jueves, 1 de enero de 2009

Comunicado de ADEPA

ADEPA lamenta señalar la exacerbación de las descalificaciones a la prensa por parte del oficialismo. Cada vez que se difunde información que no es del agrado del gobierno, voceros oficiosos recurren sistemáticamente al agravio con el propósito de deslegitimar la función informativa de los medios. Alegan supuestas motivaciones extraperiodísticas intentando desacreditar noticias o titulares que no se ajustan a su visión de la realidad. En forma falaz, confunden a la prensa con la oposición, o sugieren intereses ocultos extraños al ejercicio del periodismo. Esta intolerancia los ha llevado a injuriar a periodistas o a dirigir sus ataques a los medios o sus directivos, como en los recientes casos de Clarín y La Nación. ADEPA reafirma que indagar, transmitir y analizar la realidad con rigor profesional es la misión central de los medios. Para eso, recurren a distintas fuentes, investigan, chequean la información y contrastan datos y opiniones, naturalmente ajenos a las teorías conspirativas que se multiplican desde el entorno del poder.

1 comentario:

MONA dijo...

Adepa sabe bien quiénes son Clarín y La Nación, que informan como si fueran partidos políticos opositores y en cuantito se los cuestiona, se escudan en la libertad de prensa.
Opino de esta forma porque vengo siendo testigo hace años de sus "noticias" que califico cuanto menios, de irresponsables. Valga como ejemplo, el conflicto gremial con trabajadores, que -por supuesto- lo tildaron de obstaculización de la libertad de prensa (no se vayan a mirar ellos mismos para descubrir que tenían a varios empleados en negro)
En la crisis de 2001 agitaron fantasmas (tal como hacen ahora)Decían que el dólar se iba a $ 10.
Cada verano, ante los pedidos de ahorro de energía superflua, agitan banderas de falta de energía y apagones masivos; jamás buscan las causas de cortes de energía causados por falta de inversión de las empresas privadas.
Mismo ejemplo, ha sido el gas en el invierno.
Otros fantasmas han sido las corridas cambiarias, la hiperinflación, las quiebras de los ruralistas, el fin de créditos para los electrodomésticos...
Sin embargo, las libertades de expresión están garantizadas, como corresponde a un País que vive en democracia.
Saludos!