lunes, 11 de noviembre de 2019

Piden informes al gobierno porteño sobre casos de sarampión y hantavirus

La Legislatura porteña aprobó esta semana dos pedidos de informes al Poder Ejecutivo sobre la aparición de casos de sarampión y hantavirus en la Ciudad.
Ambas iniciativas fueron presentadas por el diputado Santiago Roberto (Bloque Peronista) que pregunta sobre la cantidad de casos registrados durante 2018 y hasta el 31 de mayo de 2019. Roberto también quiere saber dónde viven, sexo y edad de los afectados, y si hay «suficientes medicamentos y recursos humanos para efectuar el control necesario para una enfermedad que podría ser de alto contagio entre la población más vulnerable”.
Respecto del sarampión, Roberto recordó que es “una enfermedad altamente contagiosa más aún en edad escolar”, que “han sido de dominio público los faltantes de vacunas” y que, por ello “resulta necesario tener los datos estadísticos segmentados por Comunas”.
Por otra parte, el diputado señaló que, en lo que respecta al hantavirus, se ha “tomado conocimiento dialogando por medio de vecinos y personal médico que se registraron aumentos significativos de casos de hantavirus en la Ciudad de Buenos Aires”.
Fuente: Diario Z

domingo, 10 de noviembre de 2019

Datos oficiales: El campo argentino, cada vez en menos manos

Las fértiles tierras de Argentina son la principal fuente de ingresos del país sudamericano. Pero esos 157,4 millones de hectáreas agropecuarias están cada vez en menos manos. Desde 2002, cada año han desaparecido más de 5.000 explotaciones, según los datos del último censo agropecuario. En total, 83.000 productores cerraron sus tranqueras en la última década y media. Quedan en pie 250.881. Quienes bajan los brazos son reemplazados por otros cada vez más grandes. El 1,1% de los mayores productores explotan casi el 36% de las tierras del país, mientras que el 12% de los más pequeños se reparten el 0,04% de las tierras.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec) dejó incompleto el censo de 2008 al estallar el conflicto del campo, como se conoció al enfrentamiento de los productores a la subida de impuestos que intentó imponer el Gobierno kirchnerista. Aunque el Congreso argentino echó atrás la medida, la desconfianza de los productores hacia el Ejecutivo y la manipulación oficial del organismo público de estadísticas impidieron tener una radiografía del principal sector productivo de Argentina, que sufrió grandes cambios en este tiempo.
"Hace 16 años [Argentina] era otro país, otro mundo, otra forma de comunicarnos y comerciar. Pasó muchísimo en este tiempo", dijo este jueves el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, en la presentación de los resultados preliminares del censo realizado por el Indec. La irrupción de la soja transgénica a partir de los noventa y el gran aumento del precio de los granos en la década pasada impulsaron la aparición de grandes jugadores y empujaron a la ganadería hacia tierras menos codiciadas, como las del norte del país.
El titular del Indec, Jorge Todesca, destacó que pese a la concentración creciente, en el campo argentino sobrevive una extensa clase media rural que desafía la idea generalizada de que se trata del negocio de unos pocos. "El 91% de los productores explotan sus propias unidades productivas, trabajan y viven en el campo", señaló Todesca. Aunque sólo una de cada diez explotaciones agropecuarias depende de personas jurídicas, éstas tienen el control sobre más del 35% del área productiva, según los datos del informe. Entre las distintas formas de personas jurídicas destacan las sociedades anónimas, que explotan 38 millones de hectáreas.
El censo engloba la totalidad de usos de la tierra, como la producción agrícola, ganadera y forestal, que muestran grandes diferencias entre ellas. En el cultivo de frutas y de yerba mate hay muchos productores pequeños de menos de 10 hectáreas, mientras que en la Pampa húmeda -las tierras más ricas de Argentina, destinadas en su mayoría al cultivo de soja, maíz y trigo- se concentra la mayoría de grandes productores.
Según el censo, hay 31.393 explotaciones agropecuarias con menos de cinco hectáreas, que suman en total 74.224 hectáreas de una superficie total de 157,4 millones. En el extremo opuesto, hay 863 empresas con superficies superiores a las 20.000 hectáreas, que en total manejan 34,2 millones, el 21% del total.

