jueves, 10 de septiembre de 2015

Mar para Bolivia: la Corte de La Haya rechazó la impugnación de Chile


La Corte Internacional de Justicia (CIJ), organismo con sede en La Haya, decidió este jueves rechazar la objeción de Chile y determinó que tiene competencia para atender la solicitud presentada por Bolivia en abril de 2013. En la lectura de la decisión del tribunal, se informó que la CIJ rechazó el planteo de Chile por 14 votos contra dos. De esta manera determinó que el tribunal está en condiciones de atender, sobre la base del articulo 31 del Pacto de Bogotá, la solicitud de Bolivia. Cabe aclarar que este fallo no implica que la Corte haya resuelto que Bolivia merece tener una salida al mar si no que, como explicó Notas, resolvió que es competente para atender la demanda. Ante la presentación boliviana de 2013, Chile había planteado una “objeción previa” a la revisión de la demanda por la Corte. Los representantes trasandinos solicitaron que esta no fuera admitida, con el argumento de que afectaría a un tratado de límites que ambos países firmaron en 1904, siendo que la jurisdicción del tribunal se remonta a 1948, cuando fue creado. Concretamente, el argumento legal que esgrime el gobierno de Santiago se sustenta en el artículo VI del Pacto de Bogotá. Esa disposición plantea que no se podrán usar los mecanismos de solución de conflictos que plantea el Pacto cuando se refiera a controversias ya zanjadas previo a la constitución del tribunal, en abril de 1948. Esto fue lo que se resolvió el jueves ya que, entre otras cosas, la Corte aseguró que en el Tratado de Paz y Amistad firmado en 1904 no resuelve la disputa. ¿Qué pide exactamente Bolivia? A diferencia de lo que muchos analistas y medios de comunicación sostienen, el Estado boliviano no pretende recuperar todo el territorio perdido con Chile durante la mal llamada “Guerra del Pacífico”. El reclamo se origina en los “derechos expectaticios” (latentes, aún no perfeccionados, basados en la esperanza o posibilidad de conseguir un beneficio a recibirse en lo sucesivo) que generaron a su favor los ofrecimientos realizados por Chile a lo largo del tiempo para resolver el diferendo marítimo entre ambos países. Evo Morales, presidente de Bolivia, lo aclaró en su momento: “A nosotros no nos anima ningún sentido revanchista ni de recuperación de territorios perdidos con nuestros vecinos, si así fuese tendríamos que reclamar a Brasil y a Paraguay por territorios que en el pasado fueron usurpados. El mar tiene un sentido distinto no es una cuestión de soberanía sobre esos vastos territorios que hoy ya no nos pertenecen, sino que sostenemos que no es posible que Bolivia haya sido amputada del mar”. ¿Cómo perdió Bolivia su salida al mar? Mapa Mar BoliviaA pesar de que se conoce como “Guerra del Pacífico”, el conflicto bélico que enfrentó entre 1879 y 1884 a Chile por un lado y Bolivia y Perú por el otro, no fue por el litoral marítimo si no por las amplias reservas de salitre descubiertas en la zona. Con apoyo de inversores británicos, las fuerzas armadas de Chile ocuparon los puertos bolivianos sobre el Océano Pacífico (Antofagasta y Cobija), así como el desierto de Tarapacá en el sur de Perú. En 1884 Bolivia y Chile firmaron un armisticio (pero no la paz) y finalmente en 1904 se firmó el llamado “Tratado de Paz y Amistad” donde se cedió el litoral boliviano al país trasandino. Si bien gran parte de la historiografía chilena sostiene que Bolivia firmó libremente ese tratado y por lo tanto no debería ponerse en discusión la propiedad del territorio, en los 20 años que duraron las negociaciones (1884 – 1904) tropas chilenas estuvieron apostadas en Antofagasta y el desierto de Atacama. La ocupación militar del territorio en litigio fue claramente un elemento de coacción y presión. ¿Cómo sigue la causa en la Corte de La Haya? Según explica el portal Telesur, ante este fallo Chile podría solicitar una interpretación y explicar las consideraciones en las que basa su desacuerdo en torno al sentido o alcance de esta decisión. Por otro lado, Chile también podría solicitar una revisión, en caso de descubrir “un elemento antes desconocido por la Corte y que podría cambiar su decisión inicial. Estas dos posiciones se han dado en casos anteriores de este tipo”. Asimismo, si se diera un incumplimiento del veredicto, La Haya podría tomar medidas de carácter coercitivo contempladas en el Pacto de Bogotá y en reglamento de la CIJ, los cuales han sido aceptados por todos los Estados que acuden a esa instancia.

Fuente: Periodismo Popular