viernes, 10 de julio de 2009

Alejandra Pizarnik

No es que esto se haya vuelto un blog de poesía ni mucho menos. Ocurre que esta semana tuve oportunidad de volver a ver la película de Adolfo Aristarain, Lugares Comúnes. Una magnífica obra. En un momento dado el genial Federico Luppi recita estos versos:


La lucidez es un don y es un castigo. Esta todo en la palabra lúcido viene de Lucifer, el arcangel rebelde, el demonio. Pero también se llama Lucifer el lucero del alba, la primera estrella, la mas brillante, la última en apagarse. Lúcido viene de lucifer, y lucifer viene de luz y de lucífero, que quiere decir que tiene luz, el que genera luz, el que trae la luz que merite la visión interior. El bien y el mal todo junto. El placer y el dolor. La lucidez es dolor y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecera remotamente a la alegría sera el placer de serconsciente de la propia lucidez. El silencio de la comprensión, el silencio delmero estar. En esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

2 comentarios:

Eduardo Castillo Páez dijo...

Hola, estoy conociendo tu blog y me parece muy interesante. Creo que a veces, un respiro con algo de poesía, entre tanta información de nuestra dura realidad, nos viene muy bien.

Sigamos en contacto.
Saludos.

Anónimo dijo...

Exelente pelicula, y excelente fragmento!!! Yo tambien hace unos días la ví junto al amor de mi vida, y enseña tantas cosas!!! Lastima que la vida va mas rapido de lo que una puede preveer, y todo se escurre entre los dedos...
No dejes nunca de compartir visiones como esta