El 19% de las tierras, alquiladas

El 69% de la superficie de las parcelas es propiedad de quienes las trabajan, el 19% están arrendadas, un 3% en régimen de sucesión indivisa, un 3% de ocupación con permiso, un 2% de ocupación de hecho y un 5% restante a otros regímenes de tenencia de tierra, según el censo.
En la ganadería, el mercado bovino conserva una clara delantera. El censo registró 40,4 millones de cabezas de ganado bovino, frente a los 8,6 millones de ovejas, 3,6 millones de cerdos y 2,5 millones de cabras.
El informe especifica también que de la superficie destinada a usos distintos al agropecuario, un 57% es de pastizales y el 24% de bosques y montes naturales.
Fuente: El País de España

viernes, 8 de noviembre de 2019

Luego del Cepo del Banco Central así operan las criptomonedas en Argentina

En medio de una creciente desconfianza hacia el peso y de una fuerte limitación para buscar resguardo en otras monedas, como el dólar, el bitcoin, como la criptomoneda más conocida, comenzó a dibujarse en la mente de los ahorristas argentinos. Pero, las recientes regulaciones del Banco Central, que endurecieron el cepo al prohibir, entre otras cosas, la compra de criptoactivos con tarjeta de crédito, parecen haber desalentado esta opción.
Sin embargo, existen en el mercado local algunas opciones para invertir en la divisa digital, sin necesidad de dólares, directamente con pesos. La billetera Ripio, por ejemplo, les permite a sus clientes comprar bitcoin, "cargando saldo" ya sea por transferencia bancaria, a través de Mercado Pago o mediante Rapipago. En todos los casos, la suma mínima para poder empezar a operar son $1500.
"Es necesario aclarar que el BCRA no prohíbe la compra de criptomonedas, como algunos medios anunciaron erróneamente. La comunicación A6823 puede afectar las compras de cripto (o cualquier otro producto, servicio o activo) con tarjeta de crédito en dólares, por lo que la medida solo afecta a las plataformas que operan en moneda extranjera", explicaron desde la compañía.
A pesar de la reglamentación del BCRA, en los últimos meses la demanda de los clientes se disparó. "Durante dos períodos concretos -después de las PASO y la semana previa a las elecciones generales- el volumen de transacciones en Ripio se triplicó comparado con el promedio diario. Al no depender de horarios bancarios, los usuarios pudieron operar con normalidad de forma inmediata, incluso el mismo domingo de elecciones", afirmaron en Ripio.
Otra de las opciones disponibles para inversores que quieran comenzar en el mundo bitcoin con pesos es Bitex. Esta funciona más como una caja de ahorro, desde donde se puede comprar o atesorar bitcoins. "Con el primer cepo del primero de septiembre, en Bitex le dimos de baja a la opción de operar en dólares en el mercado argentino. A partir de ahí, tomamos a la economía local pesificada y se ampliaron las cargas en moneda local", dijo Manuel Beaudroit, CMO de la compañía. "El cliente puede cargar pesos en su cuenta y  con los pesos en la cuenta puede comprar bitcoin", explicó.
Al mismo tiempo, el ejecutivo añadió: "Bitcoin mantiene la idea latente de resguardo de valor y es una buena respuesta a la inquietud de qué hacer con los pesos, porque es un vehículo de inversión simple".

Fuente: Infotechnology 

jueves, 7 de noviembre de 2019

El liderazgo de la oposición a Alberto Fernández no será exclusiva de Macri y estará dividida en el Parlamento

