el promedio del 30 por ciento de votos que en las últimas elecciones obtuvo el kirchnerista Daniel Filmus. En materia económica la administración central, pese a las últimas fluctuaciones, interviene en el mercado para mantener un dólar que se sostenga en una franja que va entre los 43 y 45 pesos. La economía dolarizada de la Argentina mete presión en servicios y productos, especialmente en los que conforman la canasta básica de alimentos. La coalición gobernante entiende que con ese dólar electoral se podría reelegir a Macri, a pesar de que un pequeño sector de la población, especialmente zonas urbanas como la C.A.B.A, tiene capacidad adquisitiva para ahorrar en esa moneda. Gran parte de los argentinos ha perdido su empleo o depende de un plan social que no supera los 7 mil pesos, un paliativo, teniendo en cuenta que una familia tipo tiene que ganar más de $40 mil para poder subsistir. La pobreza se nota en las calles de los principales centros urbanos donde adultos con hijos viven en situación de calle en este crudo invierno donde algunos de ellos perdieron sus vidas. Muchas de estas personas sin hogar prefieren no asistir a los centros que habilita la intendencia porteña porque denuncian que son maltratados en grados extremos que se asemejan a un estado carcelario. Entre las pocas propuestas que se escuchan en campaña, Fernández afirmó que subirá las jubilaciones un 20 por ciento y que subsidiará los medicamentos de nuestros mayores, quienes hoy no están pudiendo adquirir sus remedios. Es muy difícil que la elección que se produjo hace casi cuatro años se asemeje a la que viene. Argentina tiene 6 millones de jubilados y la gran mayoría ha sido perjudicado por los altísimos niveles de inflación, llegando a percibir una mínima de apenas 10 mil pesos. Otro dato a tener en cuenta es que según las mediciones de la Central de Trabajadores Argentinos, la cantidad de gente que ha perdido su empleo registrado llega a los 290 mil. Si tomamos en cuenta que según el Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC), organismo oficial del país, sólo en los últimos 12 meses esa cifra llegó a 217 mil. Otros que han salido perdiendo por el modelo Cambiemos son los hipotecados de Créditos UVA, más de 115 mil personas apostaron por esta iniciativa para poder alcanzar el sueño de la casa propia y perdieron también por la devaluación de la moneda local. Sólo un sector pequeño de ahorristas y de especuladores financieros locales y extranjeros están ganando altas sumas con bonos y plazos fijos que dan intereses que superan el 60 por ciento, una cifra que garantiza ganancias sin producir absolutamente nada. Se los denomina Capitales Golondrina, ya que ingresan al país con dólares, se pasan a pesos, adquieren títulos que les triplican esos billetes argentinos, y luego vuelven a la moneda estadounidense para salir al exterior sin haber hecho ninguna inversión productiva. Es por eso que la caída del consumo y el esquema que genere bienes y servicios está parado, potenciando el cierre de fábricas, pequeñas y mediana empresas y también comercios, algo que potencia cada vez más el desempleo. Quien asuma el 10 de diciembre tendrá que saber de qué modo se comenzará a pagar en 2021 los 57 mil millones de dólares que entregó el FMI al gobierno de Macri, más las acreencias con sectores financieros de la banca privada mundial. La sola pronunciación de la palabra “default”, que varios medios adjudicaron a Alberto Fernández, genera la inmediata reacción de quienes defienden el endeudamiento permanente pero son indiferentes a las necesidades básicas de la población, en particular de niños y ancianos arrastrados a la pobreza. Otro dato que resuena en los pasillos del Poder es la suba del Riesgo País, ese índice que mide JP Morgan Chase y que consultan los inversionistas a la hora de mover capitales productivos a los países emergentes, en los últimos días vuelve a rozar los 800 puntos.