miércoles, 8 de agosto de 2018

Whatsapp es el nuevo gran problema de Facebook


No ha sido un año fácil para Facebook. Los problemas de privacidad y uso de datos de sus usuarios que salieron a la luz a raíz del escándalo de Cambridge Analytica han puesto al CEO y cofundador de la compañía, Mark Zuckerberg, en el banquillo del Congreso de EEUU y ante el Parlamento Europeo.

La red social también ha estado en el punto de mira por el criterio empleado a la hora de censurar ciertos contenidos de la plataforma. Pese a la insistencia de los usuarios, Facebook ha tardado bastante en eliminar al grupo de teorías conspirativas Infowars de la plataforma. Uno de los puntos más polémicos fue cuando Zuckerberg explicó por qué no eliminaban sus publicaciones haciendo unas declaraciones un tanto confusas sobre el Holocausto – pese a aclararlo después en las redes.

Todo esto ha desembocado en problemas de crecimiento para Facebook; los resultados del segundo cuatrimestre han decepcionado a los inversores provocando que las acciones cayeran en picado el día de su presentación. Algunos proponen destituir a Zuckerberg como presidente de Facebook manteniendo que el problema está en que ostenta este cargo junto al de CEO de manera simultánea, impidiendo una gestión correcta y justa de la compañía.

No obstante, detrás de toda la polémica que gira en torno a Facebook, la red social más grande de la compañía, también se esconde otro problema aún más grande: WhatsApp.
Facebook compró la app de mensajería instantánea en 2014, una de sus adquisiciones más estratégicas junto a la compra de Instagram. Mientras que WhatsApp goza de una enorme popularidad en muchas partes del mundo, en otros está dando más problemas que alegrías. Nos referimos a la India, donde la circulación de noticias falsas en la WhatApp está llegando a provocar muertes.

Los rumores acerca de secuestradores de niños han llevado al linchamiento de al menos 29 personas. Uno de los episodios más violentos tuvo lugar en la aldea de Murki. Mohammad Salman, un ingeniero de 32 años, fue atacado junto a 2 amigos cuando una turba les acusó de secuestrar a niños, informa BBC Mundo. Al intentar huir los agresores avisaron a la aldea más cercana de que los supuestos secuestradores se dirigían hacia allí en un coche rojo, y mandaron un vídeo del altercado a un grupo de 200 personas; cuando llegaron cientos de aldeanos habían bloqueado la carretera con troncos y les atacaron con cuchillos, hoces y palos, una situación que la propia policía fue incapaz de controlar.

El problema está en que en la India WhastApp no es un mero servicio de mensajería; lo usan como una plataforma de pagos y noticias, explican desde The Telegraph. Por lo tanto, cuando los usuarios reciben información a través de la red social asumen que es cierta. Pero la difusión de información falsa en WhatsApp no es nada nuevo: son muchos los fraudes y estafas que circulan por la app. Ante tales catástrofe la compañía tomó medidas e implementó una nueva función que te informa si un mensaje es reenviado, para que los usuarios pudiera distinguir entre difundidos y mensajes personalizados, además de limitar la cantidad de veces que puedes mandar el mismo mensaje. Pero no parece ser suficiente.

Encontrar una solución realmente eficaz es todo un reto: los mensajes en WhatsApp son muy difíciles de controlar ya que están cifrados de extremo a extremo, por lo que los supervisores no pueden eliminar contenido inadecuado o falso como hacen en Facebook. Aunque el mensaje esté llegando a cientos de personas en un grupo, sigue siendo privado e inaccesible para los administradores.

Pese a los esfuerzos de la compañía por limitar la difusión de mensajes reenviados, el cifrado es infranqueable y parece que lo único que puede hacer es educar a la población para que no crean todo lo que circula por la red social, y ejecutivos de Facebook ya se han reunido con el gobierno local para tal fin. No obstante, por ahora parece gran parte del problema queda en manos de autoridades en pequeñas localidades de la India, que han llegado a recurrir a circular con un megáfono informando sobre la necesidad de ser más escépticos con lo que leen en la app de mensajería.

Parece irónico que, pese al alcance que tiene la información en redes sociales, tengan que recurrir a recorrer las ciudades con un megáfono para lanzar un mensaje de advertencia sobre las mismas. ¿Será que la viralidad en RRSS solo juega en su contra?

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