martes, 2 de junio de 2015

Por qué Facebook sabe todo de vos

Las nuevas formas de comunicación que se abren paso en la sociedad gracias a las redes sociales han permitido conocer los comportamientos humanos. Una de las acciones más habituales en esta popular plataforma, actualizar el status personal, puede servir de anticipo para desvelar rasgos personales como el narcisismo o la autoestima. Un nuevo estudio, elaborado por la Universidad Brunel (Londres), ha develado que las personas que publican actualizaciones de estado en Facebook acerca de su pareja son más propensos a tener baja autoestima, mientras que los usuarios que que comparten los logros (dietas, ejercicio, premios) son, normalmente, tildados de narcicistas. La investigación, llevada a cabo tras recabar la opinión y análisis de 555 perfiles de usuarios, ha examinado los rasgos de la personalidad y los motivos que influyen en los temas que eligen escribir sobre en sus actualizaciones de estado. El informe destaca, a su vez, que esos «usuarios narcisistas» tuvieron la necesidad de compartir sus éxitos motivados por su «necesidad de atención» y la «aprobación de la comunidad», en este caso de sus contactos en esta red social, que suma ya 1.450 millones de usuarios en todo el mundo. Curiosamente, estas actualizaciones también recibieron el mayor número de «me gustas» y comentarios, lo que indica que este tipo de usuarios ven reforzados sus comportamientos. «Podría ser una sorpresa que las actualizaciones de estado de Facebook reflejan rasgos de la personalidad de las personas. Sin embargo, es importante entender por qué la gente escribe sobre ciertos temas, porque sus actualizaciones pueden ser diferencialmente recompensados con 'me gusta' y comentarios. Las personas que reciben más comentarios tienden a experimentar los beneficios de la inclusión social, mientras que los que menos reciben se sienten desplazados», asegura la doctora Tara Marshall, profesora de Psicología del centro británico. Esta investigación se suma a otras anteriores que han intentado desentrañar las razones que empujan a los usuarios para publicar un tipo de comentario y evitar otros. Otros estudios, como el elaborado por la revista «Psychiatry Research» (2013), concluían que la frecuencia de publicación puede anticipar episodios cercanos a la depresión. Para ello, se basó en el análisis de 200 perfiles de estudiantes de la Universidad de Missouri (EE.UU.) y, entre otras conclusiones, se recogió que las personas con anhedonia social -incapacidad de experimentar placer- tienden a tener menos amigos en Facebook y se comunicaron con menor frecuencia. Y es que Facebook se ha convertido un tablón en el que sus usuarios «informan» de sus actividades, de dónde nos encontramos y hasta de cómo nos sentimos. Un estudio de la Universidad de Lund Sverker Sikström (Suecia), titulado «El lado oscuro de Facebook» (2013), iba incluso más allá: se revelaba que es «fácilmente indentificable» detectar rasgos psicopáticos en las personas. Una de las razones que esgrimen los expertos al señalar que este tipo de redes sociales pueden favorecer los síntomas de depresión es la visualización constante de impulsos informativos por parte de numerosos contactos, que en su mayoría suelen contar diariamente dónde están, qué hacen y con quién están. Un estudio que se publicó recientemente en «Journal of Social and Clinical Psychology» concluía que para algunas personas ver lo que hacen los demás «puede ser un desencadenante de una depresión». La explicación es que algunos usuarios que pasan gran parte de su tiempo en la red social pueden empezar a comparar sus vidas con las actividades y logros de sus amigos y pensar que son menos «interesantes». Los investigadores de la Universidad de Houston (EE.UU.) dirigidos por Mai-Ly Steers, creen que pasar demasiado en Facebook contemplando cómo son las vidas de nuestros amigos puede fomentar la aparición de síntomas depresivos. Hasta ahora, señala Steers, «se han examinado los procesos de comparación social en contextos tradicionales, pero hay poca información sobre ello en las redes sociales».

Fuente: Mendoza Post