El saliente mandatario argentino, Mauricio Macri, inició su gestión en 2015 utilizando, de manera polémica, la potestad presidencial de firmar Decretos de Necesidad y Urgencia. Lo hizo en esa oportunidad, nada más y nada menos, que para nombrar a dos jueces en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se trata de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz. Después de ser criticado por propios y extraños, esos nombramientos finalmente pasaron por el Parlamento nacional, pero de todos modos dejaron en claro cuál iba a ser la manera de gobernar del líder PRO. 
Hasta enero de este año MM firmó 48 DNU, su antecesora, Cristina Kirchner, dejó 82 en ocho años, pero ninguno de los dos tiene el récord de Eduardo Duhalde en su año y cuatro meses en la Casa Rosada como presidente elegido en Asamblea Legislativa. En ese contexto de grave crisis que se generó en 2001, el hombre que había perdido las elecciones con Fernando de la Rúa, estampó su firma en unos 111 DNU. 
Esta digresión en materia de la utilización de las lapiceras presidenciales marca dos cosas claras, primero, la enorme tendencia del Poder Ejecutivo a saltear al Congreso, y en segundo lugar, que cada contexto deja justificaciones históricas que pueden dar cierta validez, o no, a ese mecanismo constitucional que resulta demasiado subjetivo, y que siempre es cuestionado por quienes tienen ambiciones de ocupar la primera magistratura. Críticas que terminan cuando llegan a Balcarce 50, claro.
Volviendo a las formas que marcaron, y marcan tendencia en la utilización del poder por parte de Macri, quien también utilizó (como tantos otros) en campaña la famosa frase “gobiernan por decreto”, ya sin esa vía legal y técnica el hombre que concluye su mandato el 10 de diciembre opta ahora por dirigir a dedo sus decisiones políticas al interior de la alianza política que lo llevó al cargo que anhelaba desde tiempos en que era alcalde de la Ciudad de Buenos Aires.
La elección del 27 de octubre que selló la derrota del oficialismo generó dos batallas latentes, una hacia afuera con el Frente de Todos que depende de la segunda. Por estas horas la pelea más importante para el máximo operador macrista y todavía jefe de Gabinete, Marcos Peña, es la que se desarrolla puertas adentro, en el propio seno de Cambiemos. 
A las puertas del nuevo oficialismo que llega en un mes con capacidad de negociar quórum propio, los radicales que obtuvieron triunfos en sus distritos provinciales, tal el caso del ex gobernador y titular de la UCR, Alfredo Cornejo, no quieren acatar órdenes de quien perdió a nivel nacional y se autopostula “jefe de la oposición”. Mucho menos del impuesto jefe de bloque en la Cámara Baja y aún ministro de seguridad en la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo.  Por ahora el macrismo puro tiene asegurado a los 10 legisladores nacionales bajo la égida de la renunciada diputada Elisa Carrió, cercana al hombre del radicalismo cordobés, Mario Negri, pero no a los cornejistas.
Esa disputa en la pata radical quedó expuesta por uno de los miembros que cuestionan el liderazgo del mandatario que no pudo revertir el resultado de las Primarias del 11 de agosto, Omar De Marchi, quien cuestionó esa idea del macrinómetro que se revisa todos los días en el primer piso de Casa de Gobierno.
Esta es la parte anecdótica de la trifulca palaciega. En rigor de verdad, lo que preocupa al núcleo duro y cada vez más pequeño que rodea al Presidente, es que el interbloque opositor (PRO-UCR-CC) quedará inevitablemente partido y con posibilidad de que haya una migración de escaños que pueden llegar a negociar algunos proyectos de ley con el FdT en votaciones claves. Tengamos en cuenta que si hay algo que no les gusta a los diputados provinciales es que porteños, y más aún derrotados en las urnas, les digan que es lo que tienen que hacer. 
El peso específico de Sergio Massa en el “Albertismo” le ha dado frutos que ni él esperaba. Logra suceder en la presidencia de la Cámara de Diputados al díscolo macrista del peronismo, Emilio Monzó, quien le podría llegar a garantizar respaldo de los seis legisladores propios que le responden en Cambiemos, algo que sumado a su posicionamiento como el cuarto hombre en la línea sucesoria, le da el valor agregado de este quiebre que dejará con menor capacidad de fuego a los adversarios. Un escenario soñado para la administración que viene y que ya tuvo consenso en el llamado a Sesiones Extraordinarias con el objetico de aprobar normas esenciales en el inicio de la gestión de los Fernández, que además tiene números favorables en el Senado.
Por su parte, a los insurrectos del índice presidencial les aguarda otro acto del jefe que no quieren aceptar, en este caso a modo de despedida en Plaza de Mayo. Una movilización que ellos no leen como una celebración después de la debacle económica que deja el gobierno en retirada, sino como otro mensaje de Macri que insiste en dejar en claro que no tiene la más mínima intención de convertirse en calabaza apenas empiece la madrugada del 11 de diciembre.   
Fuente: Juan Pablo Peralta para Globatium.es

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Crece la Inteligencia Artificial en Argentina y se exporta al Mundo

Si bien no hay una definición de consenso, la llamada "industria 4.0" es la idea de repensar los procesos productivos como un conjunto de datos que interactúan entre sí. Hasta hace unos años, proveedores, consumidores y empresas decidían cada uno por su cuenta y prácticamente no se conectaban bajo un mismo esquema de decisión.
Ahora, dicho esquema está en pleno proceso de cambio y la Argentina forma parte de una reconversión mundial en la que hay un elemento distintivo que la hace posible: la inteligencia artificial (IA).
El embrión de este nuevo paradigma data de la década de los noventa con el inicio de la registración de los datos de la cadena productiva. Luego, hubo que esperar diez años para poder administrarlos. Concretamente, cuando comenzó a gestarse la vinculación entre lo físico y lo digital: el llamado "mundo figital".
"Desde que se produce un bien hasta que llega al consumidor, se generan un montón de huellas digitales que luego son analizadas. Ese proceso es el que da lugar a la industria 4.0", apunta a iProUP Ramiro Albrieu, investigador principal del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y Crecimiento).
En Argentina, se observan grandes avances en lo que se refiere a "industria 4.0", sobre todo en aquellos sectores en los cuales las maquinarias cuentan con sensores que proveen datos para el mantenimiento predictivo.
Así, para optimizar recursos y ganar en productividad:
- En la industria, varias compañías recopilan y analizan información que alerta, por ejemplo, si una máquina puede sufrir una avería
- En el campo, hay productores que tienen diseminados en sus tierras sensores que analizan condiciones meteorológicas en tiempo real
- En consumo masivo, se observan empresas que mediante el análisis de datos planifica la promoción de un producto durante el fin de semana
Detrás de esos procesos están los sistemas basados en IA que cotejan grandes volúmenes de registros (Big Data). Y detrás de esos sistemas, un puñado de empresas nacionales que compiten globalmente para brindar ese servicio, perfilándose como punta de lanza de un rubro cada vez más exportador.
Revolución 4.0 made in Argentina
Globant es la empresa local líder en el desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial. Con una facturación de más de u$s650 millones este año, la firma fundada por Martín Migoya es el mascarón de proa local del desarrollo en distintos campos de la IA, como el procesamiento de lenguaje natural, smart analytics, interfaces conversacionales como los chatbots y motores de recomendaciones, entre otros.
"Nos centramos en entender por qué se busca resolver una determinada problemática para luego pensar el qué y el cómo, buscando generar soluciones exitosas para ser escaladas a niveles productivos", confía a iProUP Patricia Pomies, CDO de Globant.
Inipop saltó a la fama en 2015 con el desarrollo del primer vehículo autónomo de Amércia latina. Este proyecto, además de brindarle una inigualable plataforma de marketing para darse a conocer, le permitió a la firma fundada por Alejandro Repetto y Enrique Cortés Funes demostrar cómo los sensores se convertirían en actor central del proceso productivo.
"Acercamos el gap entre el poder de la nube y el espacio físico en donde hay muchísima información relevante. La recopilamos con sensores y generamos un flujo que pase de un dato a un accionable, aplicando lógica de IA", resume Cortés Funes a iProUP.
El año pasado nació Black Puma, de la mano de Patricio Pagani, un administrador de empresas que regresó al país tras vivir 15 años entre Europa y Nueva Zelanda. Su startup, que en su segundo año superarará los u$s2 millones de facturación, se dedica a la normalización y estructuración de datos de compañías para mejorar la eficiencia de sus negocios.
"Proveemos un modelo de aplicación de inteligencia artificial y de advanced analytics para gestionar. Grandes compañías estaban tratando de generar un área, pero presentaban problemas. Aplicamos un equipo de trabajo y destrabamos eso", apunta el propio Pagani en diálogo con iProUP.
Estas tres compañías (Globant, Inipop y Black Puma) son algunas de las firmas locales que ya producen soluciones basadas en IA y exportan sus servicios a todo el mundo. En el corto plazo enfrentan a dos desafíos: sortear las dificultades económicas y competir en un mundo dominado por la innovación constante.
Escalando la montaña: perfil exportador en un contexto de crisis
Motivadas por un tipo de cambio más competitivo y su know how, las firmas argentinas que desarrollan tecnología basada en IA apuntan a ampliar su portafolio de negocios. En particular, por clientes del exterior.
En la actualidad, Black Puma trabaja para firmas de Latinoamérica, Reino Unido y Alemania. Su CEO cree que hay una clara oportunidad de crecimiento por delante. "Las empresas grandes que no son nativas digitales tienen herramientas de IA avanzadas, pero no cuentan con datos para aprovecharlas", recalca Pagani en conversación con iProUP.
En tanto, desde Inipop señalan que ya iniciaron su expansión a países de América Latina -como Colombia y Perú- y que la meta es que el 70% de su facturación provenga de la región. Para Cortés Funes, la oportunidad de desarrollo está puesta en los desafíos que plantea la infraestructura.
"Tenemos competidores a nivel regional que trabajan en IoT (Internet de las cosas), pero que tienen cuestiones asumidas, como la conectividad. El límite es la infraestructura y en Latinoamérica, si bien hay un déficit, también hay una oportunidad".
En el caso de Globant, exporta más del 90% de sus desarrollos generados en el país a Estados Unidos, España y Reino Unido, entre otros mercados. Con el objetivo de incorporar IA a sus proyectos, capacitó a sus desarrolladores sobre esta tecnología.
"Fuimos pioneros crear un área que nucleara este campo de conocimiento. También lanzamos nuestro propio manifesto de inteligencia artificial, que nos dio el lugar de referentes por temas vinculados a la ética", apunta Pomies en diálogo con iProUP.
"Tributariamente, la Argentina es muy penalizadora de empresas como la nuestra", argumenta Pagani, quien considera que con la pesificación de los ingresos generados desde el exterior "a una startup se le quita toda la rentabilidad".
Albrieu pone el foco en lo que se viene: "La pregunta es si alguien va a hacer una apuesta a largo plazo y no de seis meses. Estamos en una situación en la que nadie puede sacar la cabeza más allá del corto plazo".
Investigación y desarrollo, claves para competir
En un sector vinculado con la innovación, la pregunta que sobrevuela es si el país está en condiciones de posicionarse como referente de la IA.
"EE.UU. y China son los grandes jugadores globales que corren una carrera en la cual Argentina no puede competir. Pero en sectores como el agro tiene innovaciones asociadas al uso de esta tecnología que son de frontera global", apunta Albrieu en diálogo con iProUP.
En ese mismo sentido, Pagani destaca: "El nivel académico no es malo, pero comparado con el resto del mundo, como no hay apoyo sistémico, el ecosistema es relativamente pequeño. Es necesario generar un empuje a la actividad.
Para firmas como Globant e Inipop, el futuro es promisorio: "El país está preparado para posicionarse como líder en este campo. Estamos a la altura de competir con los Estados Unidos y China", resume Pomies. En igual dirección se expresa el CEO de Inipop: "Argentina tiene recursos humanos altamente calificados y está para competirle a cualquier empresa del mundo".
"Le prestamos mucha importancia a desarrollar productos y servicios que puedan reinventar la industria", comenta Pomies sobre la política de investigación y desarrollo de Globant.
La empresa de Migoya actualmente está desarrollando el programa "Augmented Globant", para aprovechar el poder de la IA, retener a sus principales desarrolladores y reclutar nuevos talentos.
"El 100% de la ganancia va a reinversión. Constantemente estamos corriendo la barrera del conocimiento para estar atentos a lo que está por venir", aporta Cortés sobre la política de Inipop en ese aspecto.
Igual camino sigue Black Puma, que destina prácticamente todas sus ganancias en investigación y desarrollo. "Hay que reinvertir todo en crecimiento y en nuevas oportunidades", sostiene Pagani, quien asegura que el gran "desafío es encontrar a los profesionales que acompañen ese proceso, asociado a un mayor volumen de negocios".
A pesar de un contexto económico signado por la crisis, las empresas argentinas volcadas al desarrollo de inteligencia artificial siguen creciendo e innovando. Inversión en desarrollo y adaptación al mercado global son las claves para entender cómo un sector altamente calificado apuesta a la proyección fronteras afuera. En el horizonte, aparecen el 2020 y los dos máximos desafíos: exportar y crecer.

Fuente: iProUP

martes, 5 de noviembre de 2019

La estrategia de Macri para liderar la oposición es negar el fracaso económico y electoral

Cuando el todavía presidente Mauricio Macri creía que su reelección era un hecho casi natural, como la de todos los mandatarios argentinos y de la región que fueron por ella, manifestó que quería que su gestión fuera juzgada con respecto a si había podido o no reducir la pobreza.  El hecho objetivo es que los números oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos, organismo que cabe reconocer su administración volvió a poner en valor, certifican que el final de su mandato concluye con un 5,4 por ciento más de personas que se han empobrecido en la Argentina, nos referimos a un total de casi 16 millones de ciudadanos que se sumaron al 30% que dejó en 2015 el gobierno de Cristina Kirchner.
Terminado el ruido de las campañas y elecciones de agosto y octubre, el macrismo duro asumió con protocolo de derrota incluido, su retirada lenta de Casa Rosada pero no del podio en la carrera por encabezar la oposición.  
El hombre más aferrado a la idea de sostener a su jefe político con poder de fuego es el titular del Gabinete nacional, Marcos Peña, quien diseña con sus colaboradores el sistemático esquema de negación que se impone puertas afuera, pero en particular a nivel interno en la alianza con el radicalismo y la Coalición Cívica, siempre dirigida por la temporalmente retirada Elisa Carrió.

La premisa que se difunde desde las usinas ubicadas en el primer piso de Balcarce 50, a su vez potenciada  por los colaboradores mediáticos que aún responden a los llamados de la jefatura de ministros, es que Macri no perdió nada sino que logró conformar una oposición de 10 millones de votantes. Algo que es una falacia para la UCR, la CC, y quienes planifican desde la Ciudad de Buenos Aires la futura candidatura presidencial en 2023 del alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Para ellos, además de que Macri perdió, esa diferencia es histórica y no le pertenece porque representa al antiperonismo de siempre.
Resulta paradójico, pero gran parte del crédito que el aún inquilino de la Residencia de Olivos le adjudica a Peña, proviene involuntariamente de muchos integrantes del frente que se impuso el pasado 27 de octubre, que a la hora de sacar conclusiones, dejó entrever un incómodo “sabor agridulce” luego de los contundentes guarismos electorales en primera vuelta.
Algunos analistas locales observaron la táctica pero soslayaron que la misma, en esta coyuntura partidaria, apunta principalmente a los potenciales competidores de Mauricio Macri al interior de la alianza Cambiemos, y no tanto a quien seguramente pretenderán corroer a partir del 10 de diciembre, el presidente electo Alberto Fernández.
El principal asesor político de la mesa chica macrista, Jaime Durán Barba, es quien sostiene que si se logró ganar una elección nacional en 2015 frente al peronismo dividido, cómo no se va conseguir mantener la jefatura de MM en una coalición de fuerzas que no tiene otras figuras que reemplacen al mandatario en salida, y que a su vez tiene sus propias facciones y fricciones endémicas.
La avanzada que neutraliza por ahora a Larreta, Vidal y al radical mendocino Alfredo Cornejo, llegó en forma de mensaje directo de la boca del propio fundador del PRO en la última reunión de gabinete ampliada en el Centro Cultural Kirchner, quien sacó a relucir como humorada el eslogan del #SiSePuede que no fue, y afirmó sonriente, “hay Mauricio para rato, o debería decir, hay Gato para rato”, algo que a los oídos del vidalismo larretista sonó más a advertencia que a chiste de salón. Consigna en la que Macri hasta se permitió utilizar el apodo que le pusieron sus detractores y que el consejero ecuatoriano le sugirió apropiar para anular la simbología negativa que lo atraviesa, ya que en la jerga carcelaria se denomina “Gato” a quien recauda en las penitenciarías para un jefe, sin que le importen los intereses de sus pares. 
Para fortalecer el imperativo de encabezar la oposición al Frente de Todos se está organizando además una despedida al presidente saliente en Plaza de Mayo el próximo 7 de diciembre. Los que fogonean esta réplica al acto de CFK hace cuatro años cuando aseguró que se convertiría en "calabaza" (sin decir hasta cuándo), imaginan una muchedumbre que legitime una nueva versión del axioma que se utilizó tras las PASO: “El fracaso no pasó”.    
Fuente: Juan Pablo Peralta para Globatium